No hay toques de queda, no hay cierres, no hay "quedate en casa", no hay psicosis, no hay calamidades pandémicas. Se ha hablado mucho de la estrategia sueca para enfrentar el coronavirus, pero la estrategia de Nicaragua ha tenido mucho más éxito, con muchas menos muertes, ningún "rescate económico" para los grandes bancos y sólo un daño limitado a las pequeñas y medianas empresas.
En medio de la debacle económica mundial causada por la histeria de la covid, la Nicaragua autosuficiente en alimentos, basada en la pequeña empresa, la empobrecida Nicaragua, ha visto sus exportaciones crecer más del 10% en los últimos 8 meses porque no cerró su economía. Precisamente porque mantuvo en pie su economía, no ha tenido que tomar grandes préstamos para enfrentar la emergencia. Por lo tanto, sus niveles de deuda externa se mantienen dentro de un rango fácilmente manejable, por debajo del 50% del PIB. (Por otro lado, las economías de los países vecinos como Costa Rica, El Salvador, Honduras y Guatemala, están sufriendo mucho con el aumento de sus niveles de deuda).




























