viernes, 3 de abril de 2020

¡En Nicaragua no se está haciendo nada!

Por María Eugenia García

Esa es la expresión más injusta que he escuchado últimamente en las redes sociales.

Pero, ¿seremos capaces de ver y reconocer lo que se está haciendo desde el Ministerio de Salud (MINSA) de Nicaragua como órgano rector, y los trabajadores de la salud, cuando hay algunas personas que ni siquiera son capaces de abrir la puerta de sus casas?

¿O cuando cierran la puerta y expresan opiniones desagradables, con vocabulario soez, cuando pasan en visita casa a casa los trabajadores de la salud acompañados con líderes comunitarios y ahora los amenazan con echarles los perros?

Soy médica con 32 años de experiencia, especialista en Ginecología y Obstetricia desde hace 24 años, miembro activo de la Sociedad Nicaragüense de Ginecología y Obstetricia (SONIGOB), Federación Centro Americana de Sociedades y Asociaciones de Obstetricia y Ginecología (FECASOG), Federación Latinoamericana (FLASOG) y la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO). Yo como médico especialista no me atrevería a ser tan categórica en semejante afirmación.

Injusta, porque desde que COVID 19 se declaró pandemia el ejecutivo inició una serie de actividades de acuerdo a su competencia en conjunto con OPS-OMS desde el 30 de Enero 2020 (Comisión Nacional interinstitucional para articular acciones ante el nuevo coronavirus, designación y equipamiento de 19 hospitales a nivel nacional, control de todas las personas que ingresan al país por los diferentes puntos fronterizos, incluyendo los puntos ciegos, información, capacitación al personal de salud, adquisición de los reactivos necesarios para realizar la prueba en unos de los laboratorios de biología molecular más modernos de la región, adquisición del tratamiento para los pacientes que lo ameriten, información a la población de la situación nacional etc.)

Injusta, porque a los trabajadores de atención primaria de toda Nicaragua se les encomendó la tarea de visitar o llamar por teléfono a las personas que ingresan al país, cada dos días o diario durante 14 días preguntando sobre algún síntoma y poniendo a la orden los servicios de atención que ofrece el MINSA y recordando las medidas de autocuido. Labor desempeñada con temor, no negamos el temor que sentimos todos, pero con el compromiso de realizar nuestro trabajo de la mejor manera y con la satisfacción de colaborar para que la población esté atendida y conozca la forma de autoprotegerse de forma adecuada.

Injusta, porque a la par de vigilar el comportamiento de esta epidemia, no se ha dejado a un lado las tareas de todos los días como la atención a los diferentes programas (visitas domiciliares):

● PAMOR (amor para los más chiquitos 0-6 años)

● TCV (todos con voz) seguimiento de pacientes con discapacidad.

● Programa de lesiones tempranas del cuello de la matriz, búsqueda de la personas con PAP alterado.

● Sensibilización casa a casa para prevenir enfermedades transmitidas por vectores dengue, zika etc.

● Controles de foco (visitar casas) de pacientes con dengue, controles de foco y /o toma de muestras en enfermedades como Hepatitis, Parotiditis, Tuberculosis para garantizar el tratamiento a tiempo y evitar que estas enfermedades se transmitan a otras.

● Odontología trabajando en las escuelas para la prevención de la caries.

● Fisioterapista atiende en domicilio a personas que no se pueden movilizar.

● Se cumple con la jornada de vacunación.

● Se cumple con el censo nutricional.

Además de atender atención prenatal, vigilancia de crecimiento y desarrollo de los niños, planificación familiar, programa de enfermos crónicos, atención a la morbilidad y las emergencias.

Todas estas actividades se han mantenido, se han seguido brindando a la población que lo solicita, no se ha descuidado nada de lo que normalmente se hace en atención primaria.

Injusta, porque además todos los trabajadores de la salud de atención primaria les corresponde la sensibilización casa a casa a la población referente a esta epidemia del COVID 19, en esto se involucran todos desde los administrativos hasta el personal de limpieza, farmacia, laboratorio, admisión, estadística, nutrición, trabajo social, fisioterapia, médicos y enfermeras; ahora se han sumado trabajadores de la salud del segundo nivel de atención y también los trabajadores de las otras instituciones del estado, todos juntos enfrentando esta epidemia con acciones que son pertinentes para la fase de la epidemia COVID 19 en que estamos en el país hasta el momento, con el acompañamiento de OPS-OMS.

Mi más alto reconocimiento, admiración y respeto a todos los trabajadores de la salud de Nicaragua, en especial a los de atención primaria y muy especial a mis compañeros de trabajo del Centro de Salud Edgard Lang Sacasa, he sido testigo de su duro trabajo, dedicación y empeño con que lo han realizado siempre en esta epidemia y otras que hemos enfrentado. Felicidades y gracias por su determinación.


1 comentario:

Miguel dijo...

Muy bueno trabajo en Nicaragua! Con ayuda de Cuba con mucho experiencia. Muchisimas gracias!!!