miércoles, 30 de diciembre de 2015

Movimientos sociales y populares de Honduras condenan asesinato de garífunas

Por Copinh

La Plataforma de los Movimientos Sociales y Populares de Honduras, PMSPH, condena enérgicamente  el asesinato  de garífunas y la represión de militares y del gobierno de Juan Orlando Hernández, quien continua la política de exterminio y saqueo contra los pueblos indígenas y negros y contra el pueblo hondureño en general.

La PMSPH condena enérgicamente el asesinato de los hermanos Garífunas Joel Palacios Lino  (24 años) y Elvis Armando García (19 años) perpetrado por militares de la Fuerza  Naval hondureña en la zona de la barra de Iriona el día 27 de diciembre del presente año, los uniformados con plena impunidad, sin mediar palabra dispararon sus armas oficiales mientras los compañeros removían un vehículo atascado en la arena. 

El joven Joel Palacios perdió la vida inmediatamente y Elvis Armando García  también herido de gravedad, murió posteriormente en el hospital de La Ceiba. Aclaramos que nunca las víctimas dispararon contra los militares, como lo han manifestado autoridades militares mediante un comunicado tratando de tergiversar la verdad ante un hecho criminal y detestable,  intentando repetir las campañas sucias como la que  hicieron  en el caso de la masacre de Ahuas  contra miskitas y miskitos en el 2014.

Con estas manipulaciones buscan quitarse la responsabilidad, no solo como militares asesinos, sino quitarle la responsabilidad al gobierno de Honduras.  Dichos hechos se dan en un momento sumamente trascendental como es la condena al Estado de Honduras por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) por violar derechos humanos y colectivos del Pueblo Garífuna, específicamente por las demandas y casos de Triunfo de la Cruz y Punta Piedra presentados por la Ofraneh, antecedente histórico que desnuda aún más  los gobiernos racistas y  plegados a los intereses de grandes capitales.
 
Lo anterior es parte de una serie de asesinatos, represión e impunidad que se ejerce  dentro de una estrategia estructurada y sostenida  de exterminio  de los pueblos indígenas y negros en Honduras que ha alcanzado solo en este mes de diciembre y  no solo  al pueblo Garífuna, sino nuevamente al pueblo Lenca tras el asesinato del joven Javier Vásquez Benítez, miembro de la organización MILPAH en Santa Elena, La Paz,  en fecha  21 de diciembre.

También con amenazas contra miembros y miembras del Copinh que cuenta con una lista de más de 10 miembros asesinados, situación agravada en el sector de Río Blanco, Intibucá, a partir de la segunda arremetida  de la  empresa DESA con la imposición del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca y la Alcaldía de San Francisco de Ojuera en Santa Bárbara.

Igualmente se ha arreciado el hostigamiento contra observadores internacionales que acompañan al Copinh. Esta preocupante situación se expresa además en los ataques  agresivos y constantes contra el Pueblo Tolupan de San Francisco Locomapa en Yoro, pese a tener  medias cautelares otorgadas por la Comisión IDH.

Manifestamos igualmente, nuestra condena ante el secuestro temporal  del compañero Wilmer Alexander Ramos Rivera (24) coordinador departamental del MADJ, en Arizona Atlántida, por hombres fuertemente armados y encapuchados. Un hecho que amenaza gravemente su vida y que pretende arrebatarlo violentamente de su lucha contra la corrupción pública, por la defensa de los derechos humanos, como comunicador popular de Radio Dignidad y por la defensa de ríos, bosque y minerales que empresas mercantiles  en contubernio con funcionarios de gobierno pretenden explotar ilegal e ilegítimamente en Atlántida.

La PMSPH exige justicia inmediata, real  y efectiva frente a  estos  aborrecibles e impunes crímenes  por la violencia estructural ejercida desde los sectores del poder y el gobierno de Juan Orlando Hernández. 

Exigimos la desmilitarización de nuestros territorios, así mismo el respeto al derecho a la vida, a los procesos en defensa de nuestros derechos colectivos, al derecho que tenemos a luchar por nuestros territorios y bienes comunes y de la naturaleza, a transitar y vivir con libertad sin temor a sufrir agresiones, asesinatos y racismo.