miércoles, 13 de enero de 2016

Honduras: "A esta ñángara hay que reventarla"

Por Dina Meza | Pasos de Animal Grande

El derecho a la protesta social en Honduras continúa en retroceso, un nuevo caso sobre la violación al mismo se ha presentado, esta vez le tocó el turno a Alba López, una activista social, integrante del movimiento de la resistencia contra el golpe de Estado desde el año 2009 en que fue sacado por la fuerza de las armas el presidente Manuel Zelaya Rosales.

López viene sufriendo una seria persecución desde hace siete años, justamente cuando se llevó a cabo este hecho bochornoso en la historia del país y condenado por el mundo entero. Ella labora para el Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillados, SANAA, y forma parte del sindicato de esa entidad, el SITRASANAAYS.


Las garras del modelo neoliberal ya le cayeron a esa entidad que por muchos años ha sido de carácter público, pero ahora entró a un proceso de privatización a través de la municipalización del servicio, los consumidores deberán saber que en poco tiempo el agua estará por las nubes.

Ser de la resistencia contra el golpe de Estado ha traído como consecuencia despidos en las empresas; persecución; amenazas, exilio y muerte. No es para menos, quienes se atreven a pronunciarse en público, tienen mucho valor y coraje que va más allá de quedarse sin empleo o esconder sus ideas.

Alba López, una mujer de temple, que sonríe a pesar todas las artimañas que ha vivido porque denunció que la intención es despedirla sin un cinco en la bolsa, cuenta que en el 2009 le quitaron la silla donde se sentaba, la computadora, los lápices y la grabadora, aunque su puesto es el de oficial de comunicación en el SANAA.

“Hacía parada mi trabajo y desde ese entonces tengo que usar mi propio carro con mi combustible para poder hacer mi trabajo en los diferentes planteles donde se desarrolla la actividad de esta institución en Tegucigalpa. Ellos lo que pretenden es acusarme de que no trabajo pero no me detengo aunque me ha costado mucho dinero”, describió.

Las denuncias de hostigamiento laboral llegaron en el 2010 al Movimiento de Mujeres por la Paz "Visitación Padilla", que publicó el caso en dos medios de comunicación que tenía en ese entonces, el periódico impreso “Las Chonas” y el programa radial “Aquí entre Chonas”.

Después de mucho soportar y mantenerse firme en sus convicciones por las que aún sigue en las calles en protesta porque el país nunca más volvió a la normalidad, aseguró que no cesará en reclamar derechos.

El golpe de Estado laceró toda la institucionalidad y no hay forma de lograr justicia, ella fue trasladada de lugar, pero siempre como oficial de Comunicación de la División Metropolitana del SANAA.

Aunque su situación parece no tener vuelta de hoja, la noche de este 12 de enero, unas cuantas horas después de que fue a la audiencia del SANAA, Alba llegó al Noticiero de TV “Mi Nación”, conducido por el periodista Julio Ernesto Alvarado donde denunció cómo a través de una estrategia culpabilizante se le quiere dejar sin trabajo.

Cualquier cosa que no guste, es culpa de Alba

La mirilla se mantiene sobre cada movimiento de quienes desafían la ilegalidad, Alba es una de ellas. Es considerada por las autoridades como “una ñángara”, un epíteto utilizado desde muchas décadas, con énfasis en los 80 para nombrar a quienes los militares consideraban comunistas, era prácticamente una sentencia de muerte, de la que pocas personas sobreviven hasta ahora.

La intolerancia a la circulación de ideas es uno de los principales obstáculos para que Honduras en realidad sea una sociedad democrática, pero el rumbo es hacia el autoritarismo, en especial desde el golpe de Estado de 2009, y el actual gobierno el cual es considerado una dictadura por muchos sectores que demandan libertad de expresión.

Una protesta realizada por retraso en los salarios el 14, 16 y 17 de diciembre de 2015,  la cual fue a convocatoria del Comité Ejecutivo del SITRASANAAYS, se le echó en las espaldas a unos 20 trabajadores, 18 quedaron suspendidos por ocho días pero Alba y otro de sus compañeros están en la lista de despidos, de acuerdo a la sentencia del SANAA en una reunión de este 12 de enero.

El sindicato se levantó de la sesión por estar en desacuerdo con las actuaciones de la empresa, pero eso no detiene a las autoridades, será la excusa para deshacerse de Alba, aunque las acusaciones de que ella incitó a otros de sus compañeros a abandonar sus puestos de trabajo y a dirigir la toma de las instalaciones de uno de los planteles, cerrando los portones, no tiene ni pies ni cabeza.

La sindicalista señala que esos días se atendieron emergencias de los usuarios del agua, por lo que no se suspendieron las labores, “además fue una convocatoria del sindicato a nivel nacional, alrededor de mil 500 personas se sumaron a las protestas, tendrían que haber llamado a todas, pero como me tienen en la mira, por eso se ensañan”, dijo.

El Gerente se cree todopoderoso porque es esposo de la ex del presidente de Honduras


Según el Memorándum G-RH No 0026-2016, emitido por el ingeniero Arturo W. Díaz, quien según Alba López es el marido de la ex esposa del actual presidente de la República, Juan Orlando Hernández, a la afectada se le aplica la cláusula número 9 del Contrato Colectivo de Trabajo, y se le cita a la reunión bipartita entre el SANAA y el SITRASANAAYS, la cual se llevó a cabo a la una de la tarde de este 12 de enero. Lea a continuación el memoramdum:

“…Lo anterior con el propósito de tratar punto de agenda relacionado con la imputación de que usted ha incurrido en graves violaciones a las obligaciones legales y convencionales que le incumben como trabajadora, mismas que a continuación se detallan: Grave suspensión ilegal de labores realizada de forma reiterada por varios trabajadores del SANAA…”, señala parte del memorándum.

La cláusula número nueve del Contrato Colectivo señala que “el SANAA y el sindicato se obligan a documentar y resolver los problemas de trabajo que ameriten suspensión, despido, terminación del contrato de trabajo, antes de acudir al Ministerio de Trabajo”.

Para tal efecto los delegados del sindicato y apoderados legales del SANAA se pondrán de acuerdo y se considerará nulo cualquier acto donde no se tome en cuenta al sindicato, y se levantará un acta de todas las reuniones de arreglo directo, la cual debe ser firmada en el acto.

Aunque el sindicato se levantó de la sesión de este 12 de enero por estar en desacuerdo con el despido de Alba López, el SANAA anunció que concretará el mismo a pesar de todo, lo que deja en evidencia que la institución no está respetando los acuerdos. O sea que las autoridades de esa dependencia están lejos de tener voluntad para resolver  los conflictos tal como se comprometieron en dicha cláusula.

Es increíble,  desde el 2009 se inició la persecución  porque yo no comulgo con el actual sistema, pero me siento fuerte porque esta situación me ha fortalecido, aunque a veces me canso, no dejaré de luchar.  “El gerente se cree todopoderoso porque es el marido de la ex esposa del presidente de la República, Juan Orlando Hernández”, denunció Alba López.

La protesta un derecho protegido

El escenario anterior es ni más ni menos una represalia por el derecho a la protesta social. Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH,  “el derecho a manifestarse públicamente es un elemento esencial de la libertad de expresión. En muchas ocasiones, las protestas callejeras, los cortes de vías de comunicación o las reuniones públicas son el único mecanismo disponible para amplios sectores de la sociedad que no tienen o ven enormemente dificultado el acceso a los medios de comunicación masiva.

Agrega que el intercambio de ideas y reivindicaciones sociales como forma de expresión, supone el ejercicio de derechos conexos, tales como el derecho de los ciudadanos a reunirse y manifestar, y el derecho al libre flujo de opiniones e información.

Ambos derechos, contemplados en los artículos 19 y 21 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, PIDCP, en los artículos 10 y 11 de la Convención Europea para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales, en los artículos 9 y 11 de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los y en los artículos 13 y 15 de la Convención Americana sobre Derechos, se constituyen como elementos vitales para el buen funcionamiento del sistema democrático inclusive de todos los sectores de la sociedad.

Entonces ahora qué procede, será que triunfará la ilegalidad?