viernes, 11 de septiembre de 2015

Hace 42 años el imperialismo estadounidense demolió la democracia chilena

Por Portal Alba

El proceso democrático que incluyó medidas soberanas de reivindicación del pueblo chileno, como la nacionalización del comercio exterior y el cobre; el aumento del salario de los trabajadores y el impulso a formas colectivas de producción, fue demolido de golpe por el imperialismo estadounidense el 11 de septiembre de 1973, día en el que la Agencia Central de Inteligencia (CIA, en inglés) instauró una cruenta dictadura que llenó de miles de muertes y miedo a la población.

Durante tres años de un gobierno constantemente saboteado, el médico socialista Salvador Allende cumplió con su palabra y no defraudó a los valientes chilenos que, frente a un mundo asediado por la guerra anticomunista de Estados Unidos, elevaron su voces por la opción del socialismo.

"Hemos triunfado para derrotar definitivamente la explotación imperialista, para terminar con los monopolios, para hacer una seria y profunda reforma agraria, para controlar el comercio de importación y exportación, para nacionalizar, en fin, el crédito, pilares todos que harán factible el progreso de Chile, creando el capital social que impulsará nuestro desarrollo", expresó Allende en su discurso de victoria electoral frente a miles de personas el 5 de septiembre de 1970 en Santiago de Chile. Tres años después cumplía su palabra y las élites militares y civiles, respaldadas plenamente por EEUU, ejecutaban el plan golpista.

Sabotajes, huelgas tarifadas, desabastecimientos exacerbados por una guerra mediática, dieron pasó al fatídico día. El 11 de septiembre de 1973, el general traidor Augusto Pinochet encabezó un golpe militar, dirigido desde la Casa Blanca, durante el cual fue bombardeada la sede del Gobierno: La Moneda, allí resistió Allende, fiel a su pueblo.

"Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente", manifestó en un discurso transmitido por radio.

"Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales, ni con el crimen,  ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos", expresó el líder socialista, quien aquel día prefirió sembrarse antes que rendirse ante la bota imperialista.

Ese hombre, un trabajador al servicio de su gente, aquel día se convirtió en bandera de lucha antiimperialista, ejemplo de entrega a la causa humana de justicia y de convicción revolucionaria. "El compañero presidente", como lo llamó su pueblo, vive en la batalla diaria de los pobres del mundo.

"Para un revolucionario, un bolivariano, es imposible que esta fecha pase sin reflexionar, sin levantar las banderas de la victoria por el pueblo chileno (...) Lo que está ocurriendo en América Latina reivindica a Allende ¡Que viva Allende y que viva el socialismo!", expresó el líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, en el año 2012, en referencia a los procesos de cambio que se viven en América Latina, que tienen como referencia a Allende y que, como él, enfrentan también los golpes del imperialismo, esta vez, en unidos en bloque.