martes, 10 de mayo de 2016

Argentina: Prometo no despedir

Por Cristian Carrillo | Página 12

En otro intento por frenar la ley antidespidos, el Gobierno convocó a un grupo de grandes empresarios a firmar el “compromiso” de mantener sus planteles por 90 días, sin ninguna obligación legal. El Estado no firmó, por lo que el “compromiso” no incluye a los empleados públicos

Luego de haberse destruido decenas de miles de puestos de trabajo en el sector privado durante los últimos cuatro meses, el gobierno presentó ayer un documento en el que un grupo de grandes firmas se compromete a no despedir personal durante noventa días.

El texto muestra la supuesta buena voluntad de los empresarios, ya que no los obliga legalmente a nada, y no contempla a los empleados públicos, pues no fue firmado por el Estado. Su único objetivo es tratar de desactivar el proyecto de ley antidespidos y se logró tras una breve reunión con el presidente Mauricio Macri, quien también recibió a dirigentes gremiales de la CGT y prefirió no invitar a los líderes de las dos CTA. 

Los sindicalistas destacaron la declaración, pero aseguraron que el compromiso debería ser al menos por 180 días y se debería extender al conjunto de las empresas. A su vez, confirmaron que igual no retirarán su apoyo al proyecto de emergencia ocupacional. Hoy habrá una reunión con las principales asociaciones y cámaras patronales, con la que Macri buscará ampliar el compromiso.

Mientras avanza el tratamiento legislativo del proyecto de emergencia ocupacional, el gobierno nacional busca alcanzar un acuerdo intersectorial que le permita dejar sin efecto esa ley si queda firme en la Cámara baja. El proyecto cuenta con media sanción del Senado y establece la emergencia pública en todo el país en materia ocupacional por un plazo de 180 días. Si en ese lapso se producen despidos sin justa causa, los trabajadores pueden optar por accionar judicialmente para pedir el reingreso a su puesto de trabajo o el derecho al cobro doble de las indemnizaciones. Desde el Gobierno sostienen que esto desestimulará la inversión y la creación de empleos porque los empresarios considerarán esta prohibición un costo más en su presupuesto. Sin embargo, el proyecto –al menos es que fue girado a Diputados– determina que estas disposiciones no regirán para las incorporaciones de trabajadores que se realicen a partir de que entre en vigencia, lo que significa que no afecta relaciones futuras.

Macri justificó la situación económica actual en que el país viene supuestamente de un estancamiento de cinco años. “Un tercio de los adultos no sólo no tiene trabajo sino que ya no busca trabajo. No son números, son personas. Y detrás de esas personas hay angustias. El tema es ocuparnos de todos los argentinos. Es muy importante que debatamos en serio cómo se crea el trabajo”, señaló el funcionario en una breve conferencia de prensa luego de las reuniones. Defendió la idea de mostrar reglas de juego claras para generar confianza y estimular la inversión y la creación de trabajo. “Eso no viene de la mano de las imposiciones y arbitrariedades”, señaló en clara referencia al proyecto de ley para impedir los despidos que impulsa la oposición.

Poco compromiso

El fin de semana el ministro de Producción, Francisco Cabrera, fue quien coordinó la convocatoria del empresariado a la Casa Rosada para reunirse con Macri. El jefe de gabinete de Producción, Ignacio Pérez Rivas; el secretario de Industria, Martín Etchegoyen, y el vice, Fernando Grasso, fueron lo que hicieron los llamados. El presidente mantuvo ayer dos mesas de diálogo, una con empresarios y otra con representantes gremiales. En la primera estuvieron presentes Cristiano Rattazzi (FIAT), Eduardo Elsztain (IRSA), Martín Zarich (Banco Francés) y Miguel Acevedo (AGD), junto a representantes de Arcor, Techint y algunas de las cámaras empresarias. Hoy será el turno de las cámaras patronales. Los empresarios se mostraron en un principio renuentes a rubricar cualquier compromiso en el actual escenario económico, aunque finalmente aceptaron no reducir su nómina laboral por apenas 90 días, la mitad de lo que establece el proyecto de ley de emergencia ocupacional.

El compromiso quedó plasmado en un breve documento de apenas una carilla. “Ante el momento de cambio positivo que está viviendo la Argentina y de transición económica que genera dificultades de corto plazo en los argentinos, nosotros como empresarios, desde nuestro rol de generadores de empleo y producción, queremos comprometernos a no reducir nuestros planteles de empleados durante el menos los próximos 90 días, generar planes de inversión para promover más puestos de trabajo y trabajar junto al gobierno nacional y a los sindicatos en un agenda de desarrollos y de mejora de calidad del empleo en el país, sector por sector”, sostiene el texto llamado de Estabilidad Ocupacional. “Consideramos que la propuesta de ley antidespidos que tiene media sanción en el Congreso introduce un cepo al trabajo que dificultará las nuevas inversiones y generará el efecto contrario al que dicen buscar”, cierra el texto.

Además de criticar el proyecto de ley de la oposición, el documento cuenta con una fuerte defensa a lo hecho por el gobierno. “Creemos que las medidas que está tomando el gobierno nacional son las adecuadas para alentar la creación de nuevos puestos de trabajo”, destaca el documento del acuerdo.

“Quiero agradecerles el compromiso de hoy (por ayer). Tiene que ver con un momento en el que todos debemos ponerle el hombro. Es una etapa difícil de sinceramiento de la economía”, señaló Macri en la conferencia. El funcionario insistió con la idea de buscar coincidencias entre distintos sectores a través del diálogo. “El crecimiento debe ser un valor compartido. Tenemos un enorme futuro por delante. Pongamos lo que tenemos que poner”, agregó. Claudio Belocopitt, presidente de Swiss Medical Group y uno de los asistentes al encuentro sostuvo que “la preocupación es tratar de encontrar una solución para transitar este momento”, y afirmó que la convocatoria y la firma de un compromiso se estaban gestando hace unos días.

Menos voces

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, fue quien realizó la convocatoria a los dirigentes gremiales. Estuvieron presentes representantes de las tres CGT (Azopardo, Alsina y Azul y Blanca) pero no fueron convocadas las dos CTA (de Hugo Yasky y Pablo Micheli). Participaron del encuentro Antonio Caló (UOM), Luis Barrionuevo (Uthgra), el moyanista Guillermo Pereyra (Petroleros), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Carlos West Ocampo (Sanidad), Armando Cavalieri (Comercio), Gerardo Martínez (Uocra), Roberto Fernández (UTA), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento) y Omar Maturano (La Fraternidad).

Los líderes gremiales acompañaron el compromiso como una señal de buena fe, pero adelantaron que no le quitarán el apoyo al proyecto de ley. “Queremos 180 días sin despidos. Ni un paso atrás”, sostuvo Marturano dirigente de La Fraternidad.

Por su parte, el titular de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, afirmó que el gobierno no ha convocado a la central que representa para el acto y consideró la medida es una “jugada del macrismo para permitir que sigan despidiendo gente”. “Es una falta de respeto que los dirigentes seamos convocamos a último momento para impedir la ley antidespidos. Es una jugada del macrismo. Esta maniobra del presidente es para permitirle a los empresarios la absoluta libertad para que sigan despidiendo gente”, apuntó el gremialista.