jueves, 13 de agosto de 2015

El Salvador: El estado de la economía

verdaddigital.com
Por Francisco Elías Valencia | Diario Co Latino

Los “analistas” de derecha tienen seis años manipulando datos y esperando que la economía se desplome. Ellos saben que ARENA dejó la economía con números rojos en 2009 y que desde entonces todas las variables han mejorado, pero no lo dicen porque su único interés es criticar a los gobiernos del FMLN. En esta entrevista con César Villalona, abordaremos esos y otros aspectos importantes de la economía nacional.


César, ¿cómo ves la situación económica del país?

La economía se mantiene estable y con la tendencia al crecimiento iniciada en 2010. Entre enero y marzo de este año el Producto Interno Bruto (PIB) aumentó 2.3%. Creció la producción que se destina al mercado interno y la que se vende en el mercado internacional, que el año pasado disminuyó.

El Banco Central de Reserva (BCR) estima un crecimiento de 2.5% a 2.8% en 2015, un rango muy realista y apegado a lo que se proyectó en el Presupuesto Nacional de 2015. En cualquiera de los casos, aunque se trata de un crecimiento pequeño, sería el mayor de los últimos 8 años. No hay datos más recientes sobre la evolución del PIB.

    Pero directivos de la ANEP y economistas vinculados a ARENA dicen que este año habrá cero crecimiento. ¿Cómo valoras esa afirmación?

Esa afirmación es incorrecta. Ellos se basan en los daños por la sequía y en la poca inversión extranjera. En el primer caso, el daño a algunos rubros del agro no puede arrastrar al PIB nacional hacia un estancamiento, pues el agro solo aporta el 12% del PIB nacional, y en el caso del maíz y el frijol, los rubros más afectados por la sequía, su aporte al PIB nacional es de 1.5%. De manera que si la producción de esos bienes disminuye no impactará en todo el PIB, sino en una parte muy pequeña del mismo. La industria aporta el 24% de la producción nacional y muestra una tendencia creciente, principalmente sus ramas textil, de alimentos y bebidas, que representan casi el 60% de toda la producción industrial. En esas ramas crecen los bienes destinados al mercado interno y los que se exportan, sobre todo en Estados Unidos y Centroamérica, donde las economías crecerán más que en el año pasado.

Otro sector importante es el comercial, que aporta el 20% del PIB nacional y está creciendo. Ello se aprecia en el aumento de los ingresos del gobierno por impuestos a las ventas (el IVA y los selectivos). Si el comercio se estancara el gobierno no aumentaría su recaudación por esos impuestos.

En fin, los datos del BCR muestran un crecimiento de la actividad económica, sobre todo del agro, la industria, el transporte y los bancos. Hasta marzo también había crecido el empleo, en más de 12,000 plazas. Hay que crear más empleo, pues la demanda anual anda por los 50,000. Pero lo importante es que no se están perdiendo nuevas plazas.

Con relación a la inversión extranjera, su bajo monto no implica que la economía se estancará. Esa inversión no ha sido relevante desde hace 20 años, con excepción de 1998, cuando llegó a comprar las empresas de telefonía y de distribución de energía, y en 2007, cuando vino a comprar los bancos, las AFP y las empresas de seguro. Este año se espera que supere la de 2014, aunque en el primer trimestre creció poco. Los economistas de ARENA descubrieron hace algunos años que la inversión extranjera es nuestro país es baja y es la menor de Centroamérica. Ellos parece que ignoran que desde 2006, cuando gobernaba su partido, El Salvador cayó en el último lugar en inversión extranjera en la región. Ese año fue de 227 millones, menor a la de Nicaragua, que ocupaba el último lugar y ese año recibió 287 millones. Los demás países reciben más inversión desde hace mucho más años.

Esos economistas culpan al gobierno del FMLN de la baja inversión extranjera y hablan de la delincuencia y la polarización política que, de acuerdo a su razonamiento, parece que no existían antes. Pero no nos dicen por qué la inversión extranjera eran tan pequeña cuando gobernaba su partido (en 2006 incluso estaba al frente de PROESA Vilma Escobar, que hoy se alarma por la poca inversión foránea); no nos explican por qué la inversión no despegó después de la dolarización y los TLC, que fueron vendidos como la solución a todos los males del país; tampoco explican por qué Honduras y Guatemala reciben mucho más inversión, a pesar de la polarización política y la delincuencia que hay en esos países.

Los economistas de ARENA fracasaron cuando gobernaban y solo saben hacer campaña contra el gobierno del FMLN. Una de las principales medidas que apoyaron, la dolarización, anunciada como la panacea para todos los problemas, incluida la baja inversión extranjera de la que tanto hablan, solo sirvió para frenar la expansión del circulante y hacer menos atractivo el país a la inversión privada, nacional y extranjera. Esos economistas deberían explicarnos por qué los grupos oligárquicos tienen 17 años sacando sus capitales del país si los gobiernos de ARENA les complacieron en todas sus peticiones: privatización de empresas, recortes de impuestos a sus ganancias, incentivos fiscales, dolarizaron la economía, TLC. En fin, los gobiernos de ARENA aplicaron un programa de ajuste apoyado por la ANEP, FUSADES y los demás instrumentos de la oligarquía y aun así los voceros de los oligarcas alegan que no hay reglas claras para invertir. Es obvio que sus juicios no políticos.

Retomando lo del crecimiento económico, es importante decir que algunos directivos de la ANEP parece que no manejan bien algunos conceptos económicos de los que suelen hablar y por eso suelen dar declaraciones enredadas. El señor Jorge Daboub, presidente de la ANEP, dijo que la evolución del IVAE muestra que la economía no crecerá en 2015. El presidente del BCR, Oscar Cabrera, refutó esas declaraciones, pues el IVAE está conformado por series de producción sectorial (submuestra del PIB) y el PIB mide la totalidad de las actividades económicas. El presidente del BCR dijo que esa institución dará un curso donde se explica qué es el IVAE y qué es el PIB.

    César, dijiste que las exportaciones también crecen. ¿Cómo va el comercio exterior en general?


En el primer semestre de 2015 las exportaciones de bienes aumentaron 6%, con respecto al mismo período de 2014. Las de maquilas crecieron 6.3%, las tradicionales (café, azúcar y camarones) 25.7% y las no tradicionales 3.8%. Eso significa que el sector exportador se reactivó, pues en 2014 las exportaciones cayeron -4%.

Al tiempo que las exportaciones aumentan, las importaciones de bienes disminuyeron -3.0% durante el primer semestre del año. Las de bienes de consumo cayeron -4.7%, por el abaratamiento de los derivados del petróleos y la menor compra de alimentos en el exterior; las importaciones de bienes intermedios cayeron -2.7%, porque los precios del petróleo son menores; y las de bienes de capital aumentaron 5.2%, porque las industrias y las empresas constructoras están comprando más máquinas, herramientas y equipos para mejorar su capacidad productiva.

Aunque el saldo comercial con el resto del mundo continúa siendo negativo, mejoró durante el primer semestre del año, porque aumentaron las ventas y bajaron las compras en el exterior.

    ¿Y cómo van las finanzas del gobierno?

Los ingresos tributarios, que son los que provienen de los impuestos, crecieron 2.3% en el primer semestre. En todo el 2014 apenas crecieron 0.1%. El mayor aumento en este año proviene de la recaudación por IVA y otros impuestos al consumo. Eso se explica porque están creciendo el consumo privado y la venta de las empresas. El mayor consumo de la población se verifica en el crecimiento de 1.7% en las remesas familiares (29 millones) y de 6% en los créditos personales.

Los gastos del gobierno aumentaron 2.8%, o sea, un poquito más que los ingresos, pero el aumento se dio en los bienes de capital (3.2%) y en las remuneraciones, debido a las nuevas plazas contratadas en los ministerios de salud y educación y en la PNC. El gasto de bienes y servicios disminuyó -3.9%, gracias a la política de austeridad del gobierno.

La deuda del Gobierno Central equivale al 44% del PIB, o sea, está casi igual que en 2009, cuando equivalía al 43%. Con respecto a los ingresos del gobierno, la deuda representa el 35%. En 2009 solo representaba el 29%. Eso quiere decir que el gobierno está más solvente hoy que como lo dejó ARENA, pues con sus ingresos puede pagar un porcentaje mayor de la deuda.

    Tú dices que la economía se mantiene estable. ¿Cómo se expresa dicha estabilidad?

Al igual que ocurre con un ser humano, la economía de un país tiene signos vitales que permiten saber cómo anda su salud. En economía esos signos se llaman equilibrios. Vamos a referirnos a los cuatro más importantes:

El primero es el equilibrio de precios, que se mide a través de la inflación, o sea, de la variación mensual o anual del índice de precios al consumidor de 238 bienes y servicios. La inflación se debe principalmente al exceso de demanda o al encarecimiento de los costos de las empresas.

Cuando la inflación es elevada afecta mucho el poder adquisitivo de la población de ingresos bajos o fijos. También afecta el valor del dinero ahorrado, lo que obliga a los bancos a pagarles más intereses a quienes ahorran y a subir los intereses de sus préstamos, elevando así los costos de las empresas, las cuales venden más caro o disminuyen sus utilidades. Para las empresas exportadoras, el aumento de los costos es más negativo, pues si ellas elevan los pecios de sus productos pierden competitividad en el marcado internacional. Una elevada inflación también provoca que la inversión se dirija más hacia el comercio, donde el capital se mueve más rápido que en la industria y el agro, cuyos ciclos productivos son más largos. O sea, una alta inflación daña la capacidad productiva del sistema.

Si la inflación es baja ocurre lo contrario: los ingresos reales no se ven afectados (sobre todo si también hay ajustes salariales), las tasas de interés y los costos se mantienen estables, las empresas exportadoras no pierden competitividad y la inversión productiva no se ve afectada.

    ¿Y cuándo se considera que una inflación es baja?

Es baja cuando no supera los dos dígitos, o sea, no llega a 10%. En los años 2010-2012 la inflación promedio en El Salvador fue de 2.7%, en 2013 fue de 0.8%, en 2014 bajó a 0.5% y hasta junio de 2015 iba en -0.8%. Lo que dicen esos números es que la economía tiene estabilidad de precios.

    Pero la gente siente que las cosas están más caras. La canasta básica subió a poco más de 200 dólares al mes

Sí, porque la canasta básica mide la evolución de los precios de 11 grupos de bienes en el área urbana y 9 en el área rural, algunos de los cuales, como el frijol, están más caros. Y son esos bienes los que consume la mayoría de la población. Pero la inflación se mide a partir de la evolución de los precios y tarifas de 238 bienes y servicios, que constituyen la llamada canasta de mercado. De manera que para determinar el índice de inflación no basta conocer la evolución de dos, cinco o diez bienes y servicios, sino todos los que constituyen la canasta de mercado, muchos de los cuales, como la sal, la leche, el transporte y otros mantienen estables sus precios y tarifas. Incluso este año hubo un recorte de 32% en la tarifa energética.

    ¿Y cuáles son esos bienes que forman parte de la canasta básica, no la de mercado, que ya se sabe que es mucho más grande?

En el área urbana son 11 grupos: pan francés, tortillas, frijol, arroz, azúcar, carnes (res, cerdo, aves), grasas (aceite margarina, aceite vegetal), huevos, leche fluida, frutas (naranja, plátano y guineo) y las verduras (papa, cebolla, chile verde, tomate, güisquil y repollo). En el área rural son 9 grupos, pues se excluyen el pan francés y las verduras. Esa canasta es la que se utiliza para medir la pobreza, no la inflación. Es la que siempre se ha utilizado para ese cálculo, desde los gobiernos anteriores. Obviamente, es muy limitada. Debería ampliarse.

    Hablaste del primer equilibrio. ¿Cuál es el segundo?

El monetario, que se da cuando el crecimiento del medio circulante es compatible con el nivel producción, o sea, del PIB. El medio circulante se conoce como dinero y es la suma de los billetes y monedas en poder del público, el valor total de las tarjetas de debido y los depósitos retirables por cheques. Si el circulante crece en la misma proporción que el PIB hay equilibrio monetario, porque en ese caso no hay exceso de demanda ni de oferta y se mantienen estables los precios y los intereses bancarios. El medio circulante puede crecer si al país entran más dólares que los que salen o si los bancos prestan mucho dinero.

El equilibrio monetario también requiere que los depósitos y los créditos de los bancos varíen en la misma proporción, o en una proporción parecida, pues así los bancos no tienen exceso de dinero en sus bóvedas (lo que les genera pérdidas), ni crean demasiado circulante con sus créditos, lo que podría provocar inflación o elevar muchos las importaciones.

La economía salvadoreña tiene equilibrio monetario. En 2014 el medio circulante aumentó 1.8%, casi igual que el PIB (2%). Y aunque el crédito bancario creció un poco más, en 5.4%, la diferencia no fue grande. Además, casi el 15% del crédito se destinó al comercio importador, que introduce al país bienes equivalentes al 45% del PIB, o sea, que complementan en ese porcentaje la oferta interna (PIB). En 2014 tampoco hubo exceso de liquidez en los bancos, pues los depósitos no aumentaron.

El equilibrio monetario se mantiene en 2015 y se refleja en la estabilidad de precios y en la baja tasa de interés que cobran los bancos, de alrededor de 6%. El sistema bancario posee una buena liquidez. En el primer semestre de este año sus depósitos crecieron 2.8% y sus créditos 3.4%. Su mora, es decir, sus créditos no recuperados, es de apenas 2%, y su ganancia hasta junio fue de 90 millones. Todos los bancos tuvieron utilidades en el primer semestre del año.

El año malo fue 2009, cuando los préstamos de los bancos cayeron -23% y sus ganancias bajaron -65%. Así encontró el primer gobierno del FMLN la situación monetaria que le dejó el último gobierno de ARENA. En septiembre de ese año, el gobierno del FMLN firmó un acuerdo con el FMI para disponer de 790 millones de dólares de ese organismo en caso de presentarse una crisis de liquidez bancaria. Pero el gobierno nunca utilizó ese dinero, pues desde entones la economía mejoró su desempeño.

    Bien, César, ahora háblanos del tercer equilibrio

Se trata del equilibrio fiscal. Las finanzas de un gobierno están totalmente sanas o en equilibrio si los ingresos corrientes les alcanzan para cubrir sus gastos. Y si los ingresos superan los gastos, pues mejor todavía, pues tendría superávit fiscal. También se puede decir que hay equilibrio fiscal si el gobierno recauda menos de lo que gasta pero en un porcentaje pequeño, o sea, si tiene un déficit pequeño, manejable, que se estima no debe superar el 3% del Producto Interno Bruto (PIB).

Los ingresos corrientes son los que provienen de los impuestos, que en El Salvador representan el 96% del total, y de fuentes no impositivas (4% del total), como la transferencia de dinero que le hacen algunas empresas públicas, las tasas, las multas y otras. Si esos ingresos son insuficientes para cubrir los gastos, hay un faltante de dinero que se llama déficit fiscal y que el gobierno cubre vendiendo empresas, recibiendo donaciones o aprobando préstamos. En El Salvador, donde los gobiernos del FMLN no privatizan empresas, las principales fuente de financiamiento del déficit fiscal son los préstamos y las donaciones.

El problema del déficit es que, como generalmente provoca endeudamiento, puede llegar un momento en que el gobierno destine demasiado dinero al pago de la deuda o que no pueda seguir pagándola y deje de ser sujeto de crédito. Lo ideal, entonces es que el gobierno no tenga déficit o que el mismo sea pequeño y no esté ocasionado por gastos improductivos, sino por la inversión pública, en infraestructura, salud, educación y otros rubros que hagan crecer la economía y mejoren las condiciones de vida de la gente.

En 2014, el gobierno tuvo un déficit de 857 millones de dólares, equivalentes al 3.4% del PIB de ese año. Ese porcentaje supera el límite considerado aceptable, que es 3%, pero no está muy lejos del mismo, es decir, no está en un nivel inmanejable sino relativamente aceptable. Además, en 2009 el déficit fue de 1,l67 millones y representó el 5.7% del PIB. O sea, que el gobierno de ARENA lo dejó altísimo y desde entonces ha bajado mucho.

Por otra parte, la causa del déficit actual no es el aumento de los gastos corrientes (de funcionamiento de las instituciones, subsidios e intereses de la deuda), como dicen los voceros de la derecha, pues en 2014 dichos gastos solo aumentaron 0.3%. Lo que han hecho los gobiernos del FMLN es aumentar mucho la inversión social, sobre todo en salud y educación. Los gastos corrientes no malos en sí mismos, pues sin ellos no funcionarían las instituciones ni habría subsidios. Pero los gastos de capital impactan más en el crecimiento de la economía y por eso es bueno que aumenten en mayor porcentaje.

El déficit fiscal en nuestro tiene varias causas. Veamos las principales:

    La evasión de impuestos de más de mil millones de dólares al año que hacen muchas grandes empresas.

    La existencia de 26 leyes que les permiten a las empresas no pagar impuestos por más de mil millones al año.

    La estructura de recaudación de ingresos, el 80% de los cuales provienen de impuestos al consumo y a los salarios y solo el 20% de lo que pagan las empresas por sus ganancias. Ese sistema impositivo, heredado de los gobiernos de ARENA, es injusto porque descarga el peso de la recaudación en las personas con menos ingresos.

    La corrupción durante los gobiernos de ARENA, que le costó al gobierno miles de millones de dólares.

    La mora o deuda que tienen muchas grandes empresas con el Estado, por cientos de millones de dólares. La lista publicada por el Ministerio de Hacienda mostraba una mora de casi 373 millones.

    El pago de las pensiones, que obliga al gobierno a endeudarse con las AFP (fideicomiso aprobado por ARENA y sus aliados en 2006) por un monto anual equivalente a casi la mitad del déficit fiscal. Esa deuda la ocasionó la privatización del sistema de pensiones, que le quitó cotizantes a las instituciones públicas y obliga al gobierno a endeudarse para pagar pensiones.

    El peso que tiene en las finanzas públicas el pago de la deuda del gobierno, el 80% de la cual es herencia de los gobiernos de ARENA.

Se puede decir que los principales críticos del déficit fiscal (algunos sectores del gran empresariado) son los responsables del mismo, porque evaden muchos impuestos y tributan poco.

Resumiendo el tema podemos destacar tres aspectos importantes: primero, el actual déficit fiscal es de un porcentaje aceptable, el gobierno no sufre una catástrofe financiera, como dice la derecha; segundo, el déficit de hoy es mucho menor que el heredado en 2009; tercero, si el gobierno mejora su recaudación, sobre todo controlando la evasión, y le busca una salida financiera al tema de las pensiones, reducirá sustancialmente su déficit.

    ¿Y cuál es el cuarto equilibrio?


El que se da en el sector externo, donde se registran las transacciones comerciales y financieras que permiten la entrada y salida de dólares. En nuestro país la mayoría de dólares provienen de las exportaciones, remesas y préstamos. También entran, pero en menor cantidad, vía donaciones e inversión extranjera. Y la mayor salida de dólares se da a través de las importaciones, el pago de los préstamos, la repatriación de utilidades que hacen muchas empresas extranjeras y la fuga de capitales de los empresarios nacionales invierten en el exterior.

Lo más conveniente es que cada año entren más dólares que los que salen, pues eso permite contar con reservas que se puedan utilizar si bajan las principales fuentes de divisas, como las exportaciones y las remesas. Si es al revés, o sea, si salen más dólares que los que entran, comienzan a escasear los dólares y se dificulta comprar en el exterior lo que el país no produce, se complica el pago de la deuda externa y se dan otros problemas.

En 2009 se desplomó la entrada de dólares a la economía porque las exportaciones disminuyeron -17%, las remesas bajaron -9.5% y la inversión extranjera cayó -45%. Ese año entraron al país 11,055 millones, una cifra menor en 1,237 millones a la de 2008. Si los dólares no se agotaron fue porque las importaciones disminuyeron -25%, ya que las empresas importaron menos máquinas y materias primas. Por eso bajó la producción nacional en -3.1% y aumentó el desempleo. Esa fue la crítica situación que dejó el último gobierno de ARENA.

Desde entonces las exportaciones y las remesas crecieron, con altibajos en algunos años, o sea, se recuperó la capacidad de generación de dólares. El año pasado entraron a la economía 13,196 millones, una cifra 19% mayor a la de 2009. Además, la entrada superó la salida en 649 millones.

Se puede decir que el sector externo está equilibrado. Sin embargo, para consolidarlo hay que exportar más, diversificar los mercados, reducir la dependencia de bienes de consumo y materias primas importadas y generar más inversión extranjera en áreas estratégicas para la economía.