Por Radio Progreso
Todo mundo lo sabía. La decisión política de los altos empresarios en asocio con los políticos era neutralizar a los defensores ambientales y de derechos humanos, desarticular a las organizaciones del Aguán, y disuadir así a todas las comunidades y sus líderes a no seguir defendiendo sus bienes naturales y derechos humanos.
Sin embargo, después de días y noches de tensiones, presiones, angustias, incertidumbres, amenazas y luchas legales, la verdad y la justicia triunfaron. Y este triunfo deja varias lecciones que aquí recogemos como cosechas porque el camino es largo.
Todo mundo lo sabía. La decisión política de los altos empresarios en asocio con los políticos era neutralizar a los defensores ambientales y de derechos humanos, desarticular a las organizaciones del Aguán, y disuadir así a todas las comunidades y sus líderes a no seguir defendiendo sus bienes naturales y derechos humanos.
Sin embargo, después de días y noches de tensiones, presiones, angustias, incertidumbres, amenazas y luchas legales, la verdad y la justicia triunfaron. Y este triunfo deja varias lecciones que aquí recogemos como cosechas porque el camino es largo.
(Video de la RDDHH) Una primera lección: los triunfos son posibles si existen hombres y mujeres con fe profunda en lo que hacen, que no se venden y mantienen su entereza ética, humana, política, organizativa y espiritual. Este talante humano es el que existe en los Hermanos y Hermana que fueron requeridos y enjuiciados por el sistema de justicia.



































