viernes, 18 de marzo de 2016

Honduras: Pueblos étnicos exigieron justicia por asesinato de la líder indígena Bertha Cáceres

Foto Blanca Ochoa
Por Defensores en Línea

La Articulación Popular Hondureña "Bertha Cáceres" demandó este jueves una investigación a fondo e independiente del asesinato, que conlleve a identificar y enjuiciar a los autores intelectuales y materiales del asesinato de la líder indígena y defensora de los derechos humanos Bertha Cáceres, acaecido el masado 3 de marzo del año en curso.


La demanda fue realizada durante una movilización que se realizó en esta capital, donde se reunieron centenares de indígenas lencas, tolupanes, pech, campesinos, afrodescendientes, feministas, organizaciones defensoras de derechos humanos, de la comunidad LGTB, magisteriales, sindicales, entre otras, que llegaron de diferentes departamentos del país.

El asesinato de la ambientalista, defensora de los derechos humanos y de los pueblos indígenas, Bertha Cáceres, fue perpetrado hace dos semanas, sin que hayan trascendido avances en las investigaciones.

En un manifiesto que fue leído frente a las instalaciones del Ministerio Público, la Articulación Popular Hondureña "Bertha Cáceres", demandó una investigación a fondo e independiente, que conlleve a identificar y enjuiciar a los autores materiales e intelectuales del asesinato de la lideresa indígena.

Además exigen que esté acompañada por un cuerpo independiente de juristas e investigadores que monitoreen las líneas de investigación hacia la empresa hidroeléctrica  DESA, el gobierno, diputados y alcaldes, que fueron insistentemente denunciados por Bertha Cáceres como responsables de al menos cinco crímenes anteriores al suyo, además de persecuciones, hostigamientos y amenazas a muerte.

En el manifiesto, la Articulación Popular está solicitando al Estado hondureño la cancelación definitiva  del convenio de construcción y operaciones de del proyecto Agua Zarca.

También están exigiendo fuera DESA para siempre del río Gualcarque y de los territorios lencas.

Asimismo, los manifestante está solicitando la cancelación y derogación de los convenios, decretos y leyes que autorizan concesiones, venta, compra, explotación y comercialización de los territorios indígenas, campesinos y garífunas, que atenta contra la soberanía nacional, la vida de las comunidades y la cultura de estos pueblos.

Señala el llamamiento de la Articulación Popular Hondureña "Bertha Cáceres" que Estados unidos, por su parte, debe suspender las asignaciones previstas en el Plan para la prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica, y los bancos y financieras europeas cancelar sus créditos a los proyectos de muerte en Honduras.

Asimismo que el Congreso nacional debe proceder a la derogación inmediata de la Ley de Minería y el Decreto que autoriza las Zonas de Empleo de Desarrollo Económico (ZEDES).

La Articulación Popular también, a través de su manifiesto público, exige la aprobación de un convenio que otorgue a las comunidades lencas, así como a todos los pueblos indígenas hondureños el pleno derecho a ser salvaguardas, protectores y conservadores de sus territorios y bienes comunes de la naturaleza y su cultura, y que en ellos residan las decisiones sobre el destino presente y futuro de los usos y aprovechamiento de los mismos, dando cumplimiento al convenio 169 de la OIT.

También demandaron la desmilitarización y el retiro de todas las fuerzas y organismos de seguridad público y privados de los territorios lencas, así como las supresión definitiva de la Policía Militar del orden público, y un alto a las políticas de remilitarización de las instituciones públicas y de las sociedad hondureña en general.

Finalmente, la Articulación Popular Hondureña "Bertha Cáceres" demandó la protección de defensores y defensoras de derechos humanos, de mujeres con alto perfil de liderazgo, dirigencias nacionales y locales y de organizaciones de base, conforme a criterios establecidos por las organizaciones afectadas y los estándares internacionales de protección.

La movilización salió desde muy temprano del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares (STIBYS), pasó muy cerca de Casa Presidencial, luego se detuvo en la embajada de México para solidarizarse con el activista Gustavo Castro Soto, testigo en el asesinato de Bertha Cáceres y finalizó frente al Ministerio Público.

Los representantes de los garífuna marcharon haciendo sonar tambores, maracas y caracoles. Además, varias mujeres portaban cubetas en las que quemaban especias aromáticas como "saumerio espiritual para proteger de todo mal y las malas vibras a los hondureños", dijo una de las manifestantes, procedente de Trujillo, departamento de Colón.

Los manifestantes también llevaban banderas de Honduras en azul y blanco, lo mismo que pancartas con mensajes como "Bertha no murió, el Gobierno la mató", "Nuestra lucha será siempre por la libertad de la herencia natural" y "Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos".