sábado, 3 de mayo de 2014

“Ninguno de los candidatos favoritos propone un cambio en Panamá”, dice analista sobre elecciones de este domingo

Opera Mundi | EFE
Para Iván Quintero, los tres principales candidatos a la Presidencia defienden el modelo neoliberal, que ha dejado el país como uno de los más desiguales del continente

Por Giorgio Trucchi | Opera Mundi


Este domingo (4 de mayo), Panamá votará por quinta vez desde la invasión militar norteamericana y la caída del régimen de Manuel Noriega (1989). En esta ocasión, 2.5 millones de panameños serán llamados a votar para elegir 1,648 cargos públicos para el período 2014-2019, entre ellos, al sucesor del actual presidente Ricardo Martinelli, 71 diputados a la Asamblea Nacional, 20 al Parlamento Centroamericano (Parlacen), 77 alcaldes, 648 representantes de corregimiento, y 7 concejales. Todos con sus respectivos suplentes.


Seis partidos políticos legalmente constituidos ante el Tribunal Electoral y siete candidatos presidenciales, tres de los cuales independientes y uno, el dirigente sindical Genaro López, representando la izquierda panameña aglutinada alrededor de los movimientos sociales y populares del país, tomarán parte en los comicios, donde para ganar será suficiente la mayoría simple.

José Domingo Arias, empresario del sector textil y exministro de Vivienda del actual gobierno, es el candidato de la alianza entre el oficialista CD (Cambio Democrático) y el Molirena (Movimiento Liberal Republicano Nacionalista). Su compañera de fórmula es la primera dama Marta Linares de Martinelli. Su principal contrincante es Juan Carlos Navarro, también empresario, exalcalde capitalino (1999-2009) y secretario general del socialdemócrata PRD (Partido Revolucionario Democrático), quien, según las últimas encuestas, ha logrado remontar la desventaja inicial y alcanzar un empate técnico (32%). Su fórmula es el exmagistrado electoral Gerardo Solís.

Más distanciado (26%) se coloca el empresario del sector Bebida y actual vicepresidente de la República, Juan Carlos Varela, de la Alianza "El Pueblo Primero" conformada por el Partido Panameñista (derecha) y el PP (Partido Popular), acompañado por su vice, la ex diplomática Isabel Saint Malo.

Durante una campaña electoral que varios analistas han calificado de “sucia”, “superficial”, “sin ideas”, “exageradamente costosa”, con un derroche de dinero sin control, ni reglamentación, estos tres candidatos han mantenido un enfoque político, económico y social que poco tiene que ver con la realidad que vive el país.

El sociólogo y analista político Iván Quintero dijo a Opera Mundi que sus programas electorales “son el reflejo de la política tradicional que ha gobernado por décadas”. En lugar de enfrentar los verdaderos problemas que atañen la inmensa mayoría de la población, han preferido presentar la imagen falsa de un país que goza del “pleno empleo” y que mantiene la tasa de crecimiento económico más alta de la región.

Actualmente, Panamá sigue siendo el segundo país de América Latina con la peor distribución de riqueza; su salario mínimo legal no cubre siquiera la canasta de alimentos; más del 40% de la población vive en pobreza y más del 90% de la población indígena es pobre o extremadamente pobre. Además, casi el 50% de la fuerza laboral trabaja en el sector informal y el proceso de privatización de los bienes públicos, los recursos naturales y los servicios básicos, impulsado a inicios de los años 90, “ha concentrado la riqueza en pocas manos, ha incentivado la corrupción y ha criminalizado la protesta social”.

Según Quintero, ninguno de los tres candidatos que encabezan las encuestas propone un verdadero cambio de modelo, sino formas diferentes para mantener y legitimar el estatus quo que existe en Panamá, donde los altos índices de desarrollo económico no se traducen en mayor desarrollo humano.

En el plan internacional, el catedrático de la Universidad de Panamá se dice convencido de que el futuro gobernante buscará un rápido acercamiento con el gobierno de Venezuela, para reestablecer las relaciones diplomáticas y comerciales, interrumpidas por Caracas a raíz de la solicitud de Panamá de debatir sobre la crisis venezolana en el seno de la OEA (Organización de Estados Americanos).

Opera Mundi: Tres candidatos encabezan las encuestas. ¿Cuáles son sus propuestas de gobierno?
Iván Quintero: Son propuestas que aparentan ser diferentes entre sí, pero que, en realidad, tienen muchos elementos en común y se fundamentan en la misma lógica y visión neoliberal, sin ninguna proyección hacia un modelo alternativo.

En el caso específico, José Domingo Arias, él es un empresario que representa la continuidad del gobierno del presidente Martinelli y el afianzamiento de la economía mercantil transitista panameña, con un enfoque en todo lo que es modernización de la logística, del transporte, de las infraestructuras, del comercio internacional, de la Zona Libre de Colón y del sector financiero.

Juan Carlos Navarro, también empresario, es el candidato del PRD. Si bien su plan tiene un mayor enfoque social y ambiental y se presenta como una alternativa progresista que goza de los favores de diferentes gobiernos de la región, lo más curioso es que, cuando vemos quiénes son los grupos económicos que conforman el “círculo cero” detrás de estos candidatos, nos damos cuenta que son los mismos.

En cuanto a Juan Carlos Varela, otro empresario que fue fórmula presidencial de Ricardo Martinelli y que en 2011 fue destituido por el mismo presidente del cargo de canciller, su programa no tiene nada de distinto de los de sus principales adversarios. Como ellos, Varela pretende garantizar beneficios al capital global y a todos los sectores y ámbitos conexos.

En este sentido, los tres candidatos que tienen posibilidad de ganar las elecciones, así como los partidos que los respaldan, se mueven en una lógica neoliberal que, en las décadas pasadas, ha privatizado y mercantilizado los bienes públicos y nuestros recursos naturales, y dejó el agro en un estado de total desprotección. Esto ha afectado gravemente nuestra soberanía alimentaria e ha impulsado la importación de los productos necesarios para alimentar la población.

Cuando uno revisa con detenimiento cada una de las propuestas programáticas de estas tres alianzas electorales, se da cuenta que no hay diferencias sustantivas, ni en lo político, ni en el económico y mucho menos en lo social.

OM: ¿Cuál es su análisis del gobierno saliente de Ricardo Martinelli?
IQ: Ha desarrollado su plan de gobierno neoliberal tal como lo había planteado, con mucho autoritarismo, garantizando los intereses de los grandes grupos económicos nacionales y transnacionales. Además, ha concentrado poder institucional, debilitando el concepto de división de poderes del Estado.

Se ha enfocado en obras de infraestructura, viabilidad, transporte, como por ejemplo el Metro de Panamá que es el primero en Centroamérica. Todo esto le ha acarreado cierto nivel de apreciación de parte de la población, que ya le pone menos atención a lo que gira alrededor de estos proyectos, como la corrupción, la especulación, el autoritarismo, la falta de institucionalidad.

Sin embargo, amplios sectores de la población han mantenido una fuerte crítica por el alto costo de la canasta básica, la precarización laboral y los bajos salarios, las privatizaciones de los servicios básicos, las deficiencias en salud y educación, entre otros. Todo esto podría generar un voto oculto que afectaría el desempeño electoral del candidato oficialista José Domingo Arias.

OM: Uno de los elementos interesantes de estos comicios es la presencia de un partido, el FAD (Frente Amplio por la Democracia), que surge del movimiento social y popular panameño.
IQ: Su presencia es muy interesante y, a través de una plataforma amplia y plural, se coloca como una alternativa al neoliberalismo. Con su candidato Genaro López, el FAD harefrescado el ambiente y el debate electoral, introduciendo temas y elementos importantes que habían sido obviados por los otros candidatos. Además, con la coordinación de fuerzas sociales, populares y políticas que lo respaldan, el FAD tiene la posibilidad de ser una opción en la Asamblea Nacional.

Pese a un sistema que en Panamá tiende a restringir la conformación e inscripción de nuevos partidos políticos, el FAD ha logrado este propósito y ya tiene una estructura nacional. Esta primera experiencia debe servir para garantizar el porcentaje mínimo para mantenerse como partido, e iniciar una acumulación de fuerzas para ser opción de gobierno en el futuro próximo.

OM: ¿Cuál ha sido la actitud de Estados Unidos ante este proceso electoral?
IQ: Se han mantenido bastante al margen, porque saben que ninguno de estos tres candidatos que están encabezando las encuestas es un peligro para ellos, ni para sus intereses económicos, geopolíticos y militares.

OM: ¿Qué se puede esperar con respecto a la crisis diplomática con Venezuela?
IQ: Gane quien gane, el nuevo presidente tendrá que hacer un ajuste en política exterior. Por un lado la derrota del gobierno en la OEA ha sido contundente y Panamá ha quedado aislada a nivel de América Latina, y por el otro, la crisis diplomática está produciendo pérdidas millonarias en la zona franca panameña.

Fuente original: Opera Mundi (portugués)