viernes, 6 de marzo de 2015

Colombia: Corteros del Ingenio Risaralda logran contratación directa e indefinida

Sintrainagro
¿Por qué siempre hay que sacrificar vidas para ser escuchados?

Por Giorgio Trucchi | Rel-UITA

En la madrugada de ayer, 5 de marzo, la seccional Sintrainagro del Ingenio Risaralda, con la presencia de miembros del Ejecutivo Nacional de la CUT y del Ministerio del Trabajo, logró un acuerdo histórico con el Ingenio Risaralda, consistente, entre otro, en la formalización laboral de los corteros de caña afiliados al Sintrainagro, a través de la contratación directa e indefinida.

El acuerdo fue alcanzado tras una larga y extenuante negociación, que siguió a la brutal represión desatada por efectivos del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), contra más de 500 corteros de caña que habían declarado la huelga indefinida, exigiendo a la empresa el respeto irrestricto de sus derechos laborales y sindicales.

La violencia de los cuerpos represivos del estado colombiano, apoyados por guardias privados de la empresa, dejó un saldo trágico de decenas de heridos y golpeados, dos de ellos graves.

Carlos Ossa, secretario de Asuntos Laborales de la seccional Sintrainagro Ingenio Risaralda, continúa debatiéndose entre la vida y la muerte.

“Solo hace unos meses, la empresa se negaba a negociar y decía que no iba a sentarse con corteros de caña. Lo que se ha logrado con este acuerdo histórico es el resultado del coraje, la valentía y el sacrificio de todos estos compañeros, que han expuesto hasta su vida para defender sus derechos”, dijo a La Rel, Mauricio Ramos, coordinador general del Departamento del Azúcar y Etanol de Sintrainagro.

Trabajo permanente, trabajo decente
Un acuerdo histórico


En el acta, la empresa se comprometió a formalizar a los trabajadores afiliados a Sintrainagro seccional Ingenio Risaralda, “con los parámetros y estándares de trabajo decente de la OIT, con vocación de permanencia mediante la suscripción de contratos laborales a término indefinido y sin periodo de prueba”.

“Para cumplir el acuerdo, el Ingenio Risaralda creará, en un plazo de dos meses y medio, una empresa filial que contratará directamente a los corteros de caña, siguiendo el modelo adoptado por los ingenios azucareros del Valle del Cauca. Vamos acabando la tercerización”, explicó Ramos.

El documento, que también fue firmado por Luis Alejandro Pedraza y Winston Petro de la CUT nacional, Guillermo Rivera presidente de la Junta Nacional de Sintrainagro y por el viceministro de Relaciones Laborales, Enrique Borda Villegas y la directora de Inspección, Vigilancia y Control, Patricia Marulanda, establece el respeto absoluto a la estabilidad laboral.

“Mientras se crea la empresa filial, los contratistas de las Sociedades Anónimas Simplificadas (SAS) deben garantizar la estabilidad laboral. No pueden tomar represalia, ni despedir a trabajadores que participaron en la huelga, y deben reintegrar a quienes habían separado del trabajo”, señaló el directivo de Sintrainagro.

Además, la empresa deberá “garantizar la aplicación de los principios de igualdad y no discriminación en la distribución del corte entre los trabajadores”, y nombrará interventores técnicos y administrativos “para garantizar equidad en los grupos de corte, velar y revisar los pagos de la seguridad social”, así como la liquidación de salarios durante el periodo de transición.

No más represión
¡La lucha paga!


Pese al buen resultado logrado, los corteros de caña volvieron a condenar la represión brutal y salvaje de que fueron víctimas, rechazando la actitud indolente de las instituciones y el desinterés mostrado por la empresa.

“Una vez más se demostró que la movilización, la presión y la lucha pacífica son las herramientas y los mecanismos para reclamar los derechos. No es posible que tengamos que aguantar siempre tanta violencia y brutalidad.

Este gobierno quiere crear un ambiente de terror e impunidad para que nadie se atreva a levantar la cabeza. Sin embargo, los trabajadores y sus familiares están perdiendo el miedo y defienden su derecho a tener condiciones laborales y de vida dignas”, dijo Mauricio Ramos.

También agradeció, en nombre de todos los trabajadores, la solidaridad y el apoyo recibido desde la CUT nacional, de la UITA -que denunció internacionalmente el conflicto- como también a las organizaciones nacionales e internacionales, cuya presión fue un elemento clave para que se pudiera llegar a esta solución negociada.

Para los próximos meses, la seccional de Sintrainagro se enfrentará a nuevos e importantes retos, entre otros, la presentación del pliego de peticiones para negociar un nuevo convenio colectivo con la empresa filial del Ingenio Risaralda -el actual firmado con la SAS vence en seis meses-, y el tema de la mecanización del corte de caña que ha mermado sensiblemente los salarios.

Fuente: Rel-UITA