martes, 25 de marzo de 2014

Detrás del discurso de centro-izquierda de presidente hondureño se esconden políticas entreguistas

Foto G. Trucchi | Alba Sud
Por Marvin Palacios | Defensores en Línea

La Coordinadora General del Consejo Cívico de Organizaciones Populares  e Indígenas de Honduras (COPINH), Bertha Cáceres advirtió recientemente que el gobierno de Juan Orlando Hernández comenzará a aplicar una serie de leyes que atentan contra la soberanía de los pueblos y que violan los derechos humanos de la nación hondureña. Cáceres dijo que detrás del discurso de “centro izquierda” que manejará el gobierno se esconden las políticas entreguistas de la actual administración.

La dirigenta se expresó en esos términos durante  un foro organizado por el Sindicato de Trabajadores del Patronato Nacional de la Infancia (Sitrapani) al cumplirse 30 años de la desaparición forzada en 1984 a manos de escuadrones de la muerte de su líder Gustavo Morales y del sindicalista de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Rolando Vindel.

Bertha Cáceres señaló que el movimiento social tiene un gran reto por delante, porque la situación viene más difícil, con más militarización, más represión, y la consolidación de la transnacionalización que es un hecho en este país y que tenemos que enfrentarlo de manera articulada, superando todas las diferencias y sectarismo que tengamos.

Cáceres advirtió que hay que estar preparados porque el gobierno de Juan Orlando Hernández comenzará a tener un discurso de “centro izquierda”, por lo que habrá que estar alertas, porque después de haber aprobado en el gobierno anterior las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), la Ley de Minería, la Ley de Intervención de las Comunicaciones Privadas, ahora viene la aplicación de estas leyes. 

En torno a la situación que enfrentan las mujeres en condiciones de abandono del as  políticas públicas, Cáceres apuntó que “cuando se trata de mujeres indígenas o negras es triple la carga de marginación, por el hecho de que las mujeres son personas empobrecidas, surge la necesidad de luchar por las mujeres como sujetos políticos activos, no como objetos, floreros o adornos en las organizaciones, no como mujeres limitadas a una secretaría de la mujer, sino que a procesos liberadores que le apuesten a desmontar todas las formas de opresión”, expresó Cáceres.

Es desde esa lucha que el COPINH ha venido haciendo un modesto esfuerzo donde mantenemos una batalla sin tregua, una lucha constante donde tiene que ver, no solo la defensa de los territorios donde estamos ubicados como pueblos originarios, sino también en la defensa de la autodeterminación, explicó la dirigenta social.

Cáceres resaltó que las mujeres están llamadas a luchar por toda una construcción cultural, política, histórica y espiritual que los pueblos han venido batallando desde hace miles de años.

Por otra parte resaltó que muchos movimientos sociales han asumido el compromiso de defender  la autonomía de los pueblos y de los “cuerpos”, porque las mujeres no han estado solo escuchando, sino también proponiendo y creando planes de vida.

“Esta realidad nos llama a tener más coherencia y a no solo limitarnos a tener un cargo para las mujeres o tener un discurso con inclusión de género o algún proyecto y metodologías con enfoque de género; debemos dar un paso más allá que implique un posicionamiento político contra la opresión, la lucha anti patriarcal y deben debatirse temas como la inclusión, la justicia, la igualdad, la democratización y la vida”, acotó Cáceres.

La dirigente del COPINH consideró que es necesario replantearse todos estos temas, porque en el COPINH no ha sido fácil posicionar una organización indígena mixta, con un posicionamiento anti patriarcal, no solo anticapitalista y antirracista.

Frente al avance de estos procesos  vienen reacciones sexistas, patriarcales violentas contra las mujeres, sobre todo cuando tenemos que liderar dichos procesos políticos, expuso Berta Cáceres.

“No es lo mismo recibir la agresión y la represión de los que dominan, sean capitalistas o patriarcales, no es lo mismo cuando somos mujeres, que cuando son hombres, así que desde experiencia de criminalización que hemos vivido por la defensa de nuestros derechos territoriales y culturales, como la lucha de Río Blanco que el próximo 1 de abril cumple un año de toma del territorio”.

“Día y noche, una lucha que ha expulsado a la transnacional más grande de este planeta en la construcción de represas como SYNOHIDRO (capital chino), enfrentar poderes como DESA, FICOHSA, el Banco Mundial, el Banco Holandés y a SIEMENS, a todos estos monstruos transnacionales, ese pueblo heroico sigue manteniéndose firme”, subrayó Cáceres.