jueves, 9 de agosto de 2018

La incómoda historia de Leana Astorga frente a la bandera norteamericana

Por Alba Argentina Espinoza | Red Revolución

El pasado 1ro de Agosto, el Instituto Interamericano por la Democracia (IID), y la Asociación de Comunicadores Nicaragüenses en Estados Unidos, organizaron un foro llamado “Dictadura criminal en Nicaragua” al que asistieron una veintena de personas de avanzada edad, ante quienes expusieron el tristemente célebre ex ministro del gobierno de Bolaños, Pedro Joaquín Chamorro Barrios hijo de doña Violeta Barrios ex presidenta de Nicaragua ampliamente recordada por su desmantelamiento al proceso revolucionario en los años 90 y el inicio del neoliberalismo en Nicaragua.

También figuraron como expositores los prácticamente desconocidos “comunicadores” nicaragüenses Iván Tylor y Leana Astorga.

Desde ayer, circulan en las redes sociales como polvorín un sin número de memes, caricaturas, videos y todo tipo de recursos virtuales donde se reproducen (acompañados del típico humor Nica) una serie de aparentes errores de registros históricos de Leana Astorga corresponsal nicaragüense de Telemundo asentada en Miami.

Quien entiende el Güegüense nica sabe que la opinión popular se ha visto expresada en repudio al desconocimiento de la historia de Nicaragua y la ironía que conlleva el hecho de que Astorga sea graduada periodista de la UCA, precisamente una de las Universidades que más protagonismo ha tenido en el fallido golpe de Estado en Nicaragua. Irónico también resulta que su ignorancia se viera reflejada justo cuando critica a los hijos del Comandante Daniel Ortega de dirigir algún medio de comunicación sin ser periodistas, cosa que la deja en quizás uno de los mayores ridículos de su vida.

Estoy de acuerdo con la mayor parte de nicaragüenses cibernautas o no, que entre burlas y sarcasmos hacen notar la carencia de inteligencia de Astorga, sin embargo, hay algo más que mencionar del lamentable papel de Astorga, porque posiblemente Astorga no pecó solamente de ignorante, sino de algo peor; de servil ante los financiadores no solo del golpe de Estado a Nicaragua sino de diversos planes y estrategias desestabilizadoras en Bolivia, Venezuela y en el resto de países con gobiernos revolucionarios y progresistas.

No es casualidad que la sede del Foro pro golpismo fuera el auditorio del Interamerican Institute For Democracy (IID) dirigido nada más y nada menos que por el opositor boliviano Carlos Sánchez Berzaín conocido por sus incesantes intentos por desestabilizar el gobierno del presidente Evo Morales, la opositora y activista venezolana Beatrice E. Rangel y como si faltaba alguien, el cubano americano opositor a la revolución cubana Carlos Alberto Montaner, es decir, la materialización pura del golpismo y la contrarrevolución en América latina.

El IID, es uno de los principales gestores del financiamiento imperialista a grupos civiles y ONGs con el objetivo de construir ilegítimas oposiciones a gobiernos de izquierda o a países que no responden a los intereses norteamericanos, en otras palabras los herederos de la Cía en la nueva guerra de Cuarta generación.

Aquí es donde Astorga se lanza al estrellato en redes sociales, viéndose en la incómoda situación de tener que hablar de la aguerrida historia del pueblo nicaragüense sin herir las susceptibilidades de sus acreedores imperialistas y de los ejecutores directos de sus financiamientos, misión imposible para alguien con falta de habilidad en oratoria y con evidente carencia de audacia.

Detrás del pódium donde exponía Astorga, se encontraba la anfitriona bandera de las barras y las estrellas, lo que provoca en la triste célebre expositora una actitud de cobardía más que de ignorancia.

¿Será que verdaderamente se equivocó al mencionar que los filibusteros en 1856 enfrentados a las tropas del General José Dolores Estrada en San Jacinto eran españoles?

¿Será que realmente decir que  Andrés Castro marcó su gesta en tiempos de la conquista española fue un error o muestra de ignorancia de Astorga?

Definitivamente NO

Cuando Astorga  quiso exaltar la valentía de los nicaragüenses, consideró incómodo y descortés decir que los filibusteros eran sureños esclavistas estadounidenses en actitud imperialista traídos a la Patria como mercenarios por los Liberales leoneses que se disputaban como de costumbre el poder con los Conservadores Granadinos.

Más bochornoso era mencionar que se adjudicaron la Presidencia del país (por si necesitaba hablar de antidemocracia) en la persona de William Walker y que declararon al inglés como idioma oficial. Demasiados datos imperialistas para dejarlos ir frente a la bandera en donde han querido anexionarnos como una más de sus estrellas.

Tendría que haber mencionado Astorga que el imperialismo norteamericano nos ha intervenido, ocupado e invadido más de una vez en la historia de Nicaragua, la creación de la guardia nacional como parte del “aporte militar” de los marines norteamericanos. Lo anterior la habría llevado a decir que Sandino, nacido en Niquinohomo y no en Monimbó se enfrentó a esos marines norteamericanos, expulsándolos en 1933 de nuestro territorio y habría tenido que exaltar ante su público y la bandera norteamericana que ese hecho junto con Vietnam son las dos únicas derrotas militares que reconocen los imperialistas en su historia.

Como se puede apreciar, Astorga tenía que haber sonado demasiado antiimperialista en su cantinflesco discurso, lo que la hubiera acercado incómodamente a los fundamentos antiimperialistas del sandinismo y del Comandante Daniel Ortega, lo que en ese evento se hubiera notado contradictorio con sus objetivos que eran mentir, dramatizar para provocar pena y justificar el apoyo norteamericano contra un gobierno elegido democráticamente.

En ese punto, Astorga tuvo que escoger, entre provocar malestar a los señores del IID o pasar por la ignorante del siglo. Cuando sos vende patria y tus valores están por debajo del dólar no dudás en escoger el camino. Sin titubeos Astorga tuvo que adjudicarle nacionalidad española a los filibusteros, omitir que Sandino los expulsó, y negar el carácter antiimperialista de los revolucionarios nicaragüenses, gracias a los cuales todavía somos un pueblo aguerrido.

Ni siquiera su amor propio dejó a salvo la “comunicadora” razón por la cual sus inolvidables palabras circulan sin contención por las redes sociales y la jocosidad de las burlas en torno a su figura se acrecientan cuando se le oye además decir que en Nicaragua el pueblo cada vez sale más a las calles a protestar contra el gobierno, cuando a simple vista lo que puede observarse es que la bravura, valentía y fortaleza del pueblo se ha dejado nuevamente de manifiesto en su lucha por la paz y en su disposición para recuperar la normalidad con la que se vivía antes del 18 de abril.


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