miércoles, 21 de agosto de 2013

Declaración del Encuentro nacional de mujeres y feministas "Cercanas por la Rebelde Esperanza"

CEM-H
Declaración

Siguatepeque, antigua palabra para decir lugar de las mujeres fue el espacio al que acudimos más de 200 mujeres de distintos lugares que convivimos en esta matria Honduras.

Nos encontramos para leer poesía, debatir, cuestionar, bailar, cantar y reír, desafiar al miedo que nos imponen como política de control vital,  proponer ideas nuevas o reforzar las que ya practicamos alrededor de luchas, preocupaciones, esperanzas y proyectos  comunes que nutren  nuestras diversas búsquedas políticas como mujeres y feministas.

Nos encontramos con las que ya somos parte de estos movimientos desde hace muchos años y con  otras que no conocíamos y que desde ahora son parte de nuestra poderosa  y renovada red de hermanas en lucha.

Nos miramos en el mapa de Honduras como en un espejo. En su territorio y   nuestro cuerpo se resiste y se transforma la vida de cada una y del mundo. Entre todas construimos una visión sobre nuestras luchas  que son todas las de la justicia, la dignidad, la libertad y la buena vida para toda la gente, no sólo para las mujeres, pero especialmente para las mujeres. Nos dimos cuenta de las carencias de nuestra visión, de los cambios que estamos viviendo y las necesidades de retomar ejes de lucha en común.

Nos posicionamos indignadas, arrechas y dolidas ante la miseria aplastante, la explotación, la entrega impune de los  bienes comunes, el racismo neocolonial y la violencia militar, policial, doméstica, sexual, simbólica que son las únicas propuestas que el neoliberalimo patriarcal nos ofrece a las mujeres.

Nos declaramos en lucha activa por hacer legítimas y nuestras las acciones de rebeldía e insurrección que todas las mujeres hacemos en cada espacio político en el que andamos: casa, comunidad, familia,  cuerpo y colectivos.

Nos alegramos de estar juntas las mujeres más adultas con las jóvenes y las niñas porque entre todas hacemos escuela de rebeldía. Y celebramos con mucha emoción la visita y palabras  de nuestra compañera Piedad Córdoba, feminista y activista de todas las luchas.

Este encuentro se manifiesta con toda su fuerza, belleza y rebeldía en contra de la persecución de nuestras compañeras Magdalena Morales, de la CNTC, Bertha Cáceres, del COPINH, Suyapa Martínez del movimiento feminista, las dirigentes del Aguán y otras defensoras. No permitiremos que los patriarcas de cualquier tipo, tampoco los que estén dentro de  los movimientos sociales y que digan ser nuestros compañeros,  atenten contra la libertad, la vida y la lucha de todas nosotras. Ahí estaremos para conspirar como siempre lo hemos hecho.

Como resultado de plenarias y talleres libres este encuentro tomó los siguientes acuerdos:

Seguir luchando por defender nuestras vidas a través de la multiplicidad de luchas en las que estamos según nuestras decisiones autónomas e históricas como mujeres y movimientos enfrentando el proyecto patriarcal neoliberal y construyendo nuestras alternativas.

Ante el proceso electoral nos posicionamos respetuosas de las decisiones políticas que los movimientos y las mujeres toman, pero nos pronunciamos por reforzar aquellas  iniciativas de las candidatas que estén honestamente a favor de la justicia para las mujeres. Desde ahora condenamos las maniobras fraudulentas que se fraguan  por parte de los sectores oligárquicos y conservadores.

Reforzar las articulaciones de mujeres y feministas existentes y sumar más mujeres a nuestro proyecto político contra el patriarcado y el capitalismo neoliberal.

Rechazar las agresiones misóginas y patriarcales contra compañeras que están liderando experiencias políticas como es el caso de Xiomara Castro, y la invitamos a que se sume a nuestra lucha política movimientista contra la misoginia.

Retomar las luchas por la libertad del cuerpo de las mujeres ante los fundamentalismos religiosos, la PAE, la despenalización del aborto, el lesbianismo como opción de vida.

Redoblar la lucha por los bienes comunes  de los pueblos indígenas y el proyecto colonialista que intenta despojarnos de nuestras prácticas vitales ligadas al agua, bosques, oxígeno, tierras y territorios, culturas y espiritualidades. Denunciamos el incremento de la militarización y represión contra quienes están en este compromiso.

Incorporar con convicción y coherencia el consumo responsable y soberano de alimentos agrícolas sanos, la  recuperación de semillas nativas y, por supuesto, la continuidad  por la lucha de la  tierra paras las mujeres campesinas.

Apoyar a mujeres que están desafiando a las alianzas patriarcales que se enquistan en las coordinaciones de las organizaciones y movimientos sociales como en el COPEMH y el COLPROSUMAH

Defender la educación pública, laica y con igualdad de género apuntalándonos en las luchas de las compañeras maestras y estudiantado para lo cual nos convocamos para el acompañamiento de las acciones del plan de lucha.

Recuperar la espiritualidad como un ejercicio de libertad y no de opresión para las mujeres porque ya no queremos discursos que nos hagan sentir culpables ni infelices.

Como puntos de acción concreta, proponemos:

Hacer acciones de acompañamiento ante la judicialización y persecución de las compañeras Magdalena Morales, Berta Cáceres y Suyapa Martínez, concretamente en  procesos judiciales y mediáticos.

Defender el artículo 321 símbolo de lucha contra la discriminación con acciones en todo el país.

Hacer campañas de información y sensibilización para que se comprenda el sentido de la militarización y erradicarla de nuestra sociedad y vidas.

Exigir al estado de Honduras la firma y ratificación del protocolo de la CEDAW y las acciones de incidencia en relación con esta propuesta.

Ni discriminación capitalista, ni violencia patriarcal
Es hondureña, es radical, la resistencia feminista contra el orden patriarcal
Por la dignidad de las mujeres, defendemos nuestro derecho a la tierra
Libertad, libertad, a las mujeres por luchar.


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