sábado, 29 de marzo de 2014

Honduras: El nuevo Comisionado de Derechos Humanos es un abanderado del capitalismo duro y salvaje

Por Defensores en Línea

Ni la captura del negro Lobo por agentes de la DEA, ni las distracciones patrioteras de Juan Orlando en el peñón Conejo, tienen la capacidad de sustituir la atención que genera la venida de Roberto Herrera Cáceres como Ombudsman de las transnacionales.

Este hombre de apariencia tranquila, de simulación católica, a veces tímido de conveniencia, con ademanes urbanos y sonrisa cuarteada con medida diplomática, es realmente un abanderado del capitalismo duro y salvaje. Es un tramitador de las tiburónicas compañías mineras y petroleras.

Con
Herrera Cáceres termina la era del CONADEH como figura constitucional al servicio del pueblo y nace, sin duda, una nueva mascarada como el tribunal de cuentos, el instituto de los secretos oficiales o el Ministerio de la Impunidad.

Con Ramón Custodio el CONADEH ya había sido aislado del mundo por golpista, expulsado de Ginebra y malquerido en Washington por faltar a la verdad. Con Herrera Cáceres el CONADEH se aísla del pueblo porque representa al gobierno neoliberal transnacional de las ciudades modelo. Honduras pasa, entonces, del custodio al abogado del golpe.

Hay sobradas evidencias sobre Herrera Cáceres como activista de las camisetas blancas y, peor aún, como vocero de los grandes negocios que el nuevo grupo económico hondureño realiza por asalto sobre el cadáver del Estado de Derecho.

El grupo Colibrí no tiene madre. Rompió la contratación colectiva, creó la coalianza para privatizar el Estado, organizó el sistema de inteligencia para escuchar las comunicaciones privadas de todo mundo, aplica la ley anti terrorista a los opositores, se adueña de las frecuencias de radio y tv, y monopoliza el agua bendita de la Arquidiócesis y los aceites mágicos del CCI.

Con la imposición del abogado Herrera Cáceres, amigo de Oscar Andrés y Evelio Reyes, el grupo de Juan Orlando suma un nuevo procurador del gobierno, un abogado defensor de las industrias extractivas enemigas de la vida, y un tramitador de Arturo Corrales para bajar el nivel a las estadísticas de violencia e inseguridad, por razones de imagen pública que no afecten al gobierno de la muerte.

Con este nuevo procurador pro vida, anti PAES, las organizaciones ciudadanas e inclusive las religiosas que postularon a sus mejores candidatos al cargo que ocupada Custodio, pueden dar fe hoy que el asunto no era de votos, se trata de clase.

El Partido Liberal y Nacional son una sola clase oligarca, que se repartirá pronto los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia y tomarán cada uno el artículo pétreo constitucional que mejor les sirva.

De este modo completarán el círculo monolítico del poder dictatorial, controlando toda maquinaria de periódicos, voces, predicaciones, leyes, juicios, armas, drogas, lavados y conciencias.

El cerco construido a la inteligencia con rústicos hilos de alambre de púas es tan vulgar que parece un corral lleno de boñigas, dentro del cual estamos como a la espera de un matadero.

La gente pide que hagamos algo frente a eso, pero aquellos liderazgos no reaccionan; han empezado a comer en la misma mesa con la Primera Dama, piden cita a Juan Orlando, visitan los batallones y remodelan sus casas.

Sin embargo, esta masa crítica rebelde que está en todas partes no se traga el cuento de la dictadura ni le gustan las quejumbres de la oposición, solamente espera; en su territorio espera; todo lo ve, observa con detenimiento y calcula… las hordas neocolonialistas avanzan haciendo pedazos el país. Otra vez vienen con curas y pastores, con poli militares, traen bonos y cemento, mochilas vacías y chambas de mentira… oscurece y amanece. Y Morazán no aparece… todavía!