jueves, 24 de septiembre de 2009

La resistencia no se detiene y mantiene su agenda

Masiva marcha después de la represión
En la ONU se exige la inmediata restitución de Zelaya


por Giorgio Trucchi Rel-UITA

Una vez más el pueblo hondureño respondió con fuerza a la violencia a la que fue sometido a lo largo de 88 días. Miles de personas volvieron a manifestarse en las calles de la capital, mientras en el resto del país se multiplicaban las acciones de resistencia contra el gobierno de facto.

En la ONU, los países latinoamericanos y europeos pidieron la inmediata restitución del presidente Manuel Zelaya y ordenaron a sus embajadores regresar a Honduras para agilizar el proceso de diálogo.


Los 88 días de resistencia y lucha contra el golpe de Estado del pasado 28 de junio fueron celebrados con una desbordante marcha por las vías de la capital Tegucigalpa, después de la brutal represión de la cual fue víctima el pueblo hondureño que estaba celebrando el regreso del presidente legítimo Manuel Zelaya Rosales.

Aprovechando la suspensión temporal del toque de queda, la marcha se dirigió hacia las instalaciones de Naciones Unidas, a pocas cuadras de la embajada de Brasil, donde todavía está refugiado el presidente Zelaya.

Un nutrido dispositivo militar, cuyos efectivos estaban fuertemente armados y preparados con máscaras antigás, impidió el paso a los manifestantes y se vivieron momentos de tensión y de abierta provocación de parte de la Policía y el Ejército para justificar una nueva represión.

“Ayer en la embajada de Brasil este gobierno demostró nuevamente su faceta claramente fascista y dictatorial al reprimir al pueblo –declaró a Sirel el secretario general de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH) y miembro de la conducción colegiada del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, Israel Salinas–.

El día de hoy este pueblo está demostrando estar en condiciones de librar esta lucha para una Honduras distinta. La entrada al país del presidente Manuel Zelaya es un primer paso que demuestra que el proceso que estamos desarrollando está dando resultados.

Ahora –continuó Salinas– vamos por su restitución, y ante la posición muy dura del gobierno de facto no dudamos que la profundización de la resistencia y la presión internacional, que cada día se hace más intensa, van a acabar con los golpistas.

Nosotros seguimos con nuestros planteamientos y pedimos la restauración de la institucionalidad a través de la restitución del presidente Zelaya, y el inicio de un proceso que nos conduzca a una Asamblea Constituyente”, concluyó el líder sindical.

Después de una larga negociación entre la dirigencia del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado y el mando policial, los manifestantes llegaron a pocos centenares de metros de su objetivo, coreando consignas e increpando a los militares, lo cual fue clasificado como un éxito.

Finalizada la marcha, la gente regresó a sus barrios y aldeas para continuar con la resistencia activa y durante toda la tarde hubo nuevos enfrentamientos con el Ejército y la Policía que dejó un saldo de varios heridos y detenidos.

El gobierno de facto acorralado

Mientras en toda Honduras sigue la resistencia y la presencia del presidente Manuel Zelaya se vuelve un motivo más para echar a andar lo que la gente considera el último esfuerzo para restaurar la democracia en el país, la Asamblea General de la ONU volvió a exigir al gobierno de facto la inmediata restitución del presidente hondureño.

“Es imprescindible que tomemos conciencia de que si no construimos y diseñamos una estrategia multilateral fuerte y precisa que haga retornar la democracia en Honduras, con un ejercicio preciso de respeto a los derechos humanos que asegure que haya elecciones libres y democráticas en el marco del respeto a la Constitución, estaremos sentando un severo precedente en una región que durante décadas y durante la doctrina de la seguridad nacional sufrió interrupciones democráticas, que segaron la vida de miles de latinoamericanos, provocaron el exilio de otros tantos y una grave tragedia social y económica –advirtió la presidenta de Argentina, Cristina Fernández–.

Multilateralismo significa también que debemos fijar reglas y acciones concretas en este mundo global que deberán ser aceptadas por todos los países, porque en el caso de Honduras estamos ante un golpe cívico y mediático que ha sido cuidadosamente disimulado o minimizado”, concluyó Fernández.

El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, pidió que Manuel Zelaya regrese de inmediato a la presidencia de su país y que la comunidad internacional esté alerta “para asegurar la inviolabilidad de la misión diplomática de Brasil en la capital de Honduras”, mientras que la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, instó al gobierno de facto aceptar el Acuerdo de San José.

También el secretario general de la OEA, José Manuel Insulza, tuvo palabras muy duras contra el régimen de facto. “Cuanto más pasa el tiempo es cada vez más grave. En este momento, en Nueva York están todos los países del mundo representados y hay uno que no es reconocido, lo cual es triste y bien complicado a la hora de pedir un crédito", dijo Insulza.

Una primera medida fue anunciada por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, al suspender la asistencia técnica actualmente brindada por esta organización al Tribunal Supremo Electoral de Honduras, por considerar que “en este momento no existen las condiciones para organizar elecciones creíbles que impulsen la paz y la estabilidad”.

Unión Europea y OEA impulsan el diálogo

Apoyando la propuesta de diálogo presentada en los días pasados por el presidente Zelaya, la OEA y la UE acordaron hoy que sus embajadores en Honduras vuelvan a Tegucigalpa, y enviar lo antes posible una misión diplomática compuesta por cancilleres americanos, con el objetivo de poner en marcha una mesa de negociación.

El canciller español Miguel Ángel Moratinos aclaró que tanto la OEA como la UE mantienen su condena al golpe de Estado y reclaman la restitución del presidente Zelaya y el restablecimiento del orden constitucional, desechando de esta manera la absurda propuesta presentada recientemente por el gobierno de facto.

Mientras tanto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió con urgencia al Congreso de Honduras poder regresar al país, para constatar el estado de los derechos humanos a la luz de lo ocurrido en los días pasados, cuando el Ejército y la Policía reprimieron brutalmente la manifestación pacífica de miles de hondureños.



miércoles, 23 de septiembre de 2009

VIDEO: la resistencia en la calle después de la represión (2)

VIDEO: la resistencia en la calle después de la represión (1)

FOTO: La resistencia vuelve a la calle después de la represión

















La brutalidad de la dictadura estilo siglo XXI

El presidente Zelaya denuncia complot para “suicidarlo”

por Giorgio Trucchi - Rel-UITA


Después del desalojo violento de los manifestantes el día de ayer, 22 de septiembre, el ejército y la policía hondureña continuaron con la represión en los barrios y aldeas de la capital y en todo el país.

Miles de personas que continuaron manifestándose espontáneamente contra el golpe de Estado, fueron reprimidas y los hospitales se llenaron de heridos, de los cuales muchos tenían señales de tortura.
Centenares de detenidos en todo el país, mientras en Tegucigalpa eran conducidos y amontonados en el estadio de béisbol “Chochi Sosa”, al mejor estilo de la noche oscura chilena.


Las organizaciones de derechos humanos siguen incesantemente su trabajo para la liberación de los detenidos, la asistencia a los heridos y la búsqueda de confirmación sobre los rumores de varios fallecidos.

El presidente Manuel Zelaya, encerrado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, denunció ante la comunidad internacional la brutalidad del régimen golpista y advirtió de un plan para “suicidarlo”.
Los edificios cercanos a la embajada fueron desalojados y tomados por las fuerzas especiales de la Policía y el Ejército, mientras sigue la represalia contra las decenas de personas que permanecen al lado del presidente hondureño, con corte de agua potable, energía eléctrica y severas limitaciones al acceso de personas para la entrega de comida para los refugiados.


"Estamos siendo amenazados con que se van a tomar la embajada de Brasil.
Tengo informaciones de que existe un plan para asesinarme y ya tienen listo un médico forense para que declare que mi muerte fue un suicidio –dijo Zelaya durante una entrevista con Radio Globo–.


Si eso ocurriera tengan la plena seguridad de que no se trató de un suicidio, sino de una magnicidio, porque mi vocación es de resistir y luchar hasta el fin”.

El presidente Manuel Zelaya Rosales rechazó también la propuesta de diálogo presentada unos minutos antes por el gobierno de facto, en la que se acepta abrir una mesa de negociaciones, pero con las condiciones de que Zelaya renuncie a su pretensión de ser restituido en el cargo de presidente, reconozca de inmediato la validez del proceso electoral y acepte enfrentarse a las demandas judiciales formuladas en su contra por la Fiscalía.

En estas últimas horas la tensión en Honduras ha alcanzado un nivel nunca antes visto, y para tratar de analizar lo que está ocurriendo, Sirel conversó con Bertha Cáceres, directiva del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) y miembro de la conducción colegiada del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado.

-En menos de 24 horas se pasó de la euforia por el regreso del presidente Zelaya a la dura represión del Ejército y la Policía. ¿Cuál es tu opinión sobre lo que ocurrió ayer, 22 de septiembre?
-Condenamos esta nueva violación de los derechos humanos del pueblo hondureño. Muchos compañeros y compañeras fueron detenidos ilegalmente, acusados de sedición y llevado a centro ilegales de detención. Es una muestra más de lo que son capaces estos fascistas y su estructura económico-militar, y están demostrando su firme intención de mantenerse en el poder a través de una verdadera dictadura.

En los barrios y comunidades marginales de Tegucigalpa la gente ha resistido de manera enérgica a la represión y al proyecto de muerte del gobierno de facto, y esta resistencia se va profundizando cada día más.

-El presidente Zelaya por fin está en el país como pedía la gente y el mismo Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, sin embargo el gobierno de facto ha demostrado de no querer ceder siquiera un sólo centímetro de su poder, y hasta se burla de la comunidad internacional. ¿Qué es lo que va a hacer ahora la Resistencia?
-Debemos estar concientes que no podemos subestimar a este enemigo del pueblo hondureño, porque en cualquier momento es capaz de clavar sus garras sin importarle las condenas a nivel nacional e internacional. Debemos generar nuevas estrategias sin perder esta fuerza movilizadora de masa que nos ha caracterizado en estos 87 días de lucha.

La resistencia ha demandado la restitución del presidente en su cargo y no sólo su regreso, así que falta mucho por hacer. Pedimos también respuestas mucho más contundentes a la comunidad internacional, porque hasta el momento su acción ha sido muy lenta, lo cual les ha permitido a los golpistas y a la dictadura reacomodarse en el poder y dilatar la solución de esta situación.

-Se habla de la posibilidad de una detención del presidente Zelaya a través de una acción violenta en la embajada de Brasil. ¿Sería un error para el gobierno de facto o le ayudaría a consolidarse?
-Sería un gran error porque generaría más convulsión, profundizaría la crisis y desataría una gran reacción en el pueblo. Además, sabemos que esta gente es capaz de estar planeando un magnicidio y por eso hemos dicho que la vida del presidente Zelaya y de sus acompañantes corre peligro. Ésto elevaría más la insurrección popular.

-La resistencia ha clasificado este régimen de dictatorial, aunque el gobierno de facto trata constantemente de presentarse como legítimo y democrático. ¿A qué sujeto se está enfrentando de verdad la población en resistencia?
-Es una dictadura estilo siglo XXI, que mantiene algunas características de las dictaduras de los años 70 y 80, y presenta nuevas estrategias para aparentar ser democrática. Sin embargo, nadie puede dudar de que se trate de una dictadura que presenta una estructura económica, política y militar que controla todos los poderes del Estado, y que tiene el objetivo de golpear los procesos emancipadores de nuestro continente.

Lo que nos debe preocupar es que se trata de una nueva tendencia que se puede repetir en cualquier momento, en cualquier país del continente, y es por eso que se vuelve fundamental acabar con ella.

-Estamos en un momento muy complicado y convulsionado. ¿Cuáles son los elementos necesarios para lograr restaurar la democracia y volver a emprender el camino hacia la emancipación del pueblo hondureño?
-Tenemos que profundizar la insurrección popular y la organización del pueblo sin subestimar a nuestro enemigo, presionar para que la comunidad internacional sea más contundente y cortar las fuentes de financiamiento que siguen abasteciendo a los golpistas.

martes, 22 de septiembre de 2009

Brutal desalojo en Tegucigalpa

Ejército y policía reprimen los manifestantes frente a la embajada de Brasil y amenazan detener al presidente Zelaya

por Giorgio Trucchi - Rel-UITA

A las 5 de la mañana de hoy, 22 de septiembre, centenares de efectivos de la policía y del ejército cercaron el reparto donde está situada la embajada de Brasil y atacaron violentamente a los manifestantes, que desde el día de ayer presidiaban de forma pacífica el lugar donde se refugió el presidente Manuel Zelaya Rosales.

Gases lacrimógenos, balas de plomo y de goma, camiones lanza agua y líquido urticante fueron usados de forma indiscriminada para desalojar el lugar y dejar al presidente legítimo de Honduras en la espera de una posible intervención y detención, tal como lo había anunciado pocas horas antes el presidente de facto Roberto Micheletti.

“La gente permaneció toda la noche en el Boulevard Los Próceres y en las calles cercanas a la embajada de Brasil y como a las 5 de la mañana comenzó un fuerte ataque del ejército y la policía con ametralladoras y gases lacrimógenos –explicó a Sirel el corresponsal de Radio Globo– Carlos Paz.

La multitud, conformada sobre todo de mujeres con niños y niñas, ancianos y jóvenes, comenzó a huir hacia el centro de la capital y fue perseguida salvajemente por varios pelotones de soldados y policías que atacaron desde la zona norte cortándole la salida. Hicieron uso también de tanquetas y camiones lanza agua con líquido urticante y tengo entendido que hubo varios heridos y detenidos”.

Por más de tres horas los soldados activaron un potente equipo de sonido que difundía las notas del himno nacional y ya desde el día de ayer se le cortó el servicio de agua y luz a la embajada brasileña.

Según Carlos Paz la intención del gobierno de facto es entrar y capturar al presidente Manuel Zelaya y efectivamente en la mañana de hoy, 22 de septiembre, se hizo presente un fuerte contingente de miembros de la Dirección de Investigación Criminal, institución que tiene la orden de ejecutar la captura.

“La postura que ha tomado el régimen actual considero que es de recrudecer la represión, sin embargo la población en estos 87 días ha adquirido un gran coraje para defender la democracia. Las próxima horas van a ser muy difíciles para el pueblo”, concluyó el corresponsal de Radio Globo.

Mientras se estaba redactando esta nota llegó la información que la policía obligó a los medios que estaban afuera de la embajada del Brasil a abandonar el lugar, mientras el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) denunció un ataque a su oficina por parte de policías motorizados y la detención de muchas personas que ahí habían buscado reparo.

Según declaraciones de miembros del COFADEH se habría desatado una cacería en toda la capital en búsqueda de miembros de la Resistencia y participantes a la manifestación de ayer.



Gira europea por solidaridad con el pueblo hondureño

El Frente Nacional Contra el Golpe de Estado en Europa para romper el cerco mediático

por Giorgio Trucchi Rel-UITA


Diferentes organizaciones sociales, políticas y sindicales de Zaragoza, Comunidad autónoma de Aragón, España, han constituido en los días pasados la Plataforma de Solidaridad con Honduras.

El objetivo de esta iniciativa -que se espera pueda ser retomada también en el resto del Estado español y en los demás países europeos- es manifestar el rechazo al golpe de Estado militar del pasado 28 de junio, exigir el inmediato retorno a la institucionalidad democrática del país y la creación de una Asamblea Constituyente.

Asimismo, se pide al gobierno español y a la Comunidad Europea que se impliquen con hechos y no sólo con palabras en la defensa de los derechos sociales, políticos y humanos del pueblo hondureño.


Entre las acciones concretas a tomar, en los próximos días miembros del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado comenzarán una gira de cinco semanas por diferentes países de Europa para dar a conocer lo que está verdaderamente pasando en Honduras, y así romper el cerco mediático impuesto por el gobierno de facto de Roberto Micheletti y cohesionar las diferentes expresiones de solidaridad con la lucha del pueblo hondureño.

Para conocer en detalle cómo surgió y cómo se va a desarrollar esta importante actividad, Sirel conversó con Betty Matamoros, miembro del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado y coordinadora de la Comisión Internacional de esta organización.

-¿Cuáles son los objetivos de esta gira a Europa?
-La actividad, impulsada desde España, prevé la participación de dos miembros del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, en este caso el compañero Erasto Reyes y mi persona, con el objetivo de romper el cerco mediático impuesto por el gobierno de facto y dar a conocer lo que de verdad está ocurriendo en Honduras. Tenemos previstas varias actividades en España, Italia, Austria, Suiza, Bélgica, Dinamarca y Suecia.

Los golpistas, a través de sus medios, hacen circular la información al exterior de que aquí no hubo un golpe de Estado, sino una sucesión presidencial democrática, lo cual ni siquiera está tipificado en nuestra Constitución. Es fundamental poder hablar de todas las violaciones a los derechos humanos que se han dado desde el pasado 28 de junio, dar a conocer la realidad que estamos viviendo, nuestros planteamientos de resistencia, y fomentar la solidaridad internacional con la creación de comités de apoyo a nuestra lucha.

La agenda prevé también encuentros con autoridades municipales y nacionales para sensibilizar sobre el tema del golpe de Estado y de esta manera hacer más contundentes el posicionamiento y las medidas concretas contra el gobierno de facto.

-En Honduras has coordinado y acompañado varias delegaciones internacionales de la Alianza Social Continental ¿Cuál ha sido la importancia de esta presencia?
-La presencia de estas delegaciones, de medios internacionales, como por ejemplo tu cobertura para la UITA, han sido muy importantes para romper el cerco mediático. En el caso de estas delegaciones han podido reunirse con un sinnúmero de organizaciones y darse cuenta de la realidad que se vive en el país. Y esto les permite regresar a sus países, dar a conocer lo que han visto y escuchado, y presionar a las instituciones y gobiernos para que tomen posiciones concretas contra el golpe.

En este sentido, del 8 al 10 de octubre se va a realizar en Honduras el primer “Encuentro Internacionalista contra el golpe de Estado y por la Asamblea Nacional Constituyente”, en el que se pretenden generar espacios amplios de discusión sobre temas de interés social, político y económico de orden internacional y estudiar las consecuencias que nos afectan como comunidad latinoamericana en particular. Además, se crearán redes de trabajo por cada país en donde se integren diferentes tipos de organizaciones para hacer más eficaz la acción internacional solidaria y el flujo de información de carácter alternativo al servicio de todos los procesos que vive la región.

-¿Cómo evalúas actualmente la situación que se vive en Honduras y la actitud de la comunidad internacional?
-El gobierno de facto sigue con su actitud totalmente intransigente, sin embargo, la comunidad internacional se mantiene muy poco beligerante, con algunas medidas de presión contra los golpistas, pero sin la contundencia que se necesitaría.

-Mientras tanto la resistencia sigue su lucha…
-Para serte sincera, después de tantos días temíamos que el cansancio pudiera bajar el nivel de movilización de la gente. Sin embargo, hemos visto que la gente sigue con una disposición y un compromiso de país nunca antes visto en Honduras.
El 15 de septiembre fue una movilización impresionante, como nunca habíamos vivido en el pasado, y todos los días miles de personas siguen saliendo a la calle, convencidas de estar haciendo lo correcto para restablecer la democracia y encaminarnos hacia una Asamblea Constituyente.

-El gobierno de facto trató nuevamente de acallar las voces contrarias al golpe. ¿Qué es lo que pasó?
-El gobierno de facto, a través de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) y la Fiscalía, trató de intervenir la empresa Cable Color, obligándola a suspender el servicio de Internet, Vozip y satelital, afectando de esta manera las señales de medios de comunicación como Canal 11, Canal 36 (Cholusat Sur) y Radio Globo.
Fue sólo gracias a la movilización de la gente que se instaló frente a las instalaciones de esta empresa que se impidió este nuevo atentado contra la libertad de expresión.

-A pocas horas de salir hacia Europa, ¿Cuál es tu llamado a las organizaciones que a nivel mundial se solidarizan con la lucha de la resistencia hondureña?
-Agradecemos todo lo que se está haciendo en el mundo para respaldar nuestra lucha, y hago un llamado tanto a los pueblos del mundo como a los hondureños que viven en el exterior, para que se sumen a esta lucha que es justa y necesaria.


VIDEO: Represión y desalojo frente a la embajada de Brasil

VIDEO 2: Represión y desalojo frente a la embajada de Brasil

FOTOS: Brutal desalojo del pueblo en resistencia












Zelaya está en Tegucigalpa


Miles de personas rodean la embajada de Brasil en defensa de su Presidente

“Estoy cumpliendo con la voluntad del pueblo para reconstruir la democracia”, fueron las primeras palabras del presidente legítimo de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, a medios nacionales e internacionales que lo acompañaban en las instalaciones de la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde el mandatario se encerró el día de ayer, 21 de septiembre, después de su sorpresivo regreso al país logrado con una caminata de 15 horas por las montañas.

“Que todos los hondureños vengan para aquí a protegernos, a evitar cualquier malentendido.

A partir de ahora nadie nos vuelve a sacar de aquí: patria, restitución o muerte", agregó el mandatario mientras miles de personas salían de sus casas dirigiéndose hacia la embajada de Brasil.

El presidente Zelaya informó también que tomará contacto con miembros del gobierno de facto para iniciar una negociación para retomar su cargo y restituir el orden institucional en Honduras.

No obstante, la respuesta del presidente de facto, Roberto Micheletti, no se hizo esperar y manteniendo la misma actitud intransigente asumida desde el golpe de Estado del pasado 28 de junio, rechazó la propuesta, hizo un llamado al personal diplomático de la embajada brasileña para que entregue de inmediato el Presidente a las autoridades hondureñas y decretó un toque de queda que supuestamente vencerá a las 6 de la tarde del día de hoy, 22 de septiembre, con un cierre total de las fronteras y de los cuatro aeropuertos del país.

Movilizaciones masivas hacia la capital

El llamado del presidente Zelaya al pueblo hondureño desencadenó una movilización masiva hacia la capital, desafiando el toque de queda y los retenes de los militares que, una vez más, volvieron a violar el derecho a la libre movilización por el territorio nacional.

Llegando a la altura de Villanueva, a pocos kilómetros de la capital sobre la carretera que conduce a Oriente, pude constatar personalmente como un fuerte dispositivo del ejército y de la policía detuvo una larga caravana de vehículos y buses que se dirigía hacia Tegucigalpa, y lo mismo está ocurriendo en todo el país.

Después de un largo viaje pude finalmente llegar hasta la capital y, junto con otros medios internacionales, nos dirigimos hacia la embajada de Brasil.

En medio de la obscuridad y cruzando varias barricadas alumbradas por numerosas fogatas, nos acercamos al lugar donde miles de hondureños seguían coreando consignas, brincando y cantando, llamando al presidente Zelaya para que se hiciera nuevamente presente, tal como lo hizo en horas de la tarde para saludar a su pueblo.

“Acababa de regresar de República Dominicana donde participé a diferentes actividades organizadas por la Universidad de Santo Domingo y por grupos de solidaridad con la lucha de resistencia en Honduras cuando me di cuenta de lo que estaba pasando –explicó a Sirel la delegada del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, Lorena Zelaya–.

Me fui a la embajada de Brasil y fue sorprendente ver la cantidad de gente, sobre todo jóvenes, el entusiasmo, el compromiso y la energía en lo que se estaba haciendo.

El posible regreso del presidente Zelaya siempre ha generado mucha expectativa y ha sido un momento muy emotivo que nos proyecta hacia nuevas luchas.

Sabemos –continuó Lorena Zelaya– que hay mucha gente que está saliendo de sus pueblos y ciudades y se dirige hacia la capital, porque en este momento no hay otro lugar donde estar si no es aquí, con el pueblo.

Esta lucha de 86 días no termina hoy, sino que es el inicio de otra etapa que va a ser aún más difícil en la medida en que este gobierno de facto vaya siendo más intransigente, sin dejar espacio de diálogo. Ojala no decida irse por la vía de la represión, porque en estas horas los rumores sobre esta posibilidad son muy fuertes”, concluyó el miembro del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado.

Hoy, 22 de septiembre, Honduras amanecerá bajo un toque de queda que tiene el objetivo de impedir cualquier tipo de movilización interna y movimiento fronterizos, dejando de esta manera muy difícil la llegada de una delegación de la OEA encabezada por su secretario general, José Miguel Insulza, tal como se había anunciado a través de diferentes medios.

Sin embargo, el Frente Nacional Contra el Golpe Estado, cuya dirigencia colegiada se reunió hasta altas horas de la noche con el presidente Zelaya, aseguró que nadie se va a mover del lugar y que la llegada del Presidente representa el inicio del fin del gobierno golpista y de sus aliados.


Honduras: ¿el principio del fin?


por Atilio A. Boron

Zelaya ya está en Tegucigalpa y su ingreso a Honduras, burlando las ³medidas de seguridad² instaladas a lo largo de la frontera, debería marcar el comienzo del fin del régimen golpista. Son varias las razones que fundamentan esta esperanza, que sucintamente se exponen a continuación.

Primero, porque los gorilas hondureños y sus instigadores y protectores en Estados Unidos (principalmente en el Comando Sur y el Departamento de Estado) subestimaron la masividad, intensidad y perseverancia de la resistencia popular que día tras día, sin desmayos, manifestaría su oposición al golpe de estado.
En realidad tamaño rechazo no estaba en los
cálculos de nadie, si nos atenemos a la historia contemporánea de Honduras. Pero el nuevo rumbo decidido por Zelaya: su positiva respuesta ante largamente postergados reclamos populares y la reorientación de su inserción internacional en el marco del ALBA tuvieron un efecto pedagógico impresionante y desencadenaron una reacción popular inesperada para propios y ajenos.

Segundo: el régimen golpista demostró ser incapaz de romper un doble aislamiento. En el frente interno, quedando cada vez más en evidencia que su base social de sustentación se reducía a la oligarquía y algunos grupos subordinados a su hegemonía, incluyendo los medios de comunicación dominados sin contrapeso por el poder del capital.
Además, el paso del
tiempo lejos de debilitar la resistencia popular lo que hizo fue acotar cada vez más el apoyo social al régimen. En el flanco internacional el aislamiento de Micheletti y su banda es casi absoluto: salvo poquísimas excepciones toda la América Latina y el Caribe retiró sus embajadores, y lo propio hicieron varios de los países más gravitantes de Europa. La misma OEA adoptó una línea duraen contra del régimen y, a poco andar, el único apoyo externo con que contaba el gobierno provenía de Estados Unidos.
Este sin
embargo, siguió una trayectoria declinante que se fue acentuando con el paso del tiempo: desde la negación de visados al personal diplomático acreditado en Washington hasta medidas cada vez más exigentes en contra del propio Micheletti y sus colaboradores.

Tercero, porque las ambiguas políticas del gobierno de Estados Unidos -producto de la puja interna dentro de la administración- que facilitaron la perpetración del golpe de estado fueron lentamente definiéndose en una dirección contraria a los intereses de los usurpadores.
Si el inicial rechazo al
golpe manifestado por Obama fue luego atenuado y entibiado por su antigua (¿y actual?) rival, la Secretaria de Estado Hillary Clinton, el carácter indisimulablemente retrógrado de Micheletti y su entorno así como la interminable sucesión de exabruptos e insultos dirigidos a Obama cada vez que la Casa Blanca expresaba alguna crítica a Tegucigalpa y su manifiesta incapacidad para construir una base social, fueron lentamente inclinando el fiel de la balanza en contra de las posturas amadrinadas por la Secretaria de Estado y creando una atmósfera cada vez más antagónica en relación a los golpistas.

Cuarto y último: el régimen instaurado el 28 de Junio constituye un serio dolor de cabeza para Obama. En primer lugar, porque desmiente enfáticamente sus promesas de fundar una nueva relación entre Estados Unidos y los países del hemisferio.
El apoyo inicial al golpe, puesto de
manifiesto en la obstinada resistencia de Washington a caracterizarlo como un ³golpe de estado², la tibieza de la respuesta diplomática y la indiferencia ante las gravísimas violaciones a los derechos humanos perpetrada por Tegucigalpa dañó seriamente la imagen que Obama quería establecer en América Latina y el Caribe.
La continuidad del régimen golpista haría
aparecer a Obama como un político irresponsable y demagógico o, peor aún, como alguien incapaz de controlar lo que hacen y dicen sus subordinados en el Pentágono, el Comando Sur y el Departamento de Estado. Y esto se liga con otro asunto, el segundo, sumamente importante y que excede el marco de la política hemisférica: su credibilidad en la arena internacional.
Al demostrar su impotencia para controlar lo que ocurre en su
³patio trasero² los gobernantes de otros países especialmente la China, Rusia y la India- tienen razones para sospechar que tampoco será capaz de controlar a los sectores más belicistas y reaccionarios de Estados Unidos, para quienes sus promesas de alentar el multilateralismo equivalen a una capitulación incondicional ante sus odiados enemigos.
Esto es
particularmente grave en momentos en que Obama está negociando con Rusia un nuevo acuerdo para reducir el arsenal nuclear de ambos países, algo que Washington necesita tanto o más que Moscú debido a la hemorragia económica producida por las guerras en Irak y Afganistán y al incontenible déficit fiscal norteamericano.
El fracaso de este acuerdo
tendría un costo económico enorme sobre el presupuesto público en
momentos en que ese dinero se necesita para aventar los riesgos de una profundización de la crisis económica estallada en el 2008. Pero para persuadir a los rusos de que su plan de reducción de armamentos es viable tiene primero que demostrar que está en control de la situación y que sus halcones dentro del Pentágono no le quebrarán la mano.
Cada día que
permanezca Micheletti en el poder equivale a un mes más de difíciles conversaciones conMedvedev y Putin para convencerlos de que sus promesas se traducirán en hechos. Porque, si no puede controlar a los suyos en Honduras, ¿podrá hacerlo cuando se trate de una cuestión estratégica y vital para la seguridad nacional de Estados Unidos?



FOTOS: la gente protege a su Presidente









¡Bienvenido Presidente!

por Diario Página 12

Manuel Zelaya volvió a Honduras. De manera clandestina y en horas de la madrugada, el presidente constitucional burló los controles, regresó a Tegucigalpa y habló refugiado desde la embajada de Brasil.


La postura de Estados Unidos, primero, fue cautelosa. "Instamos a que las partes hagan un ejercicio de prudencia y eviten cualquier acción que pueda derivar en un brote de violencia", señaló Ian Kelly, vocero del Departamento de Estado.

No obstante, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, definió más tarde una posición y afirmó que la vuelta de Zelaya "era una oportunidad para terminar con la crisis".

"Ahora que el presidente Zelaya ha regresado sería oportuno devolverlo a su puesto bajo las condiciones apropiadas, seguir adelante con las elecciones previstas para noviembre, contar con una transición pacífica de la autoridad presidencial y llevar de nuevo a Honduras al orden constitucional y democrático", señaló Clinton desde la sede de la ONU en Nueva York.

"He vuelto por la voluntad del pueblo para construir la democracia", aseguró. "Que todos los hondureños vengan para aquí a protegernos, a evitar cualquier malentendido", lanzó enseguida.

De inmediato, miles de hondureños se movilizaron y coparon los alrededores de la sede diplomática. "Sí se pudo, sí se pudo", empezó a corear la multitud. "A partir de ahora nadie nos vuelve a sacar de aquí: patria, restitución o muerte", clamó el mandatario.

Rápido, helicópteros del gobierno de facto comenzaron a surcar el cielo para supervisar los movimientos en la embajada mientras el despliegue policial crecía por las calles de la capital y voceros golpistas, a pesar de los hechos, seguían negando que el presidente constitucional se encontrase en el país.

Pero Zelaya, de camisa blanca, pantalón negro y sombrero de ala ancha, ya estaba adentro. "He venido a dialogar de frente; abriremos contactos con diferentes organizaciones de la sociedad para que la paz y la tranquilidad vuelvan a Honduras", anunció, tras lo cual aseguró que buscará entablar negociaciones cuanto antes.

Su apuesta, para ello, es traer al secretario general de la OEA de inmediato sobre el terreno. "Mañana (por hoy) el secretario general José Miguel Insulza está aquí. Me ha dicho que se quería venir hoy mismo, pero llega mañana", afirmó.

Sin embargo, la dictadura decretó un toque de queda desde las 16 hora local de ayer hasta la madrugada de hoy para desmovilizar a los manifestantes y por la noche anunció el cierre de los aeropuertos.

Lejos de mostrarse dispuesto a la negociación, el régimen le pidió a la embajada de Brasil que lo entregue. "Hago un llamado al gobierno de Brasil a que respete la orden judicial dictada contra el señor Zelaya entregándolo a las autoridades competentes de Honduras", señaló Micheletti en un mensaje leído en la Casa Presidencial.

Sin precisar cómo había entrado en su país, Zelaya aseguró que hizo "mil proezas" y un periplo de unas 15 horas para ingresar en territorio hondureño. "Se tuvieron que realizar diferentes movimientos en varios países, se tuvo que cambiar de transportes, hacer planificaciones para poder evadir retenes militares, postas policiales y los círculos de control que existen", precisó el hondureño.

"El presidente Zelaya atravesó montañas y ríos para llegar a estar junto a su pueblo", detalló su canciller, Patricia Rodas.

Sobre la llegada a la embajada brasileña en Tegucigalpa, Celso Amorim, canciller brasileño, fue el encargado de brindar los detalles. "Una hora antes de la llegada de Zelaya, una diputada hondureña llamó a la Embajada de Brasil en Honduras diciendo que la esposa del presidente, Xiomara Castro, quería hablar con el encargado de Negocios en nuestra sede diplomática para pedir si Zelaya podía refugiarse allí", precisó el canciller desde la sede de la ONU en Nueva York.

Amorim explicó entonces que, en ese momento, el diplomático Francisco Catunda se comunicó con Itamaraty y él mismo, previa consulta con Lula, dio la luz verde. Aún más, Amorim aseguró que en la reunión que mantendrán en los próximos días Lula y el presidente estadounidense Barack Obama en el marco de la ONU, el asunto será abordado.

Zelaya afirmó, en declaraciones a la prensa, que todas las acusaciones que se vertieron en su contra desde el golpe de Estado eran "calumnias y difamaciones sin ninguna clase de fundamento", y dejó en claro que no teme afrontar posibles procesos en su contra.

"No tengo ningún temor a la Justicia. Estoy preparado para responder de forma honesta a cualquier cuestionamiento", sostuvo. "Nunca he violado ninguna ley, nunca he cometido ninguna falta", insistió el presidente constitucional hondureño, quien ayer tuvo reuniones con ministros y líderes de la resistencia al golpe.

El mandatario depuesto ya había intentado volver a Honduras en al menos dos ocasiones: el 5 de julio pasado, vía aérea, y el 24 de julio, vía terrestre a la altura del paso fronterizo de Las Manos.

Ayer, cuando comenzaron a circular los rumores acerca de su vuelta, las principales figuras del gobierno de facto optaron por negar los hechos. "Zelaya está tranquilo en una suite de un hotel de Nicaragua", había dicho el dictador Micheletti cuando faltaban sólo minutos para que Zelaya empezara a hacer declaraciones desde la embajada brasileña. "Son mentiras, no está aquí", agregaba, a su turno, el coronel golpista Ramiro Archaga, vocero del ejército.

Los hechos devorarían sus palabras. Juan Barahona, dirigente sindical del Frente de Resistencia Popular, afirmó que con Zelaya en Honduras, la dictadura no resistiría ni 24 horas. Se iniciaba un nuevo capítulo.



¡Zelaya está en Honduras!


FRENTE NACIONAL CONTRA EL GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS

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CONVOCATORIA

El Frente Nacional Contra el Golpe de Estado se encuentra celebrando la llegada del presidente Manuel Zelaya Rosales a Tegucigalpa, ya que se aproxima el triunfo de la resistencia pacífica popular emprendida heriocamente por el pueblo hondureño durante 85 días.


El arribo del Presidente Zelaya significa el inicio de la refundación de Honduras sin embargo es necesario que los comités de la resistencia en todo el país participen en este proceso.


Por ello, el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado convoca a todos los miembros de la resistencia a nivel a nacional para que se movilicen hacia la capital de la república, específicamente a la Embajada de Brasil, para apoyar al presidente Zelaya, garantizar el proceso de refundación del país y exigir de manera pacífica el establecimiento de la Asamblea Nacional Constituyente.


Tegucigalpa M.D.C. 21 de Septiembre del 2009



Tegucigalpa, Honduras. 21 de Septiembre del 2009.

El Frente Nacional Contra el Golpe de Estado informa que miles de miembros de la resistencia se han acercado a las inmediaciones de la Embajada de Brasil para proteger al Presidente Manuel Zelaya Rosales. Actualmente, los hombres y las mujeres que participan en la vigilia viven un ambiente de celebración a pesar de que el gobierno de facto decretó en horas de la tarde un “toque de queda” ilegal (4:00 pm a 7:00 am), cortó el fluido eléctrico en la zona alrededor de la Embajada de Brasil y ha amenazado con realizar un desalojo. En esta vigilia se encuentran miles de compatriotas provenientes del interior del país.


Se ha notificado que el ejército estableció retenes militares a lo largo de las carreteras que conducen a Tegucigalpa, deteniendo a miles de hondureños que intentan llegar a la capital. Por otro lado, el gobierno de facto ha agredido la libertad de expresión al cortar la luz en la zona donde se encuentran la radio emisora Radio Globo y la televisora Cholusatsur, empresas opositoras al golpe de estado que transmitían ampliamente lo ocurrido entorno al regreso del Presidente Zelaya.


En horas de la noche el gobierno de facto ha determinado suspender indefinidamente los vuelos internacionales y prolongar el estado de sitio para mañana desde las 7:00 am. hasta las 6:00 pm.


El Frente Nacional Contra el Golpe de Estado condena rotundamente las acciones represoras del gobierno de facto y responsabiliza a Roberto Micheletti y Romeo Vásquez Velásquez de cualquier agresión en contra de los compañeros y compañeras de la resistencia que resguardan al Presidente Manuel Zelaya Rosales o intentan trasladarse a Tegucigalpa.