| Allan McDonald-Rel-UITA |
Por Jeremy Krit
Con 3.000 kilómetros
cuadrados, el valle del río Aguán en el noreste de Honduras es
aproximadamente del mismo tamaño que el Death Valley de California.
Pero
a pesar de ser verde y fértil, la cuenca del Aguán se está haciendo
famosa por ser un "valle de la muerte."
Desde enero de 2010, por lo
menos 45 campesinos desplazados han sido asesinados en enfrentamientos
por los derechos a la tierra en el Aguán, y "el número real de las
ejecuciones es probablemente mucho mayor", de acuerdo con Annie Bird,
co-director de la organizacón pro defensa de los derechos humanos Rights
Action (RA), que visitó Honduras en septiembre.


































