martes, 3 de diciembre de 2013

Los “nacionalistas” y la entrega de la plataforma marítima a Chevron en Honduras

Por Ofraneh

La subasta de Honduras promovida por la actual administración "nacionalista", incorporó como parte de su agenda, la entrega de la zona económica exclusiva y posteriormente la de los humedales costeros a las multinacionales petroleras.
El Sr. Roberto Cardona, ministro de la Secretaria de Recursos Naturales  (SERNA), señaló recientemente la posibilidad de una adjudicación directa a la compañía estadounidense Chevron, de un bloque de 38.000 kilómetros cuadrados en la plataforma marítima de Honduras.


Cardona afirmó "ya no hay tiempo para una licitación", indicando que sería una adjudicación directa, como la otorgada al Grupo BG. Aparentemente la controvertida empresa estadounidense, ha solicitado  al gobierno de Honduras la concesión  del  bloque por  la irrisoria cifra de 50 millones de lempiras. 
Una vez mas, la administración Lobo ha mantenido un enorme sigilo sobre la presunta entrega del gigantesco bloque para la exploración de hidrocarburos, siguiendo los pasos del contrato efectuado con BG; oscura operación financiera en la cual se entregó 35.000 kilómetros cuadrados de la plataforma continental frente al Mosktia, desconociendo el derecho a la consulta previa con los pueblos indígenas, consignado en el Convenio 169 de la OIT  y en la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas.
Casualmente mientras Chevron avanza en sus negociaciones con el gobierno de Honduras, en Ecuador, la Corte Nacional de Justicia en un fallo de última instancia condenó a Chevron a pagar 5.511 millones de dólares como compensación por el ecocidio cometido en la Amazonía de ese país.
Chevron-Texaco operó durante 26 años en la provincia de Sucumbíos, generando una contaminación que abarcó 450 mil millones de hectáreas y afectó a mas de 30 mil personas. El juicio se dilató durante 17 años y el pasado 13 de noviembre la Corte Nacional de Justicia ratificó las sentencias de primera (14-2-2011) y segunda instancia (3-1-2012),  reafirmando la obligación de la empresa a pagar los daños y perjuicios ocasionados. 
Chevron rehusó aceptar las sentencias emitidas por las Cortes del  Ecuador e inicio un proceso en contra de 50 personas involucradas en el caso ante la justicia ecuatoriana,  indicando la existía de  conspiración para defraudar a la compañía petrolera contaminante. 
Según el Electronic Frontier Foundation (EFF) la petrolera Chevron se le concedió en octubre del 2012 una orden judicial por parte de la Corte de Distrito del Norte de California para acceder a las cuentas de correos electrónico de más de 100 activistas, periodistas y abogados relacionados con el caso del ecocidio en Sucumbíos.
La acción de Chevron con el apoyo de la Corte Californiana, sienta un nefasto precedente para los activistas involucrados en la defensa de la madre tierra, ya que la actitud de intimidación por parte de la compañía petrolera, será probablemente imitada por un sinfín de multinacionales acostumbradas al saqueo y las violaciones a los derechos humanos.
El supuesto arribo de Chevron a Honduras, y la ausencia de un estado de ley en el país, traerá graves consecuencias para los pueblos indígenas que habitamos en los lugares donde se encuentran presuntos yacimientos de hidrocarburos; ademas de ratificar la condición de la actual dictadura civil, acostumbrada a manipular los marcos jurídicos existentes e imponer su agenda política de entrega de la soberanía nacional.
La experiencia con la entrega del primer bloque petrolero, sin licitación alguna al Grupo BG y   de la distorsión de la aplicación del derecho a la Consulta, Previa, Libre e Informada (CPLI), inculca en el pueblo Garífuna el temor a que terminemos viviendo la pesadilla del pueblo Ogoni en el delta del Niger, paraje lamentablemente destruido por la empresa petrolera Shell
Hasta la fecha el Estado de Honduras ha violado de forma persistente el derecho al CPLI, recurriendo a la típica artimaña de compra de supuestos líderes, uso indebido de listados de asistencia y consultas a posteriori, con las cuales pretenden legitimar la entrega de los bienes comunes. La farsa de la "consulta' efectuada el pasado 15 de octubre en la Moskitia, y el rechazo de los miskitos a la exploración petrolera, es un indicador de la mala fe del estado y del Grupo BG.
El cambio climático es uno e los mayores retos para los pueblos que habitamos la costa norte de Honduras. Miskitos y Garifunas sufrimos los embates cíclicos de huracanes y tormentas tropicales ademas de una feroz erosión costera. Nuestros pueblos  no incurren en mayor aporte de gases de invernadero, sin embargo nos encontramos en el frente de batalla de las consecuencias del cambio climático. Muchas de nuestras comunidades  se encuentran localizadas en frágiles cordones litorales, los cuales en cualquier momento pueden desaparecer. De ahí, consideramos a la industria de los hidrocarburos como uno de los mayores contribuyentes al suicidio planetario.
La grave noticia de la posible incorporación de Chevron a la destrucción de la plataforma marítima y quizás en un futuro cercano de los humedales costeros, se convierte en una terrible amenaza para la sobrevivencia del pueblo garífuna. La destrucción en Sucumbíos por parte de Chevron-Texaco, sus artimañas y persecuciones judiciales utilizadas en el caso del Ecuador, es un presagio nefasto para Honduras, país donde el estado de derecho ha sido  destruido adrede, por una élite de poder sumisa a los mandatos de las transnacionales y el imperio.
Chevron  ocupa el primer lugar entre las 90 empresas causantes de las dos terceras partes de los gases de invernadero,  y hasta la fecha ha emitido un 3,5% del total de las emanaciones. Además de ser una empresa marcada por las violaciones a los derechos humanos en Ecuador, Nigeria, Burma, Irak, Filipinas, California y Alaska.
Lamentablemente la crisis en Honduras post golpe de estado del 2009, ratificada por las recientes "elecciones”, ha recrudecido la destrucción y entrega de la soberanía, en un país donde no se ha podido superar la mentalidad de enclave bananero. El apremio de las negociaciones de los bloques de explotación petrolera, y el señalamiento que "ya no hay tiempo para una licitación" forma parte de la visión cortoplacista del nada nacionalista partido nacional; destacándose la actual administración Lobo por la tendencia a rematar a Honduras por centavos, sin tener en cuenta el destino sórdido que deparará a las futuras generaciones de hondureños.