sábado, 23 de junio de 2012

Honduras fue laboratorio para nuevo tipo de "golpe institucional" en Paraguay


Foto G. Trucchi/Rel-UITA
Para analistas hondureños, la derecha latinoamericana estudia métodos aparentemete “democráticos” para frenar gobiernos comprometidos con cambios sociales

Por Giorgio Trucchi - Opera Mundi

El golpe que en junio de 2009 derrocó al presidente hondureño Manuel Zelaya, no sólo quebrantó el orden constitucional del país sino que fue  “un laboratorio para testar nuevos tipos de golpes de estado en América Latina”, dijo Betty Matamoros, miembro destacado del FNRP (Frente Nacional de Resistencia Popular) de Honduras.

Según ella, lo que está aconteciendo en estos días en Paraguay, así como el intento de golpe contra el presidente ecuatoriano Rafael Correa, en septiembre de 2010, refuerza aún más lo que la resistencia hondureña siempre ha sostenido en los últimos años. 

“La derecha internacional ha estado estudiando nuevas modalidades para dar golpes de estado técnicos, con cara democrática e institucional, para poder frenar la lucha social de los pueblos y los avances de los gobiernos progresistas en América Latina”, manifestó Matamoros en una entrevista con Opera Mundi.

Este viernes (22/6), después de un proceso de impeachment que duró menos de 30 horas, el Senado de Paraguay destituyó al presidente Fernando Lugo, cuyo mandato finalizaba en 2013.

La activista no es la única voz en el país que considera el uso de mecanismos contemplados por la ley para derrocar a presidentes legítimos como uno de los nuevos metodos adoptados después del golpe en Honduras.

El analista político Eugenio Sosa afirma que “con el derrocamiento del presidente Zelaya, la derecha ha aprendido que ya no es necesario actuar como en las décadas pasadas, que los golpes militares con derramamiento de sangre ya no sirven”. El académico asegura también que “es mucho menos graves, para esta derecha, apostar por nuevas fórmulas con apariencia constitucional, ya que son más aceptadas ante los ojos del mundo”.

Para el COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras), las acusaciones vertidas por el parlamento paraguayo contra al presidente Fernando Lugo “son torpes, irracionales, sin fundamentos legales”. Para esta organización no es casualidad que “esta trama se parezca con lo que el pueblo hondureño ha presenciado y padecido en 2009, porque es parte de un mismo plan previsto y planificado por las fuerzas opresoras del país”.

En su comunicado, la organización indígena hondureña hace un llamado a los movimientos sociales y políticos de Honduras para “cerrar filas ante esa permanente amenaza”, expresando su solidaridad  con el presidente Lugo y el pueblo paraguayo. 

Además, el COPINH convocó a la población hondureña a concentrarse en la capital el próximo 28 de junio, en el tercer aniversario del golpe, para rechazar y protestar “contra el golpismo en toda América Latina”.