viernes, 14 de agosto de 2015

Ecuador: "Han sido derrotados nuevamente", afirma presidente Correa

Foto Presidencia Ecuador
Por ANDES

El presidente Rafael Correa evaluó el día de protestas convocadas por sectores de oposición como una jornada de escasa participación al punto de que "la Patria ni lo ha sentido" y criticó los bloqueos en algunas vías del país, lo que consideró como "un chantaje" al que no se someterá el gobierno.

Como en otras ocasiones, las manifestaciones terminaron con agresiones a policías y periodistas mientras que en la Plaza de la Independencia, frente al palacio de gobierno, miles de ciudadanos se congregaron para expresar su respaldo al mandatario y a la Revolución Ciudadana.

"¡Qué diferencia! Eso es lo que no entienden los de siempre. Antes el pueblo quiteño, el pueblo ecuatoriano repletaba esta plaza para pedir la salida del presidente; hoy la repleta para dar su total apoyo al presidente, al gobierno, a la Revolución", afirmó Correa ante los simpatizantes que portaban banderas y letreros de respaldo desde varias regiones del país.

El presidente estimó que unas 5.000 personas participaron en las protestas sin llegar a paralizar el país como pretendía el "paro nacional" convocado por sectores indígenas, sindicalistas y de derecha, opositores al gobierno.

"Hemos supuestamente enfrentado marchas, levantamientos, paros, y Quito, la Patria, ni lo ha sentido porque los millones de ecuatorianos han trabajado aún con mucho más ahínco".

"La Patria, este proceso que ya es leyenda; la democracia, salieron fortalecidas. Ahora nos enfrentamos a un nuevo desafío: las marchas, los paros, los levantamientos" que seguirán en el futuro como parte de una estrategia nacional y continental de desgastar a gobiernos progresistas de la región.

"Lo que no lograron en las urnas, lo quieren lograr con piedras, palos, chantajes. 'O te sometes Correa o te cerramos las carreteras. Señores escuchen: No atemorizan a nadie, vayan ordenar a sus casas señores, aquí manda el pueblo ecuatoriano", afirmó enfáticamente el presidente. Y advirtió: "no nos sometemos a nada que no sea el bien común".

También criticó el cierre de vías en sectores como El Chasqui, en la provincia de Cotopaxi, en el centro andino del país. "Todos tienen derecho a manifestarse, a protestar si se están conculcando sus derechos, pero qué derechos se están conculcando aquí, por el contrario están atentando contra los derechos de las grandes mayorías al cerrar los carreteros, al amenazar con aislarnos porque no seguimos lo que ellos dicen, lo que ellos quieren, sus caprichos".

"La mala noticia es que esto no va a acabar. Han sido derrotados nuevamente, pero hay gente que no tiene nada que perder. Ese es su modo de vida, incluso hay infiltraciones de países extranjeros, financiamiento, etc. y esto va a continuar, están desesperados (...) Seguirán tratando de generar incidentes, esto no va a parar, esto es toda una estrategia nacional y continental".

Las manifestantes se oponen a temas como a la extracción minera y petrolera, así como a nuevos impuestos a las herencias y plusvalía. Además, rechazan enmiendas constitucionales propuestas por el movimiento Alianza PAIS, incluida una que eliminaría las restricciones a la reelección indefinida.

El presidente reiteró que los grupos opositores no tienen legitimidad para protestar y recordó que el gobierno ha impulsado grandes avances y transformaciones en el país, sobre todo para los pueblos indígenas que han reducido significativamente la pobreza.

Protestas terminan en incidentes

Mientras en la plaza de la Independencia se vivía un festival musical, en el que cantaron artistas y autoridades, a pocas cuadras un cordón policial que resguardaba el palacio de gobierno era agredido por opositores que lanzaban palos, piedras, vallas y otros objetos para intentar romper el cerco.

En otras zonas del país se registraron al menos 12 policías y un civil heridos, según información de las autoridades. En El Chasqui y en la localidad de Santa Isabel (sur andino), manifestantes agredieron al personal que intentaba habilitar las carreteras.

A ello se sumaron agresiones a periodistas de medios públicos, incluido personal de la agencia Andes, que fueron golpeados e insultados mientras cubrían los hechos.