domingo, 21 de abril de 2013

Colombia: Con la detención de Joaquín Pérez hace dos años no lograron silenciar a ANNCOL

Por ANNCOL

El 23 de abril se cumplen dos años de la detención de Joaquín Pérez Becerra, director de ANNCOL. Fue detenido esa fecha del 2011 en el aeropuerto de Maiquetía, Venezuela, cuando iba a ese país por diferentes actividades periodísticas. Ni bien aterrizó el vuelo fue llevado ante los organismos de seguridad desde donde no salió hasta el 25 de abril, cuando fue recogido por un avión del DIJIN (la policía judicial colombiana) y llevado a Colombia a un proceso y montaje sin precedentes.

Nos dolía en el alma que fueran las autoridades políticas y administrativas del estado venezolano las que ejecutaron esa sucia misión, la de entregar un periodista comprometido con la Revolución Bolivariana y la causa del pueblo colombiano. Porque ´Joaco´, como le llamamos cariñosamente, es colombiano de nacimiento pero sueco de nacionalidad desde el año 2000, cuando le adjudicaron su documento por haber sido víctima y sobreviviente del movimiento político Unión Patriótica (UP) y elegido dos veces concejal en el municipio de Corinto, departamento del Valle.

Ahí ganó el odio del Terrorismo de Estado que lo amenazaba de muerte constantemente, acusándolo tal como el Estado hacía contra 5.000 víctimas del genocidio político a la UP.

Con el aval de la UP y el Partido Comunista Colombiano, PCC, Joaco fue recibido en 1994 en Suecia donde le dieron asilo político y residencia permanente, sabiendo el riesgo que corría en su tierra.

Nace ANNCOL

Fundó junto al periodista sueco, Dick Emanuelsson, la Agencia de Noticias Nueva Colombia, ANNCOL, que desde 1995 abrió una tribuna para el movimiento popular colombiano, especialmente la izquierda y el movimiento sindical colombiano.

Esa actividad fue registrada casi inmediatamente por la inteligencia militar colombiana y los organismos de seguridad como el DAS -Departamento Administrativo de Seguridad- o sea la Policía Política Secreta, obedeciendo directamente a la Casa Presidencial. No pocas amenazas de muerte nos llegaron pero no lograron silenciar a la agencia.

Los intentos de silenciar a ANNCOL

La detención de Joaco tenía como destino justamente eso, silenciar a ANNCOL. Las innumerables quejas de frustración de siniestros personajes como Ernesto Yamhure, Obdulio Gaviria o el vicepresidente Francisco Santos, los tres profundamente implicados en el paramilitarismo colombiano en diferentes niveles, no tenían límites. El asesor paramilitar Yamhure, desde su posición como primer secretario de la embajada colombiana en Estocolmo relataba en sus crónicas en El Espectador o Caracol Radio cómo intentaba convencer a la cancillería de Suecia de cerrar a ANNCOL, sin éxitos ya que ANNCOL, que formalmente tiene su sitio de Internet en la capital sueca, no ha violado o viola ninguna ley del país escandinavo.

Lo mismo trató de imponer ´Facho´ Santos en varios de sus viajes al país escandinavo, pero con el mismo resultado.

El señor Obdulio Gaviria, sindicado de ser el autor intelectual del grupo ilegal DAS-G3, que realizaba las “Chuzadas” contra periodistas y luchadores populares en Colombia, decía en una de sus crónicas en El Tiempo, que con la detención de Joaquín Pérez se murió ANNCOL.

Pero se equivocó, como tantas veces, porque ANNCOL está vivito y coleando y sigue el rumbo trazado.

El Estado venezolano, entregando Joaquín el estado Terrorista, violó todas sus leyes además de convenios internacionales, no lo decimos nosotros sino los mismos juristas venezolanos comprometidos con la causa revolucionaria de la Patria Grande. Lo decían también personajes como Luis Britto García, Vladimir Acosta y una gran parte de los diputados y dirigentes del partido del gobierno, PSUV.

El proceso espurio de la ´FARC-política´

El proceso judicial en Colombia en contra de Joaquín Pérez ha estado lleno de irregularidades. El primer juicio se cayó por la simple razón que la Corte Suprema de Justicia invalidó las pruebas de la Fiscalía de una supuesta computadora que el ejército dizque recogió en territorio ecuatoriano, después del bombardeo del campamento del comandante guerrillero Raúl Reyes.

Durante tres días estuvo el supuesto laptop en las manos de los ingenieros de la inteligencia militar y la misma Interpol, en su reporte, constataba que 48.000 archivos del disco duro del computador habían sido cambiados, borrados, o modificados.

La Corte Suprema de Justicia entendió que esa tesitura avalaría condenar a una persona basándose en elementos presentados como pruebas, cuando en realidad no eran más que archivos en el programa WORD, hecho reconocido hasta por un oficial del ejército.

El montaje de la Red de Sapos de la embajada

Entonces, había que hacer uso de otras manipulaciones para no dejar en libertad al director de ANNCOL. Agentes de la Fiscalía viajaron a Estocolmo donde Ernesto Yamhure había organizada por orden de la Cancillería de Uribe, una red de informantes, sapos. La misión de esa gente era espiar a todos los colombianos asilados en Suecia, expulsados de su tierra por el Terrorismo de Estado.
 
Recuérdese que el diplomático Yamhure al mismo tiempo era el “Escritor Fantasma” y asesor político del jefe de los paramilitares, Carlos Castaño, hecho denunciado por ANNCOL pero ignorado por la justicia y los medios en donde el siniestro personaje colaboraba, medios como El Espectador, Caracol radio, Radio Súper, y para no olvidar; los diferentes medios de las FF.MM. colombianas. Fue desenmascarado totalmente cuando se reveló el contenido de un USB de Castaño. Es más, la Fiscalía lo ha llamado cuatro veces para responder por las acusaciones de paramilitarismo pero Yamhure se encuentra prófugo de la justicia colombiana en Estados Unidos que lo aprovecha por propios intereses.

Entre los informantes eligieron uno que les resultó más que apropiado para ejercer el montaje. Se trató de un hombre que sentía odio profundo contra un ex presidente de la Asociación Jaime Pardo Lal, de la que Joaco formaba parte. Fue la idiota útil de la Fiscalía colombiana que lo preparó.

Fiscalía prepara el testigo


El odio de ese hombre se despertó a partir de un problema de alcoba, cuando el supo que su mujer lo estaba engañando con el ex presidente de la organización de los exiliados colombianos en Suecia. Esto fue por el año ’99.

Listo como para “vengar el engaño” aceptó hacer la tarea sucia que le habían propuesto y que era la de acusar a Joaco de haber intentado reclutarlo para las FARC en la sede de la Juventud Comunista de Bogotá, en la década del ’80.
Ahí la Fiscalía mató dos moscas en un solo golpe: involucrar a la izquierda legal en la 'FARC-política'. Tesis que se desmoronó porque fue demostrado que Joaco jamás fue miembro de la JUCO, sino que él empezó su militancia directamente en el PCC, pasando luego a ser parte de a la UP cuando ese movimiento nació en la mitad de la década de los ochenta.

Siguió mintiendo al decir que había conocido a Joaco en Caquetá, lugar donde jamás estuvo. El informante continuaba su perorata asegurando que el comandante guerrillero Romaña le había sugerido llamar a Joaco cuando llegara a Suecia a finales de los ’90 y allí debería decir que llegaba por orden de Romaña.

El odio de Uribe contra ANNCOL

En estos términos hipócritas prepararon desde la Fiscalía el segundo proceso contra Joaquín Pérez, que a decir de todos los juristas serios carecen de pruebas fehacientes que puedan inculparlo. No existen elementos de prueba capaces de condenar a nuestro compañero.

Apelando a la memoria estamos en condiciones de asegurar que en diciembre de 2007, la derecha colombiana encabezada por el entonces presidente Uribe, demonizaba a ANNCOL a la vez que juraban cazar a los integrantes para encarcelarlos. Esto fue enmarcado en el caso de la FARC-política.

La sentencia fue una gran decepción para la Fiscalía por que no logró su objetivo principal: cerrar a ANNCOL. No logró comprobar que era una agencia de las FARC. El ente estatal tenía una increíble cantidad de recursos económicos para investigación, de agentes y a su lado tenía toda una maquinaría prensa vendida, presionando para obtener el resultado de la meta principal del Estado; ligar ANNCOL a la guerrilla de las FARC para así convencer a las autoridades suecas de cerrar a la Agencia de Noticias Nueva Colombia. Fue penoso ver y escuchar a la fiscal presentando “pruebas” que había descargado de Internet para comprometer a los integrantes de la redacción de ANNCOL con la guerrilla, un hecho que hasta el juez encontró repudiable y rechazó.

¡Libertad inmediata para Joaquín Pérez Becerra!


Contra Joaco pesa la sentencia de 8 años de prisión, sin embargo, aunque indignado como fácil es suponer, el compañero mantiene su firmeza, propia de los viejos luchadores populares, sin perder en lo más mínimo el Optimismo Histórico que mencionara Carlos Marx.

Transcurre sus días en la cárcel ENRON/Picota, siendo allí muy respetado por los compañeros encarcelados a los que Joaco no duda en tenderles una mano cada vez que lo requieren. Joaco sigue y será siendo el director de ANNCOL, página que Obdulio pretendiera enterrar a partir de esa detención absurda.

Sin embargo hay que tener bien claro que ANNCOL no es Joaco así como no lo es ningún integrante de la Agencia. ANNCOL es del pueblo colombiano, ese pueblo que resiste heroicamente el baño de sangre que derrama el Terrorismo de Estado.

Ese mismo pueblo que se enfrentó al estado en el paro cafetero. O el que se plantó en huelga durante 34 días, lucha de los mineros contra la minería transnacional.

ANNCOL es los obreros, los estudiantes encolumnados en el Movimiento Marcha Patriótica, organización que desvela a los militaristas colombianos que sienten la pesadilla de que Marcha se convierta en un espacio mayor y más amplio que la UP, desde el cual podría construirse la Nueva Colombia.

Hoy, a dos años de la detención injusta y vergonzosa de nuestro director llamamos a los colombianos y colombianas y a la comunidad internacional a pronunciarse junto a nosotros y exigir:

¡LIBERTAD INMEDIATA PARA JOAQUÍN PÉREZ BECERRA INJUSTA Y EXTRAÑAMENTE ENCARCELADO!


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