domingo, 27 de octubre de 2013

Honduras: Partido Libre condena asesinato de comunicador social y exige justicia

Por Secretaría Comunicación y Prensa Partido Libre

Sumamente consternados ante el brutal asesinato del comunicador social Manuel Murrillo de TV Globo, el Partido Libertad y Refundación se pronuncia de la manera siguiente:

El Señor Manuel Murillo se hizo famoso por las imágenes que difundió al mundo cuando laboró en el estatal Canal 8 y ser el primero en registrar las imágenes de video del asalto de tropas militares a la casa de habitación del mandatario José Manuel Zelaya, en el golpe de estado del 28 de junio del 2009.

El Señor Murillo fue asesinado brutalmente el 24 de junio con tres disparos en su rostro en la Colonia Independencia de la Capital. El Señor Murrillo era uno de los 350 hondureños que gozaban de medidas cautelares dispuestas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), luego que el 2 de febrero de 2010 fue secuestrado y torturado por la policía, según el Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos en Honduras (Cofadeh). 

En su momento denunció en ese entonces que los dos funcionarios policiales le exigieron que entregara vídeos sobre protestas populares, caso contrario, su familia sería asesinada sin contemplaciones.

“Temo por mi vida, esa gente me sigue buscando y mi hijas y mi madre corren riesgo, a veces no puedo ni dormir porque hay demasiada movilización de vehículos y motos a altas horas de la noche en las cercanías de mi casa que queda en la esquina, a veces pienso que van a entrar y hacernos daño”, dijo al Cofadeh en su denuncia.

Manuel deja dos niñas una de 9 y otra de 7 años, trabajó también para TV Globo y apoyó con su labor a la candidatura a Diputado por Francisco Morazán del abogado Rassel Tomé.

Libre condena este terrible crimen que eleva a 33 los comunicadores sociales asesinados desde el golpe de estado de 2009, los que continúan impunes, y exige a las autoridades que investiguen este hecho y lleven a la justicia a sus perpetradores.

Honduras no puede continuar viviendo en la impunidad que impera ante la inacción de los operadores de justicia y una estrategia de seguridad fracasada de la actual administración. La verdadera justicia solo podrá venir de la reconstrucción y refundación del estado degradado en que vivimos en que no se aseguran ni los derechos universales mínimos a la población hondureña.