miércoles, 17 de diciembre de 2008

Estados Unidos van con todos los fierros



El embajador norteamericano prevé suspensión total de ayuda y los europeos se le cuadran a la potencia del norte

El embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Roberto Callahan, invitó a los medios de comunicación nacionales e internacionales a una conferencia de prensa, para informar que el congelamiento por 90 días de los fondos de la Cuenta Reto del Milenio (CRM) podría ser el inicio de una verdadera "cruzada", que llevaría a la suspensión total e indefinida de cualquier tipo de ayuda por parte de este país.

Esta decisión por parte del gobierno norteamericano saliente parece tener el respaldo de la Unión Europea y según la denuncia del presidente Daniel Ortega durante la Cumbre de los Países Latinoamericanos y del Caribe en Brasil, este conjunto de países estarían listos para suspender la negociación de un Acuerdo de Asociación, AdA, con la región centroamericana "si no se normaliza la situación nicaragüense".

El eje de esta nueva escalada de tensión entre Estados Unidos, Unión Europea y Nicaragua tiene que ver con los resultados electorales del pasado 9 de noviembre y el supuesto fraude denunciado repetidamente por los partidos de la oposición, los cuales sufrieron una escalofriante derrota.

Según el embajador Callahan, quien seguramente se siente muy cómodo al revivir una situación que conoció muy bien cuando, en los años 80, fue parte del gabinete del tristemente famoso John Negroponte en Honduras, "hay creíbles aseveraciones de serios problemas con las recientes elecciones municipales en Nicaragua y profundas dudas sobre la transparencia del proceso de conteo. Ésta no es solamente la opinión de nuestra embajada, sino también la de muchos nicaragüenses, de los partidos políticos de la oposición, de la iglesia católica, medios de comunicación social, empresa privada, intelectuales, Ong, entre muchos otros. A nivel internacional - continuó Callahan - tienen la misma percepción la Unión Europea, los canadienses, periódicos, centros de investigación y congresistas de nuestro país".

El embajador estadounidense tocó ciertos niveles de cinismo cuando dijo que "aunque Nicaragua tenga el pleno derecho de conducir sus elecciones sin interferencias ajenas, también firmó la Carta Democrática Interamericana, la cual obliga a que los países firmantes desarrollen elecciones libres, justas y transparentes", para después presentarle la cuenta de los últimos 18 años, sin hacer referencia a la deuda de casi 20 mil millones de dólares que Estados Unidos tienen todavía pendiente con Nicaragua, a raíz de la sentencia de la Corte Internacional de la Aja que los condenó por las atrocidades cometidas en la guerra de agresión en los años 80.
"Mi país ha dado mucha ayuda a Nicaragua en los últimos años para desarrollar su economía y desarrollar su democracia. Desde 1990, la USAID ha invertido aproximadamente 1.4 mil millones de dólares en diferentes programas y a esto se les suman 500 millones en condonación de deuda y 175 millones de programas alimentarios. A esto se añade la Cuenta Reto del Milenio por un valor de 175 millones de dólares y otros millones por los programas de nuestras fuerzas armadas y los beneficios originados por el Cafta", añadió Callahan.

Con respecto a la Cuenta Reto del Milenio y a los otros programas de apoyo, el embajador dijo que Estados Unidos no pueden continuar los desembolsos hasta que el problema de las elecciones esté resuelto. Esto quiere decir "que son los nicaragüenses que tienen que encontrar una solución a este problema y que una vez que se solucione, el congelamiento de los fondos de la CRM va a desaparecer, así como los problemas con los otros donantes".

En un clima muy similar al de los años 80, años de agresiones y bloqueo económico, Callahan avisó con tono amenazante al presidente Ortega que tiene tres meses para llegar a un acuerdo de país "satisfactorio para todos los nicaragüenses y en el cual el pueblo tenga fe. De otra manera temo que la Cuenta Reto del Milenio vaya a ser cancelada y esto podría provocar una cadena de consecuencias serias para Nicaragua y su pueblo, especialmente para los pobres".

Echándole más sal a la herida, Callahan recordó que la cancelación de la Cuenta Reto del Milenio, programa que paradojicamente decidió excluir a Bolivia y declarar elegibles a Colombia e Indonesia "por su compromiso con con la gobernabilidad y su dedicación a la promoción de la libertad económica y la inversión en sus pueblos, colocándolos entre un grupo de países que trabajan diligentemente para reducir la pobreza global mediante soluciones económicas sostenibles" (John Danilovich - director ejecutivo de la CRM), quiere decir "la suspensión de 175 millones de dólares que se iban a utilizar para beneficiar a 15 mil personas en diferentes sectores, la rehabilitación de tres carreteras principales que iban a beneficiar a un millón de personas, otra carretera que beneficiaría a 500 mil personas por año, la titulación de propiedades para 150 mil personas y un fondo de contrapartida del BCIE de 130 millones de dólares".

Respondiendo a las preguntas de los periodistas presentes, Callahan cayó en total contradicción al decir que "nosotros no vamos a imponer ni sugerir una solución a Nicaragua, porque sabemos que los nicaragüenses son inteligentes y capaces de encontrarla, aunque la dirección de la CRM dijo que es muy aconsejable que el gobierno de Nicaragua tome medidas para asegurar no tener los mismo problemas en las elecciones del futuro, por ejemplo a través de una reforma electoral. Sin embargo repito, no vamos a exigir ciertas soluciones específicas. Hay que estar claro de eso - agregó Callahan - o sea que como país soberano y como país que está muy interesado en el desarrollo de la democracia en el mundo, Estados Unidos pueden revisar todos los programas que actualmente se están desarrollando con Nicaragua, con consecuencias muy serias para la economía del país, y lo mismo podrían hacer los otros países donantes".

La Lista Informativa "Nicaragua y más" le preguntó al embajador por qué cuando Estados Unidos perciben, según sus criterios, que existen problemas de gobernalidad en un país, acostumbran suspender programas que benefician a los pueblos, en lugar de buscar otras soluciones menos lesivas para la gente más pobres. La respuesta fue muy diplomática y no convenció a los presentes.
"Siempre es una decisión muy difícil, pero también la falta de democracia afecta al pueblo y a los pobres. La solución a la suspensión de la ayuda está y es llegar a un acuerdo entre todos los nicaragüenses. Creemos que a largo plazo esta decisión va a beneficiar a la población más pobre", concluyó.

Las reacciones

La situación de fuerte inestabilidad que vive Nicaragua y las declaraciones del embajador norteamericano llevaron al presidente nicaragüense, Daniel Ortega, a lanzar un fuerte contraataque durante la Cumbre de los Países Latinoamericanos y el Caribe que se está desarrollando en Costa do Sauípe, Brasil.

"Lo que está ocurriendo en Nicaragua - dijo el mandatario - es grave, porque es una agresión a un país latinoamericano y caribeño empobrecido al nivel de Haití, por el sólo hecho de negarse a continuar las políticas neoliberales que durante los años anteriores a su elección empobrecieron al pueblo. Cuando llegamos al gobierno en el 2007, empezó entonces el choque, desde el momento en que les cuestionamos sus programas, interesados nada más en promover opciones políticas contrarias al modelo alternativo de orientación socialista, solidaria, complementaria, que promueve el gobierno revolucionario en nuestro país. Desde el momento en que les cuestionamos los programas - continuó Ortega - en los que ellos se asignan el 60, 70 por ciento de los recursos para pagar burocracia, y donde le dejan un 30 por ciento a los sectores populares que deberían ser beneficiados por el 100 por ciento de esos recursos, que al fin de cuentas no provienen de los capitalistas norteamericanos, ni de los capitalistas europeos, sino que provienen de la explotación a que son sometidos los mismos pueblos europeos, el mismo pueblo norteamericano, y los pueblos latinoamericanos, los pueblos africanos y los pueblos en vías de desarrollo. Ahí empezó la polémica, y ahí empezó el cuestionamiento, de que Nicaragua es una dictadura", señaló el presidente nicaragüense.

Sorpresivamente dio lectura a un documento que se estaría aprobando en los próximos días en el Parlamento Europeo. Según el texto, la UE estaría pidiendo al gobierno de Nicaragua y a sus autoridades que llamen al cese inmediato de la violencia y que tomen medidas urgentes para apaciguar la situación apegándose a los principios de derechos humanos que vinculan a Nicaragua; pedirle al gobierno de Nicaragua que reconozca públicamente a las organizaciones de defensa de los derechos humanos y los defensores; pedirle a las autoridades de Nicaragua para que actúen para que cesen de inmediato los ataques y actos de hostigamiento contra los defensores y organizaciones de defensa de los derechos humanos, que los responsables sean juzgados y sancionados ante un tribunal imparcial e independiente; instar al gobierno nicaragüense y las distintas instancias del Estado para que velen para que sean garantizadas la libertad de expresión y la independencia de la justicia garantizando así la preservación de los fundamentos democráticos del país, y que lo antes posible Nicaragua ratifique el Estatuto de Roma que crea la Corte Penal Internacional; que las negociaciones de un Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y los países de América Central sean suspendidas hasta que la situación de Nicaragua esté nuevamente de acuerdo con los principios de respeto al Estado de Derecho, de la democracia y de los derechos humanos, defendidos y promovidos por la Unión Europea.

Las obscuras maniobras internacionales fueron también analizadas por William Grigsby, director de radio La Primerísima de Managua.
(Escucha en http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/general/43719 ).

Según el periodista, "En mi opinión, creo que no hay una exacta dimensión del problema al cual nos estamos enfrentando los nicaragüenses. Aquí no se trata de quién ganó o quien perdió las elecciones. Eso no es cierto. Ese no es el problema de fondo. ¡Nunca lo ha sido! Ni a Estados Unidos, ni a algunas de las potencias europeas, les interesa quién gane o quién deje de ganar las elecciones municipales en Nicaragua. Eso no les importa. Lo que de verdad les importa es el control hegemónico sobre Nicaragua, y más allá, sobre Centroamérica. Y esto que, en mi opinión, es el fondo del asunto, no puede pasar inadvertido para quienes simplemente tenemos una identidad de nicaragüenses reafirmada".

Para Grigsby hay suficientes ejemplos para corroborar esta hipótesis, como los fraudes electorales que ocurrieron en México en 2006, en Estados Unidos en 2000 y en El Salvador en 2004.
"¿Por qué no hubo una sola condena mundial contra el fraude? Porque se trataba de Estados Unidos, «problemas internos de Estados Unidos», decían. Incluso decían «la autoridad electoral lo ha declarado ganador». Y luego decían en México lo mismo: «la autoridad electoral ha declarado ganador a Felipe Calderón y hay que aceptar el fallo del árbitro». Eso decían los europeos y los norteamericanos (...). ¿Y por qué? Porque quien perdió fue la izquierda y quien ganó fue la derecha. O dicho de otra manera, quien se robó las elecciones fue la derecha, y los robados fueron los de la izquierda. Eso ocurrió en México, hace tan sólo dos años y medio. ¿Y quién fue el primero a felicitarse con el ganador? José Luis Rodríguez Zapatero. Ni siquiera eran los resultados definitivos de las elecciones mexicanas, y ya lo estaban felicitando, porque Calderón se había comprometido a defender los intereses de las multinacionales españolas en el Estado mexicano".

"Entonces - concluyó Grigsby - aquí no se trata, repito, que si ganaron las elecciones los sandinistas o no las ganaron. Eso no es el problema. No les interesa eso. Nunca les han interesado ni a los yankis ni a los europeos las elecciones municipales. Nunca, es NUNCA. Esa es la excusa para intentar asfixiar un proyecto de claro corte popular. No nos engañemos, aquí no está en juego la democracia. Eso no es cierto. Aquí están en juego los intereses económicos norteamericanos y europeos y los intereses militares de Estados Unidos. Eso es lo que está en juego".

© (Texto y foto Giorgio Trucchi - Lista Informativa "Nicaragua y más" de Asociación Italia-Nicaragua www.nicaraguaymasespanol.blogspot.com )


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