miércoles, 14 de septiembre de 2016

Los hondureños emigran por razones de supervivencia económica, según un estudio

Foto Luis Méndez
Por EFE

Un informe financiado por la Fundación alemana "Friedrich Ebert" afirma que los hondureños emigran por razones de supervivencia económica y destaca que la migración provoca "impactos diferenciados" en las mujeres.

Según el estudio, denominado "¿Migración o Expulsión?: Una aproximación a las dinámicas y causas de la migración laboral en Honduras", los hondureños emigran "sobre todo por razones de sobrevivencia económica".

El documento, elaborado por la hondureña Ana Ortega, señala que la migración "no es una decisión voluntaria sino obligada por las circunstancias, esas que derivan de la aplicación de un modelo global de 'desarrollo' que rebasa las fronteras nacionales y que no genera empleo decente".


La autora del informe dijo a Efe que el país centroamericano se ha convertido en los últimos años "en expulsor" de su población.

"La pobreza, que se genera en la desigualdad, y la falta de empleo", son otras de las razones por las que los hondureños deciden emigrar, enfatizó Ortega, experta en estudios interculturales e internacionales.

El estudio destaca que la migración funciona como "un sistema de oferta de mano de obra" en el mundo, que es "inherente" a los procesos de desarrollo, lo cual supone "una nueva forma de transferencia de riqueza desde el sur empobrecido hacia el norte", el principal destino de los migrantes hondureños.

Resalta que las redes sociales que tejen los inmigrantes, entre sus países de origen y los de destino, permiten que el flujo migratorio "se sostenga en el tiempo a pesar de los distintos tipos de barreras y obstáculos" que enfrentan.

El informe apunta que esas redes tienden a desarrollar "fuerza e impulso" que pueden apoyar "la continuidad de la migración, aún cuando los incentivos económicos" se reduzcan.

Para Karen Valladares, directora del Foro Nacional de Migraciones de Honduras (Fonamih), la inseguridad, la violencia y el desplazamiento interno es "una realidad palpable" en el país.

En declaraciones a Efe, Valladares lamentó que el organismo que ella dirige y el Estado hondureño "no están preparados" para solucionar el problema de este tipo de desplazamiento.

El informe señala la necesidad de buscar "soluciones estructurales, más allá de campañas oficiales" para divulgar los riesgos de la migración irregular.

No obstante, enfatiza que mientras no se realicen "cambios estructurales" en el Estado y en la sociedad, "será difícil reducir" los flujos migratorios "masivos y riesgosos".

Además indica que la migración provoca "impactos diferenciados" en las mujeres, porque provoca "cambios significativos" en la estructura familiar y comunitaria que, sin una "perspectiva de género, suelen ser ignorados".

Pero reconoce que el Estado hondureño ha "avanzado" hacia un marco normativo e institucional al crear el Instituto Nacional de Migración y la Ley de Protección de los Hondureños Migrantes, ambas en 2014.

La autora del libro recomienda "conocer, analizar y monitorear" la implementación del Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte centroamericano, que es apoyado por Estados Unidos para frenar la masa de emigrantes que abandonan los países de la región por la pobreza, el narcotráfico, la violencia de las maras (pandillas) y los efectos del cambio climático.

Además sugiere analizar el fenómeno de la migración desde una perspectiva de género y crear propuestas integrales orientadas hacia las mujeres.