Por Giorgio Trucchi | Rel UITA
La semana pasada, la aplanadora oficialista en el Congreso aprovechó la reforma constitucional que blinda la prohibición total del aborto para darle una puñalada trapera a la comunidad LGBTI.
Todo comenzó el 30 de diciembre del año pasado, cuando el Senado argentino aprobó el proyecto de ley[1] que despenaliza el aborto. Una decisión histórica que despertó la esperanza en redes y organizaciones hondureñas de un posible efecto rebote en la región.
“Nunca nos imaginamos que, una semana después, este diputado (Mario Pérez) iba a presentar un proyecto de ley para enterrar definitivamente la posibilitad de despenalizar el aborto”, dijo a La Rel, Indyra Mendoza, coordinadora de la Red Lésbica Cattrachas.

































