lunes, 23 de noviembre de 2015

"No creo en el Estado, pero sí en la organización gremial y ciudadana para cuidarnos entre nosotros" Gloria Muñoz

El pasado viernes, 20 de noviembre, allanaron su departamento

Por Juan Carlos Aguilar | Derecho a Informar

Ante el clima de hostigamientos y agresiones con el que diariamente se enfrentan los periodistas en México, es necesario que el propio gremio, junto con la sociedad civil, diseñe estrategias de protección que le permita ejercer su labor informativa de una manera más segura.

Así lo consideró la periodista Gloria Muñoz Ramírez, directora de la revista electrónica Desinformémonos y desde hace 13 años columnista de La Jornada, a quien el pasado viernes, 20 de noviembre, le allanaron su departamento, ubicado en la colonia Roma.


Luego de revisar sus pertenencias, afirmó que le robaron dos tabletas en donde tenía información, un pequeño joyero, un reloj y una pulsera. Paradójicamente, otros objetos de mayor valor económico no fueron del interés de las personas que ingresaron a su domicilio.

En entrevista con Derecho a Informar, Muñoz Ramírez señaló: “Creo en la organización de los periodistas junto con la sociedad debemos cuidarnos entre nosotros. Creo también en la denuncia pública, en dejar precedente”.

En este sentido, dijo que no denunciará los hechos ante el Ministerios Público “porque no creo en el Estado y no pienso que de ellos venga una reacción positiva que nos lleve a dar con los culpables. Los hechos demuestran que el Estado no hace nada contra los atropellos que ocurren contra periodistas, líderes sociales, activistas y estudiantes".

“Pienso que es necesaria la conformación de redes de acompañamiento, de solidaridad y apoyo, por parte de asociaciones civiles y organizaciones, con las cuales diseñemos juntos una estrategia para cuidarnos. O dime un solo caso de una agresión contra un periodista que haya sido resuelto”.

El mejor ejemplo de esta incapacidad del gobierno por resolver las agresiones contra los periodistas es ella misma: cuenta que hace diez años ya había sufrido un allanamiento en su casa. En aquella ocasión interpuso la denuncia, pero no obtuvo respuesta. Nunca se resolvió el caso.

“Denuncié ante el Ministerio Público, los medios de comunicación y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, pero no pasó absolutamente nada. No es que no vea una respuesta del gobierno, es que simplemente no la hay”, insistió Muñoz Ramírez, quien afirmó que Desinformémonos seguirá con su línea editorial, anclada en la cobertura de movimientos sociales de diferentes países del mundo. “Ese es el trabajo que hemos hecho y que seguiremos haciendo, afortunadamente no somos los únicos”.

“No podemos soslayar el contexto”

Aún sorprendida por lo ocurrido, la periodista -quien es coeditora del suplemento Ojarasca- no sabe quién pudo haber sido el autor de estos hechos y no se aventura a sospechar nada. Sólo afirma que aquí lo indispensable es no sacar las cosas de contexto. “No solamente fue un ataque contra Desinformémonos o el allanamiento que sufrió nuestra compañera Flor Goche, sino una suma de acontecimientos en los que prevalecen los hostigamientos, las desapariciones y los asesinatos de periodistas. El contexto no lo podemos soslayar”.

En este caso, al contexto se suma un “ataque cibernético” ocurrido apenas un día antes, el jueves 19 de noviembre, a la redacción de Desinformémonos, que tras seis años de historia cuenta con un equipo de siete periodistas en la ciudad de México y cien colaboradores de 26 países: hackearon seis computadoras, así como los correos electrónicos y los celulares de seis personas -entre reporteros y editores- que en ese momento se encontraban en la oficina.

El pasado 8 de septiembre también fue allanado el departamento de la reportera Elva Mendoza de la revista Contralínea y de Flor Goche, también colaboradora de esta publicación y de Desinformémonos. Se llevaron documentos de trabajo y equipo de cómputo y, al igual que en el caso de Gloria Muñoz, no fueron sustraídos otros objetos de valor económico como dinero o una televisión.

Para Muñoz Ramírez no hay ninguna duda: “La violencia está concentrada en la ciudad de México sin que nadie haga nada. Ayer fueron unos, hoy somos otros y mañana serán otros más. Es necesario que paremos esto. Ya basta”, finalizó.