domingo, 1 de marzo de 2015

"Dejo un país cómodo para el pueblo, no para los dirigentes" Cristina Fernández

Por Página 12

Durante la apertura del 133 período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional, la presidenta Cristina Kirchner realizó un amplio repaso de gestión y felicitó al equipo económico que “supo remontar todas las expectativas que se habían ‘tirado’ acerca del 2014, año en el cual nos auguraban catástrofes financieras auspiciadas por los fondos buitre de afuera, con la colaboración de algunos sectores internos”. 

Además, destacó que "hemos desendeudado definitivamente a la República Argentina", al detallar que en los últimos años el país ha reducido su deuda pública y privada un 11 por ciento en forma negativa. La jefa de Estado anunció el envío de cuatro proyectos de ley al Congreso, tres de ellos referidos a la promoción y protección del sector industrial y otro para la estatización de los ferrocarriles.


La mandataria comenzó su discurso reconociendo las medidas económicas tomadas por la cartera Económica y citó como ejemplo el twitt del periodista del Finacial Time Joseph Cotterill, quien el viernes pasado reconoció que la Argentina había "logrado" que los títulos de deuda con vencimiento en 2032 se cotizaran a valores nominales.

Respecto de la reducción de la deuda externa, Cristina advirtió que "a quien le toque presidir el país a partir del próximo 10 de diciembre, recibirá vencimientos por 10.796 millones de dólares y 9132 millones de pesos", pero a partir de 2016 "la cosa cambia diametralmente" dado que la deuda será de 2500 millones de dólares, en tanto que "en 2017 será de 8596 millones de dólares y 1900 millones de pesos".

La jefa de Estado resaltó que "todo esto se logró con una fuerte ofensiva internacional contra nuestro gobierno" y comparó: "Lo que le decían a él (por el presidente Néstor Kirchner) en la negociación con el FMI, me lo decían a mí con los buitres. Que es peor, porque el FMI es un organismo internacional, mientras que los buitres son chupadores de sangre internacional".

Además, la Presidenta agregó que los logros en materia de desendeudamiento ocurrieron "en el marco de una fuerte desaceleración de precios. Esa inflación que decían que iba a ser tanta... Hemos trabajado con programas como Precios Cuidados y Ahora 12" y resaltó el "modelo del consumo interno y el fortalecimiento del empresariado nacional como los ejes para sostener la economía".

Luego, subrayó la dificultad de sostener la economía local "en un mundo que no es nada fácil", donde "el creciemiento de la deuda sobre el PBI Mundial fue del 282 por ciento en 2014". "Dirigentes mundiales auguraban que 2014 sería el año en que termina la crisis iniciada por la quiebra de Lehman Brothers, pero los que en 2008 decían que era una crisis sólo de Estados Unidos, que se solucionaba fondeando a los bancos, se extendió como una mancha de aceite hasta Europa".

"Como dijimos en las reuniones de organismos multilaterales, el dinero para el fondeo de los bancos en lugar de ir a parar a la economía real para generar empleos y superar la crisis fue a parar a la banca en las sombras y a los paraísos fiscales", apuntó la jefa de Estado y subrayó la causa judicial iniciada por las más de 4 mil cuentas de argentinos en la sede Suiza del HSBC.

En ese momento, la Presidenta denunció que "ese incendio de Iron Mountain, donde perdieron la vida 12 bomberos, fue intencional para destruir la documentación que provaba el desfalco a las cuentas del Estado".

La jefa de Estado agregó que la crisis económica internacional fue en 2014 trasladada a los países emergentes por el aumento el dólar, que disminuye el precio de los commodities y la suba de tasas por parte de la Reserva Federal norteamericana. "Tuvimos que remontar desde distintas áreas de gobierno esa crisis que nos vienen a importar, no sólo a nosotros sino también a nuestros socios del Mercosur y a países emergentes como China", indicó.

En ese sentido, resaltó que después de diciembre, "cuando había una sensacion de que todo estaba mal", y "la gente advirtió que el mundo siguió andando mucho mejor que el año anterior, la gente se volcó a gastar lo que había abarrotado por miedo" y "este verano el turismo explotó". "Me hizo acordar al Bicentenario, cuando millones de argentinos nos encontramos sorprendidos en las calles, después de que nos habían picado la cabeza de que estábamos dividios. Pero la mayoría de los argentinos no sabe odiar, quiere amar, porque además es de buenos cristianos".