jueves, 19 de noviembre de 2015

Declaración de movimientos sociales y militantes de América Latina y el Caribe ante elecciones en Argentina

Ante el balotaje en Argentina
"Detengamos la ofensiva conservadora"

El 22 de noviembre el pueblo argentino decidirá en un balotaje quién será su presidente por los próximos cuatro años. Las únicas dos opciones posibles serán Daniel Scioli, del Frente para la Victoria, y Mauricio Macri, del Pro-Cambiemos. El resultado de esta elección no es indiferente para los movimientos populares de América Latina y el Caribe.

Ambos candidatos representan un giro a la derecha del sistema político, que impactará en la geopolítica continental. Sin embargo, las implicancias de un eventual triunfo de Macri o de Scioli no dan lo mismo.

¡ADHIÉRETE YA!

Si Macri es electo, se trata de un claro avance en la estrategia de EEUU en el continente. Desde la derrota del proyecto del ALCA en la Cumbre de Mar del Plata en 2005, el imperio norteamericano ha retomado sus ataques. Los golpes de Estado contra Zelaya en Honduras, y contra Lugo en Paraguay; el impulso a la Alianza del Pacífico como eje que contrarreste al ALBA; la proliferación de bases militares y los ejercicios conjuntos entre las fuerzas armadas de casi todos los países; los intentos por relegitimar y reactivar a la OEA como espacio privilegiado de decisiones políticas y la presión –diplomática, económica, mediática- sobre los gobiernos de izquierda y progresistas son algunas de las expresiones más visibles de esta contraofensiva estratégica.

Un eventual triunfo de Macri es celebrado de antemano por todos los analistas de la derecha mundial. No es para menos. Como ya ha sido anunciado, el gobierno de Macri se convertiría en una ficha preciada para la ofensiva diplomática del imperio: implicaría un fortalecimiento de la derecha en Venezuela de cara a la elección del próximo 6 de Diciembre, el aumento de las presiones sobre conservadoras sobre el gobierno del PT en Brasil y una amenaza contra la aspiración del compañero Evo Morales de triunfar en el plebiscito que le permita volver a presentarse a elecciones presidenciales en Bolivia. Un posible gobierno de Macri participaría en la condena a las acciones de soberanía de los gobiernos populares y orientaría a la Argentina hacia el bloque de la Alianza del Pacífico.

Este movimiento está dirigido a recuperar influencia en lo que EEUU considera su patio trasero, con el objetivo central de frenar los avances integracionistas que significan las propuestas del ALBA, Unasur y CELAC. Desde la visión de la derecha colonial, se acerca “el nuevo día” de la restauración conservadora, el que garantizará su dominio político y económico en condiciones inmejorables.

Ante esta situación, conscientes de la coyuntura en la que vivimos, es necesario decir que estamos ante un momento decisivo para toda Nuestra América y que deseamos que todas las organizaciones y las personas del pueblo se manifiesten activamente para impedir el acceso al gobierno de la opción más reaccionaria, encarnada por Macri en este balotaje.

Antes, durante y después del 22 de noviembre, seguiremos luchando por los derechos del pueblo, construyendo unidad entre los movimientos populares de América Latina y el Caribe y enfrentando al imperialismo en cada uno de las batallas que se nos presenten, con el compromiso asumido ante nuestros libertadores y libertadoras de continuar la lucha por nuestra definitiva independencia.