lunes, 29 de septiembre de 2014

Piden introducir "grandes restricciones" en uso de biomasa como fuente de energía

Por Europa Press

La biomasa constituye una fuente de energía cuyo uso implica un aprovechamiento "excesivo" de tierras cultivables y forestales, por lo que "debería limitarse" a través de la introducción de "grandes restricciones", según el informe 'Quemando tierra' presentado por Amigos de la Tierra.

La investigación, encargada a la Universidad de Viena, cifra en 45 millones las hectáreas de huella de suelo que exigió el uso de bioenergía en la Unión Europea durante 2010, una superficie equivalente al área de Suecia.

   De mantenerse la tendencia actual, la organización espera que el consumo aumente un 58 por ciento hacia 2013, lo que implicaría el uso de una superficie de 70 millones de hectáreas, lo mismo que Suecia y Polonia juntas.

  Según la ONG, la mayor demanda de suelo para la producción de bioenergía que ha generado la actual política de subsidios de las autoridades comunitarias está causando deforestación, pérdida de biodiversidad, acaparamiento de tierras, así como un aumento del precio de la comida que podría poner en riesgo la seguridad alimentaria global.

   Por ello, juzga como "crucial" el marco europeo para clima y energía para 2030 y reclama, en ese sentido, que sean añadidos mecanismos "sólidos" que devuelvan el uso de biomasa como fuente de energía a niveles "más sostenibles".

   Además, la normativa europea debería poner en marcha un sistema "exhaustivo y obligatorio" de recuento de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que incluya una referencia a la contaminación generada por el cambio de uso del suelo o la sustitución de productos para así asegurar un "ahorro real".

   De este modo, Amigos de la Tierra propone una bioenergía que abandone los materiales cultivados expresamente para uso energético --también conocidos como materiales primarios-- y que esté producida exclusivamente a partir de residuos forestales y agrarios gestionados de forma sostenible, sin superar en ningún caso su capacidad de regeneración ni generar impactos nuevos.

   "Si queremos usar la biomasa como fuente de energía renovable, tenemos que entender que tiene un alcance limitado y solo puede considerarse sostenible dentro de unos límites razonables y sin ejercer presión sobre los usos del suelo o los bosques", recalca el responsable de Clima y Energía de Amigos de la Tierra, Alejandro González.

   En su opinión, debe ponerse el énfasis sobre políticas de eficiencia  que minimicen las necesidades energéticas como, entre otros, una rehabilitación de viviendas con la que podrían conseguirse ahorros "muy significativos" en este sentido.