miércoles, 14 de mayo de 2014

Honduras: La policía militar de JOH irrumpe en el Congreso y desaloja a legisladores de partido Libre

Por Félix Molina | Marvin Palacios/Defensores en Línea

"Son bestias los que gobiernan Honduras" dijo el expresidente Manuel Zelaya al ser expulsado a empellones y golpes del segundo nivel del Congreso Nacional, donde preside la bancada de 36 diputados del partido Libre

"Han bastado cien días para que nos muestren los colmillos", agregó, al tiempo que advirtió a Juan Orlando Hernández, el Presidente, que no será reelecto como gobernante y que su dictadura la rechazará el pueblo hondureño. 

En los alrededores del Congreso continúan los combates entre manifestantes y militares. Hay humo por todo el centro de Tegucigalpa. Mañana serán tomadas todas las oficinas del Registro Nacional de las Personas en el país y las oficinas del Tribunal de Elecciones, en la capital. 

Alrededor de las 4:00 de la tarde, un fuerte contingente de policías militares, policías del Comando de Operaciones Especiales (COBRA) y efectivos militares ingresó al salón de sesiones del Congreso Nacional, ocupó posiciones estratégicas dentro del gran salón, rodeó a los diputados y diputadas del partido Libre y procedió a utilizar toletes, bombas lacrimógenas y escudos para agredir, empujar y maltratar golpear  a los representantes del pueblo.

Las acciones violentas protagonizadas por agentes del Estado dejaron a varios diputados y diputadas hospitalizadas y a decenas de manifestantes con golpes de gravedad, producto de la brutalidad con que actuaron efectivos antimotines y policías militares. 

Claudia Garmendia, diputada por El Paraíso, fue hospitalizada por los golpes y gases recibidos dentro del zoo. También las diputadas Elvia Argentina Erazo (Copán) y Audelia Rodríguez (Atlántida). Decenas de personas intoxicadas. Los diputados Jari Dixon y Rafael Alegría, (LIBRE-FM) fueron golpeados. 

Por las calles del centro histórico se respiraba humo y gas pimienta en cantidades industriales, y mientras la gente cubría sus bocas con pañuelos, otros eran perseguidos y golpeados por los uniformados.

La Cruz Roja traslada desmayados y lesionados. Piedras zurcan el espacio del centro de Tegucigalpa. "¿Qué falta? Que nos maten", dice Zelaya. Los diputados del Partido Nacional entran por la puerta de atrás al Hemiciclo. El ejército persigue a los manifestantes.

El presidente del Congreso Nacional, Mauricio Oliva, dio la orden para reprimir con brutalidad al partido de oposición y a los activistas y dirigentes que se manifestaban pacíficamente en los bajos del Congreso Nacional.

“Yo, Mauricio Oliva Herrera, di la orden de desalojar el Congreso Nacional con la Policía. ¿Quieren elegir un nuevo Tribunal, consigan 86 votos, no así construyendo victimización”, dijo el dictador emisario del otro aprendiz de dictador.

El partido Libre había convocado a una manifestación pacífica en los bajos del Congreso Nacional, para exigir que se incluyan representantes de la segunda fuerza política del país en el Tribunal supremo electoral.