jueves, 8 de octubre de 2015

Venezuela: Cuatro datos que anuncian el sabotaje pre-electoral


A exactamente dos meses de los comicios electorales, comienzan a manifestarse globos de ensayo de la agenda de la inestabilidad que prefiguran la ruta hacia un ensayo general, y luego para un más que probable "estreno" para la noche del 6 de diciembre en adelante. A estas alturas no existe dificultad alguna en unir los puntos que se van disponiendo sobre el tablero de los hechos y los medios. El sabotaje eléctrico, hasta ahora, ha sido el hecho palmario que así lo confirma.

Ya desde comienzos de año (por no decir que desde antes), la MUD, la agenda ultra y sus alrededores han venido obedeciendo la pauta fundamental: a la par del desgaste, de la exacerbación de contradicciones, del incremento de la violencia difusa en la calle y las acciones de sabotaje en la distribución de bienes y alimentos, la guarimba eléctrica, terrorismo psíquico/mediático y un prolongado e insoportable etcétera.

De nuevo se reproduce, bajo la misma metódica pero con variaciones en su intensidad, los focos críticos a ser atacados: en un primer momento tratar de reseñarlos como conflictos nucleados, dispersos, que transmitan la ilusión de multiplicidad para luego unificarlos en un solo relato, aquel ya cacareado y repetido hasta la saciedad del "modelo" como problema, y cuya solución solamente pasa por el cambio de régimen.

Una vez más se ejerce y se certifica el principio de "orquestación" postulado por Joseph Goebbels, el ministro de propaganda nazi y padre de la publicidad moderna: "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: 'Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad'".

Detallazo a recordar: los pronósticos electorales que señala una inminentísima derrota del chavismo en las elecciones parlamentarias despegaron por todo lo alto a partir del mismo momento en que Barack Obama firmó el decreto sancionatorio contra la Venezuela Bolivariana. Desde entonces se ha venido montando una operación psicológica de amplio alcance mediante el cual la simplificación del mensaje va acompañado del exceso "informativo" que apunta hacia el presunto descalabro y al cantar, desde ya, el escenario violento post-electoral puesto que sólo es posible un desenlace: una "aplastate victoria" de la oposición y nada fuera de eso. Casi un año instalando tal matriz pretende grangearse todos los dividendos que necesita la noche del 6 de diciembre. Santo remedio.

Sintomáticamente, la anatomía de dicho procedimiento lo vimos ayer cuando acciones de sabotaje eléctrico se conjugaron con un clima preestablecido días anteriores, acompañados de acciones de agitación y desconocimiento absoluto de la voz de las autoridades al informar sobre esos mismos hechos. Aparentemente desconectados, "voceros" y acciones apuntan precisamente a lo que el mismo Gobierno ya venía advirtiendo.

Y frente a eso, otro de los principios de Goebbels ("silenciación") comienza a operar: "Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines".

Van, entonces, en cuatro datos estos hechos.

1. Habló el Presidente

Ya para el primero de octubre el presidente Maduro denunció acciones de sabotaje en plantas eléctricas de importancia en Zulia y Falcón, advirtiendo sobre la posibilidad de sabotaje a los servicios, en particular el eléctrico.

Ya para el 11 de agosto, el vicepresidente ejecutivo, Jorge Arreaza, por orden del Presidente reactivó el Estado Mayor Eléctrico de cara a las coyunturas de fin de año. Además de los factores de orden ambiental (sequía, disminución de los cauces, etc.) el Estado Mayor Eléctrico monitoreará "la posible ejecución de acciones vandálicas y/o de sabotaje con el fin de dañar, destruir o interrumpir malintencionadamente, material, equipos y en general todo el sistema eléctrico, con el fin de crear caos y alteraciones de orden público para desestabilizar el país", según reza en Gaceta Oficial.

El 19, Arreaza señaló que el Estado Mayor Eléctrico está haciendo seguimiento en los 23 estados toda vez que se están dando respuestas en tiempo real, con particular énfasis en las acciones de sabotaje. Conviene seguir la línea temporal de la cuenta del actual ministro de energía y presidente de Corpoelec Luis Motta Domínguez en la que ha venido acopiando cada una de las acciones de sabotaje que han venido ocurriendo en los últimos días a nivel nacional.

2. Táchira

Y así el ministro de electricidad tenga varios días alertando estas acciones de sabotaje al complejo entramado eléctrico nacional, fue la razón mediática la que acentuaría los acontecimientos de anoche 6 de octubre en el Táchira.

El gobernador Vielma Mora confirmó desde su cuenta personal que los hechos en la subestación eléctrica de Vega de Aza son un acto "paramilitar y terrorista", sabotaje que afectó directamente a los municipios Ayacucho, Andrés Bello, Cárdenas, Guasimo, Lobatera, Michelena, San Cristóbal y Torbes. Denunciando además que el corte no sólo afectaba el 20% del flujo eléctrico tachirense sino que también afectó a Apure, Barinas y Mérida.

Lección aprendida: toda escalada busca comenzar desde el Táchira.

3. La "protesta" en 27 de Febrero, la pretención simbólica y el precedente del caos

Mientras eso ocurría en Táchira, y a una semana de la advertencia del presidente Maduro, se acentúan focos críticos en materia de servicios y en los bloques de 27 de Febrero (antigua Menca de Leoni), en Guarenas (Miranda), ocurre una manifestación en protesta, precisamente, por las fallas en los servicios.

Pero de una manifestación que fue controlada, como lo manifestó el alcalde del municipio Zamora, Rodolfo Sanz, "periodistas" como Deivis Ramírez e Ybéyise Pacheco además de negar la versión oficial, asociaban tal manifestación como una suerte de reedición de Caracazo en tiempos de chavismo.

Además, la alcaldesa del aledaño municipio Plaza, Thaís Oquendo, señaló que dos agitadores vinculados a Primero Justicia fueron detenidos, cerrando el círculo.

A esto hay que agregar el antecedente en San Félix a finales de julio: un ensayo pre-electoral con vocación destituyente.

4. María Machado y su reciente especialización en materia eléctrica

Como si de una coincidencia se tratara, y con la representación ilusoria de un presunto interés por los problemas de la actualidad, ya antes del 6 de octubre María Corina Machado había hecho causa y bandera de la cuestión eléctrica. Y si en un primer momento se trataron de tuits algo peregrinos en relación al tema y de acuerdo al estilo histericida de la Machado, el mismísimo 6 de octubre su partido/ONG Vente Venezuela, de todas las cosas, dio inicio a un ciclo de foros llamado "Sí tenemos soluciones" con el tema eléctrico, invitando a su propio pool de especialistas, horas antes de que fueran denunciadas las acciones de sabotaje eléctrico. Que es una constante en tiempos pre-electorales o de activación explícita de la agenda golpista.

Igual, no importa si para ese ciclo de foros traen a Stephen Hawkings para que diserte sobre las bondades del electroshock, Maricori tiene la solución: "Muchos piensan que no hay solución y que venezolanos no tenemos respuestas para el drama eléctrico, pero aquí sobra experiencia y lo único que se impone es un cambio de régimen urgente".

Basta con un solo día (o noche, como este caso) para poder desentrañar la anatomía de esa operación de transferencia que desde las zonas de acción oscura del fascismo y el cybercacareo antipolítico para describir hacia dónde se enfilan tales sombras, sobre todo si en más de 9 meses la instalación piche, con el mismo armatoste encuestológico de siempre, esa entelequia sin vida llamada "oposición" de verdad tenga con qué sostener el discurso triunfalista a troche y moche.

Pero de eso específicamente no se encargan ellos: picar el quesillo y planchar el flux es lo único que pueden hacer cuando sus propietarios se encargan de dirigir el chou.