martes, 1 de septiembre de 2015

Costa Rica: Guardaparque condenado a 12 años de prisión por defender patrimonio natural

Fecon
Por FECON

La FECON (Federación Ecologista) recibió con total indignación la noticia de la condena de 12 años de prisión para  el guardaparques Mauricio Steller, cuando el caso deja evidencia de la legítima defensa propia en la que actuó Steller frente al ataque de cazadores y hueveros ilegales en el sector de Carate en el Parque Nacional Corcovado.

Esta sentencia fue dictada en los Tribunales de Justicia de Golfito y el caso se remonta a la noche del 22 de setiembre de 2009 cuando guardaparques patrullaban la playa en temporada de desove de tortugas. Los guardaparques encontraron a un grupo de "hueveros", quienes reaccionaron de manera violenta a pesar de las advertencias, con insultos y atacando a los guardaparques con golpes y persiguiéndoles con machetes. Los guardaparques reaccionaron en defensa propia con sus armas y en consecuencia uno de los atacantes quedó herido de bala (Ver más).

La sentencia del caso quedaría en firme este próximo 4 de setiembre, sin embargo representantes del movimiento ecologista del país proponen que mañana mismo el Consejo de Gobierno apruebe el indulto del guardaparques.

Para FECON, una vez más, el sistema judicial de Costa Rica, igual que en el caso de la absolutoria a los asesinos de Jairo Mora, deja vulnerables a quienes defienden la Naturaleza en vez de protegerles, se criminaliza su gestión en vez de estimularla y de manera injusta protege y deja en libertad a destructores del medio ambiente y asesinos, en lugar de hacerles pagar su deuda y desentivar cualquier acto de violencia contra nuestro país y la vida que entregan las personas que lo protegen.

Para Mauricio Álvarez, presidente de FECON "no es nueva esta actitud del gobierno frente a los guardaparques, la pudimos ver claramente cuando defendió la matanza de tiburones en el Parque Nacional Isla del Coco, cuando el Viceministro de Aguas y Mares aseguró que se trata de una percepción errónea aquella de los guardaparques que denuncian cotidianamente y con evidencia contundente que hay pesca ilegal en aguas del parque nacional y otras zonas restringidas", dijo.

"Las declaraciones del jerarca nos han dejado en ridículo y nuestra imagen  de país 'verde' pasó a país rojo sangre, rojo vergüenza, sin embargo el indulto a Steller podría empezar a rectificar y recuperar la imagen de gobierno del supuesto cambio", agregó. (Ver última denuncia)

Osa, zona peligrosa

La defensa del ambiente en Osa ha estado amenazada por actos de violencia que forman una dolorosa maraña de incendios, atentados, amenazas y asesinatos. Alcides Parajeles fue agredido con disparos por parte de unos cazadores en el más reciente atentado a su vida, sufrido en 2013. Este protector de Península de Osa, campesino, y ya reconocido héroe ecologista por quienes lo conocemos y respetamos, pero anónimo para la gran mayoría, ha denuncidado en múltiples ocasiones amenazas de muerte y agresiones a su vida y a la de su familia. Afortunadamente, una vez más, él resultó ileso. 

Sin embargo, esa no ha sido la suerte de otros, tal es el caso de la ambientalista canadiense Kimberly Blackwell quien fuera asesinada a finales del 2011 en Península de Osa. La chocolatera –como se conocía a Kimbely por la fabricación de chocolate casero-  tuvo varios enfrentamientos con cazadores ilegales y se presume que por venganza la mataron. 

El 7 de diciembre de 1994, por medio de un incendio, cuyas causas no fueron esclarecidas satisfactoriamente por la investigación oficial, acabaron con la vida de los compañeros Oscar Fallas, Jaime Bustamante y la compañera María del Mar Cordero, dirigentes de la Asociación Ecologista Costarricense (AECO), justo después de una victoriosa campaña de la AECO frente a la multinacional maderera "Ston Forestal" en la Península.

En febrero de 1999, en en una pacífica marcha para pedir una moratoria a la desforestación en la Península de Osa, se realizaron una serie de arrestos injustificados a ecologistas y representantes comunitarios.

En 2009 fue incendiada la Oficina del Minae del Área de Conservación Osa, en Palmar Norte, las  oficinas dañadas contenían expedientes sobre investigaciones de talas en zonas protegidas. 

En 2010, el ambientalista Carlos León, que ha denunciado anomalías ambientales, sufrió un atentado en su casa también incendiada, por dicha sin víctimas fatales. La lista incendiaria continúa, como el caso de la Asociación para el Desarrollo del Parque Marino (2006) y el del hogar de los guardaparques en Bahía Ballena (1995). También recibió amenazas de muerte Eduardo Carillo director del Instituto Internacional en Conservación y Manejo de Vida Silvestre de la Universidad Nacional (UNA) por sus denuncias en Corcovado.

Guardaparques en la mira

En abril pasado, el exdiputado Chavarría fue detenido por el ataque a funcionarios del Área de Conservación Tempisque que se encontraban atendiendo una denuncia por supuesta tala ilegal en la finca del agresor. El exdiputado agredió a uno de los guardaparques por la espalda con el lomo del machete que le produjo una cicatriz. Anterior a este caso también fueron agredidos funcionarios del MINAE en Isla del Coco en Junio de 2013  y en setiembre del mismo año un cazador que hirió con arma blanca a un voluntario en Palmichal.

Los casos anteriores son algunos de los más de 68 tipos de agresiones contra defensores del ambiente en los últimas décadas que llega ya la prensa extranjera (The Guardian).

Ante estos antecedentes, tan alarmantes cada uno por sí solo, y en conjunto por numerosos,  solicitamos que el Consejo de Gobierno inicie el trámite del indulto para Mauricio Steller. Así como medidas que por años han solicitado pacientemente los guardaparques y ambientalistas para mejorar las condiciones de nuestro trabajo.