domingo, 5 de julio de 2015

"Hay una política de mordaza, de silenciar y de ocultar la verdadera realidad" historiadora hondureña

Foto G. Trucchi | LINyM
Por Dina Meza | Pasos de Animal Grande

En el actual contexto social y político cuando se ataca desde el propio Estado la libertad de expresión, nadie mejor que la historiadora Natalie Roque para plasmar su opinión sobre este tema, puesto que ella fue víctima de persecución y amenazas por difundir información de la memoria histórica del país, en días posteriores al golpe de Estado de 2009.

¿Cuál es su opinión sobre la libertad de expresión en el actual contexto social y político?, le preguntamos a Natalie Roque (ex directora de la Hemeroteca Nacional), a lo cual expresó que: “Veo totalmente coartado el derecho a la libertad de expresión, creo que desde el golpe de estado ha habido una continuidad de la política de mordaza, de silenciar, de tratar de ocultar la verdadera realidad de nuestro país”, expresó Roque.

Señaló que ahora intentan silenciar y maquillar la situación de Honduras y que con las recientes declaraciones “del señor que se encuentra en la Casa Presidencial”, es mucho más evidente como existe un discurso hacia afuera en el cual están tratando de minimizar la situación, de desvincular el proceso actual  de indignación, de todo el proceso de resistencia mucho más amplio de una población que está sumamente descontenta, por un golpe de estado y por un proceso de arrebato total de sus derechos desde hace seis años.

Roque señaló que dentro de esa línea considera que el derecho de libertad de expresión al igual que el primer día del golpe de estado, “se encuentra actualmente muy limitado, las diversas entidades, medios de comunicación, periodistas amenazados, hay denuncias constantes de amenazas de cierre de medios de comunicación, hay persecución de comunicadores, es permanente el acoso y este discurso que además es muy preocupante, de ocultar lo que está viviendo Honduras hacia el exterior; de tratar de presentarse como promotores de diálogo cuando están hablando con ellos mismos, cuando en realidad están silenciando a las grandes masas en descontento”.   

La historiadora Natalie Roque tiene mucha autoridad con respecto a este tema de libertad de expresión y acceso a la información, puesto  que el 21 de julio de 2009, fue despedida por órdenes del gobierno de facto de Roberto Micheletti, que usurpó mediante un golpe de Estado, el cargo que constitucionalmente ocupaba el presidente Manuel Zelaya Rosales.

Perseguida por el gobierno de facto de Micheletti por investigar y difundir información

Durante la administración del ex presidente Manuel Zelaya Rosales, Roque se desempeñaba como directora de la Hemeroteca Nacional y fue despedida por la ex ministra de facto Mirna Castro por considerar que  “había hurgado en el pasado hondureño” y difundido información relacionada con los integrantes del gobierno de facto, más conocidos como golpistas.

En aquel momento histórico la Hemeroteca Nacional estuvo destinada durante la gestión de Natalie Roque, al rescate de la memoria histórica a través del envío de boletines electrónicos, uno de ellos denominado “Esta Semana en la Historia….las noticias del ayer”.

“A raíz de esto y producto del golpe de Estado mucha gente tanto de la Resistencia Nacional contra el Golpe como ciudadanos, me solicitaron información proporcionándome datos relacionados con el pasado de los golpistas y asimismo contribuí a difundirla”, explicó la historiadora a medios independientes en aquella oportunidad.

Además funcionarios, empleados y empleadas del Sindicato del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (SITRAIHAH) habían declarado una huelga  en repudio por la instalación de la ministra de facto, Mirna Castro.

En aquel momento -sostuvo Natalie- fuimos llamadas a reunión con ella y ese día la señora hizo alusión a mi trabajo diciendo que ya se había dado cuenta que yo estaba difundiendo información y hurgando el pasado, que esas cosas habían quedado atrás y que por qué le quería hacer daño al gobierno”.

Roque le respondió que lo hacía porque es historiadora “y estoy formada para el rescate de la memoria histórica y que así como había salido eso, el 25 de junio en el boletín de la hemeroteca nacional  “Esta Semana en la Historia”, apareció la masacre de los Horcones, que se dio en la casa del padre de Manuel Zelaya, que no tiene un tinte político, pero que si la población o un grupo de personas organizadas o un individuo me pide información, se la voy a dar”.

Otra de las razones por las cuales fue despedida la directora de la Hemeroteca Nacional fue por proporcionar información relacionada al cardenal Oscar Andrés Rodríguez en donde salió a luz pública, el decreto ejecutivo aprobado por el ex presidente Carlos Flores, en el que se le otorgan fondos de Casa Presidencial. Este decreto fue invalidado por el presidente Manuel Zelaya.

Posteriormente se difundieron publicaciones que relacionaban al Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Romeo Vásquez Velásquez con una banda de roba carros en colusión con otros militares, como el recordado Leva Cabrera.

Luego se publicó información sobre el intento de convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente mediante una moción presentada por el entonces diputado y presidente  de facto, Roberto Micheletti en 1985.

Asimismo, la ciudadanía tuvo la oportunidad y el derecho a conocer el caso Tupsa, en donde Micheletti fue detenido en 1980, y otras publicaciones en donde ciudadanos aportaron información en la que el sacerdote Fausto Milla denunciaba que el entonces obispo Oscar Andrés Rodríguez había encubierto la masacre del Río Sumpul en El Salvador, en donde militares hondureños y salvadoreños asesinaron a 600 campesinos.

“Toda esta información como parte de la información pública que se resguarda en la Hemeroteca Nacional de periódicos fue atendida, fue distribuida a las personas que la solicitaron”, señaló la historiadora.

Agregó que a raíz de eso “comenzaron las pesquisas en mi contra en la Secretaría de Cultura buscando algún motivo para silenciarme y para removerme de mi cargo y así impedir el acceso a las fuentes de información. Se presentó una denuncia ante el Ministerio Público acusándome de difundir información que atentaba contra el Estado y que era información secreta”.

Roque señaló que aparentemente esta denuncia presentada ante el Ministerio Público no tuvo mayor efecto debido a que “no estaba distribuyendo ningún tipo de información clasificada, son periódicos y bueno posteriormente ya el día 21 de julio llegó una comisión encabezada por la sub gerencia de Personal, la Jefatura de Bienes Nacionales y la Jefatura de seguridad de la Secretaría de Cultura a notificarme del despido y a decirme que tenía que desalojar ese mismo día las instalaciones de mi oficina de la Hemeroteca porque mi presencia no iba a ser soportada otro día más”.

 “He sido amenazada, no puedo presentarme a la Hemeroteca Nacional porque me pueden mandar a sacar con la policía, me va a denunciar la señora Mirna Castro y la Hemeroteca Nacional es un sitio público de consulta donde no existe ninguna restricción”, explicó Roque.

La ministra de facto Mirna Castro, pese a haberse desempeñado como diputada al Congreso Nacional, desconoció los preceptos de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública contenida en el decreto 170-2006, aprobada por el Congreso Nacional y publicado en la Gaceta el 30 de diciembre del mismo año.

Esa ley establece que el derecho de acceso a la información pública es garantía de transparencia para que los ciudadanos puedan fiscalizar y exigir cuentas a los servidores públicos, a cada paso del proceso y en cualquier momento, y, además, constituye un medio eficaz contra la corrupción.

Que cuanto mayor sea el conocimiento de los ciudadanos y las ciudadanas sobre la acción pública, mayor será su participación en la toma de decisiones y su confianza en la función gubernamental.

Y en otro de los considerandos la ley contempla  que el pueblo hondureño tiene el derecho de acceso a la información, así como a la transparencia y rendición de cuentas de la gestión pública y, que además, el Estado ha ratificado la Convención Interamericana contra la Corrupción en la que se reconocen expresamente estos derechos.

En el presente y consultada sobre cómo se compara lo que se vive hoy con lo experimentado por ella durante el golpe de Estado de 2009, Roque apuntó que más que una experiencia personal  fue una experiencia colectiva y dentro  de esa experiencia fuimos algunas personas que difundimos información pública en las redes sociales, en ese caso información que se encontraba en los periódicos.

Esa información era de acceso público recuperada que les molestó (se refiere al régimen usurpador de Roberto Micheletti) que se evidenciara su pasado,  porque todos ellos tienen pasados muy sucios, que son conocidos y que les preocupa mucho la memoria, les preocupa sobre todo eso, y creo que  ese es también una de las estrategias, de desvincular y tratar de desmarcarse de esos pasados, de esas colas tan largas que tienen, así que me parece que continúa esta política que es una de las preocupaciones más grandes que la gente sepa, que se informe, que se acceda al conocimiento.

El objetivo permanente de estas personas ha sido ocultar la memoria histórica independientemente de su color político porque no necesariamente son bicolores, hay multicolores detrás de toda esta dictadura y detrás de todo este régimen represor  y tienen todo su pasado que intentan ocultar.

La historiadora advirtió que la memoria es muy peligrosa, porque la memoria permite a la población y a la sociedad en general darse cuenta de cómo marcha un proceso, dicen e insisten en que el golpe de Estado ya quedó atrás,  que eso ya es historia, cuando estamos en este momento viviendo aún  las consecuencias más directas de un golpe de Estado.

En relación a las movilizaciones de las antorchas de la Oposición Indignada, Natalie Roque dijo que "las veo como una expresión espontánea, masiva, donde me parece que también esto permite ver que el descontento es muy amplio y que cuando, independientemente si estamos de acuerdo o no, con que se desligue el color político de los trasfondos más allá de lucha de estas marchas de indignación, pues también hay una historia de lucha".

"Hay mucha gente que no había pensado salir a las calles antes y que en este momento ya llegaron al límite de la tolerancia y eso me parece importante, que otros sectores de la población, que por otras razones no se incorporaron a las movilizaciones, o no se sintieron directamente afectados durante el golpe de Estado, en este momento la situación se ha desbordado tanto y es tan inaceptable aún para personas que fueron apáticas, que la masividad en las calles evidencia los descontentos generalizados".