viernes, 12 de febrero de 2016

"Acusaciones sobre supuesto tráfico de influencias vienen de Estados Unidos" Evo Morales

ABI
Por ABI

El presidente Evo Morales aseguró el jueves por la noche que todas las acusaciones sobre el supuesto caso de tráfico de influencias se trata de una provocación interna acompañada por el Gobierno de Estados Unidos para desprestigiar su Gobierno con miras a la realización del referendo constitucional del próximo 21 de febrero.

"A mí me sorprenden estas acusaciones, pero estamos convencidos que todo este preparativo viene de Estados Unidos. Es una provocación interna acompañada por el Gobierno de Estados Unidos y todas esas instituciones que financian, será su derecho, pero este tema de tráfico de influencias yo no conozco, se inventan, quisiera que los expertos me expliquen cómo se hace ese tráfico de influencias", dijo en una entrevista en el programa Hora 23 de Bolivisión.

    El Primer Mandatario señaló que en diez años de Gobierno se demostró que Bolivia tiene esperanza y que se dejó de lado el sometimiento en la parte política y en la parte económica, por lo que cree que ese es el motivo por el cual existe un resentimiento de la derecha nacional e internacional.

    "Yo siento que el delito, el pecado que tengo, es sentar soberanía política, económica en Bolivia. Ahora ya no estamos como antes, ha cambiado la situación social, eso no perdona la derecha boliviana con la derecha internacional. A qué conclusión he llegado como Presidente, que desde arriba nos dividen, nos confrontan para dividirnos políticamente, para dominarnos políticamente, y someternos políticamente", aseveró.

    Recordó que el país actualmente ya no se encuentra sometido políticamente a la Embajada de Estados Unidos; ni económicamente al Banco Mundial (BM) ni al Fondo Monetario Internacional (FMI).

    Morales recordó que para zanjar cualquier duda sobre el supuesto tráfico de influencias, pidió a la Contraloría General del Estado y a la Asamblea Legislativa Plurinacional que investiguen los contratos de la empresa china CAMC, que se adjudicó algunos proyectos en el país, y su vínculo con la empresaria Gabriela Zapata, ex pareja del mandatario.

    "No tenemos nada qué ocultar y si tienen que investigar instituciones de Bolivia o del exterior que vengan a investigar. Antes era acusado de sedición, de subversión, de narcotráfico, de terrorismo, de asesino, y ahora acá, como no tienen qué usar contra el Evo inventan este llamado tráfico de influencias", manifestó.