miércoles, 25 de marzo de 2015

Guerra mediática en Venezuela. El rumor como arma: el caso de los "niños robados"

Por Misión Verdad

Desde finales de febrero y principios de marzo han circulado rumores en el extremadamente flexible mundo del Facebook, y cadenas por otras vías como los pin o chat de Whatsapp.

Hoy, 24 de marzo, una menguada manifestación se hizo presente en Petare (al este de Caracas) denunciando un intento de robo, sin que al momento del cierre de esta nota haya algún elemento que confirme éste u otros casos. Por esto, según esa lógica clasemediera tuitera, que algunos lo dé por sentado automáticamente sólo porque ocurrió en Petare, "allá", sin nada que le haga contraste.

El pichache informativo a lo Maduradas o Dólar Today no le costó hablar de "ola de secuestros".


Matriz resucitada: “la inseguridad”

Es importante resaltar que desde el 16 hasta el 20 de marzo, la prensa escrita opositora revitalizó con mucha fuerza el tema de la inseguridad. Dicha temática ocupó el 44% de la redacción general de estos medios, además de incluir 112 artículos que carburaron la matriz por las vías de la opinión, análisis e investigación.

Los calificativos de mayor uso fueron los siguientes: "muertos" y "asesinato", los cuales se repitieron con una frecuencia del 18% y 17%. Y palabras tales como "muertos", "morgue", “tiros” y "asesinato" coparon los titulares del pasado fin de semana en la prensa opositora.

El "principio de orquestación" ideado por el maestro de la propaganda nazi, Joseph Goebbels, procede con todo el fulgor que amerita un nuevo ciclo de arremetidas morbomediáticas contra la Revolución Bolivariana: elaborar pequeñas ideas, repetirlas hasta la saciedad, presentarlas desde distintas perspectivas (opinión, rumor, chisme, "investigación", etc.) y de ahí desarrollar una atmósfera discursiva general que vaya dándole validez a la mentira.

La mentira a validar en este momento es el supuesto “robo y secuestro de niños”. La orquestación mediática ha sido planificada desde los grandes medios (El Universal y El Nacional) con el objetivo de darle "autenticidad" a las informaciones y noticias inventadas por ellos mismos y generar, al mismo tiempo, la ilusión de "veracidad" para que luego se destape, con arreglo a informaciones breves previamente repetidas una y otra vez, el clima de crispación, estrés, intimidación y paranoia social.

Otorgarle al rumor y al estremecimiento mediático a desatar un factor de legitimidad que sólo puede darlo la nefasta, mafiosa y mentirosa "libertad de prensa".

Precedentes mediáticos

El Universal hace dos días realizó un extenso trabajo de investigación sobre la violencia en el estrato infantil y adolescente en Venezuela. Las alarmantes cifras que proveen a la audiencia fueron tomadas de Ong's (Cofavic y Cecodap) que, a su vez, construyen sus informes sobre la "violencia" en Venezuela a partir de noticias que emite la prensa opositora, a saber, El Universal y otros.

La retroalimentación de la mentira y la desfiguración de las cifras, en este sentido, son bastante eficaces para acometer operaciones psicológicas en conjunto. Y la línea está bien clara en la "investigación" presentada: los niños son el objetivo a perseguir para iniciar un nuevo ciclo de crispación e intimidación social a nivel mediático.

El Nacional por su parte también hizo hincapié, luego de la muerte de Kluiverth Roa, en la "situación de violencia" que recae sobre niños y adolescentes en Venezuela. Las cifras son casi las mismas que muestra El Universal, pero tienen un agregado que es importante señalar. Supuestamente, una buena parte de los homicidios los han cometido funcionarios de seguridad del Estado.

El principio de orquestación vuelve a aparecer, ahora en posición adelantada, por el mismo hecho de que la propaganda opositora va señalando de una vez a los "culpables" ("el régimen") de cualquier lamentable hecho que se pueda suscitar en el futuro con relación al tema.

Una vez instalada la crispación y los futuros culpables, lo que falta es la ejecución para cerrar el círculo con el broche pintado de muerte que siempre aguardan con apetencia.

Rumores y cadenas

Orquestada la matriz comunicacional desde los grandes emporios comunicacionales de la derecha, los rumores y cadenas por mensajes de texto y Whatsapp no tardaron en aparecer.

El objetivo es generalizar, desde abajo con arreglo a lo que dicen los de arriba, el pánico y el temor dentro de la población. Es una operación psicológica que busca ir estremeciendo rápidamente a la audiencia, aumentar los niveles de intranquilidad, angustiar a madres y padres y contribuir en el desarrollo de la paranoia colectiva.

Justificar, mediáticamente, un hecho de conmoción social en los próximos días. Así podrán vestirse de "héroes de la verdad" aquellos que iniciaron la desbandada morbomediática, apegados a los planes de la guerra irregular contra Venezuela.

Algunas de las cadenas y rumores que andan circulando por Whatsapp son los siguientes:

    No envíes a tus hijos solos a la bodega, vecina u otro lugar aunque creas que es muy cerca, la supervisión constante de los padres es importante.
    Si llevas a tu hijo e hija al parque, delimita la zona de control y no la pierdas de vista, colócale una prenda de vestir de un color que llame la atención. Esto permitirá ubicarlo con facilidad.
    Elimina del vehículo calcomanías y etiquetas que digan "bebé a bordo", ya que esto te convierte en posible víctima, dándole facilidad a los perpetradores de ubicar niños y lograr su cometido.
    No coloques en sitios visibles los nombres de los niños, es decir, ni en los bolsos ni mucho menos en camisas. Esto aumenta el riesgo de que el secuestrador lo llame por su nombre y el niño considerara que es alguien conocido.

En varias escuelas, maestras de primaria y preescolar también se han sumado a la paranoia mediática, exigiéndole a los padres que busquen a los niños temprano ante el supuesto “peligro” que corren los infantes.

Mentiras corroboradas

El Nacional y El Universal tenían coordinada la campaña en todos los niveles. Cuando comenzaron a arreciar los rumores y cadenas, publicaron al instante un recuento sobre las recientes sucesos de violencia en el que jóvenes tenían relación directa con el hecho.

Y aunque no tengan que ver directamente con la matriz a instalar (supuesto robo de niños), igual ayuda a revitalizar el principio de exageración y desfiguración de la realidad, en el que todo tiene que ver siempre, y cuando se utilicen, las palabras claves ("muerte", "asesinato", "tiro") que introduzcan elementos distintos en un mismo contexto.

En este sentido, el documental español "En tierra hostil" promovido por el canal Antena 3 le cae como anillo al dedo a ese contexto que se desean insuflar. Nada es producto de la casualidad, y mucho menos en la guerra mediática.

Pero la mentira tiene patas cortas. La dirección del Cicpc en los Valles del Tuy no ha registrado ninguna denuncia. Como tampoco Polimiranda. La Secretaría de Orden Público del estado Lara tampoco. La Secretaría de Seguridad y Orden Público del estado Zulia no ha registrado tampoco ninguna denuncia.

En el mismo sentido, periodistas de sucesos que habitualmente no les cuesta bailar al son de la matriz del momento tampoco avalan la especie que otros medios como NTN24 promueven.

Ocariz y Polisucre también desmintieron los rumores.