jueves, 19 de noviembre de 2015

Preguntas ausentes sobre los cubanos en Costa Rica

Por Iroel Sánchez | La Pupila Insomne

Leyendo el aluvión de publicaciones sobre los migrantes cubanos que, atrapados entre Costa Rica y Nicaragua, intentan llegar a EEUU para acogerse a la Ley de Ajuste Cubano, se extrañan algunas preguntas:

Tratándose de personas que, entregadas a mafias de tráfico humano, pagan miles de dólares por ser trasladados desde Ecuador a través Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala y México para finalmente cruzar la frontera con EEUU y acogerse a la Ley de la Guerra Fría que privilegia automáticamente como refugiados políticos a quienes proceden de Cuba ¿es casual que lo que era un proceso semiclandestino  y muchas veces invisible se haya transformado en una columna de cientos de personas, justo entre dos países con un conflicto fronterizo, a apenas semanas de que el presidente de uno de ellos visite Cuba?


¿Guarda esta crisis alguna relación con que la misma prensa que torpedea el proceso de normalización de relaciones entre Cuba y EEUU y durante décadas ha estimulado esa emigración ilegal, haya emprendido en fechas recientes una campaña por la eliminación de la Ley que otorga privilegios migratorios únicos en el mundo a los cubanos pero que, al convertir en ciudadanos estadounidenses con derecho a voto a quienes cada vez más aspiran a una relación normal con su país de origen, dinamita la base electoral que permite a quienes manejan esa prensa el control político del Sur de la Florida?

¿Es una solución un barco que traslade a estas personas de Costa Rica a Honduras -como dice la prensa de Miami-, alentando la permisividad para que las mafias que lucran con carne humana sigan ganando dinero de allí en adelante, estimulando el narcotráfico y cobrando vidas inocentes?

¿No es más seguro, legal y ordenado que seguir arriesgando las vidas de estas personas y alimentando el tráfico humano y las mafias que se nutren de él en los países que deberán recorrer aun que el citado barco traslade directamente a las víctimas de esta crisis al lugar a donde quieren arribar: Estados Unidos?

¿No tiene EEUU, luego de más de cinco décadas estimulando la emigración ilegal de cubanos como arma propagandística contra la Isla, ninguna responsabilidad en esta crisis?¿No debería Washington incrementar la cifra de visas que otorga en su embajada en La Habana en magnitud similar a la cantidad de cubanos que admite al arribar de manera ilegal en sus fronteras y descontinuar entonces su política de “pies secos-pies mojados” que es el principal estímulo a crisis como esta?

¿Por qué, con excepción de la nota del Ministerio de Exteriores de Cuba, ningún medio de prensa, incluyendo algunos que se proclaman “alternativos”, emplaza al gobierno de Estados Unidos sobre este asunto?