martes, 14 de julio de 2015

Organizaciones sociales desmitifican el I Congreso de Minería de Honduras

Por Movimiento M4

Entre el 7 y el 11 de julio se realizó en la ciudad de Tegucigalpa el I Congreso Internacional de Minería de Honduras organizado por la Universidad Politécnica de Ingeniería, UPI, y el gobierno a través del Instituto Hondureño de Geología y Minas.

Desde los convocantes, la intención fue dar a conocer las oportunidades de negocios en el “marco de la nueva legislación y políticas públicas del presente gobierno que facilitarían la investigación y ejecución de proyectos en la industria minera”. Sin embargo organizaciones sociales en defensa de los territorios denunciaron el saqueo y los verdaderos problemas de la actividad extractiva minera.

Así, desde el Movimiento M4 nos sumamos al llamamiento del Copinh ante el I Congreso Internacional de Mineríal y denunciamos las falacias de las empresas mineras (ver también: El Movimiento M4 critica la actitud del Primer Congreso Internacional de Minería en Honduras).


  • El Congreso Minero no hace ninguna consideración sobre las ciencias de la Salud y evita tratar el impacto desastroso que ha tenido la minería en Honduras, Guatemala, El Salvador Nicaragua y México en la producción de enfermedades de piel, ojos, vías respiratorias, sistema nervioso, problemas psicopatológicos deformidades congénitas, cáncer y muerte. Así como la potencialidad de enfermedades en las futuras generaciones.

El presidente hondureño declaró a 2015 como el año de la minería. Así, logra entenderse porqué más del 70% de su territorio podría estar sujeto a concesión de la actividad minera. Frente a esto, la Plataforma de movimientos sociales y populares realizaron acciones paralelas a “Honduras lista para la minería”. 

Estos espacios priorizan la defensa de los territorios y los bienes naturales a la vez que denuncian a la minería como un acto de entrega del territorio. Las 22 organizaciones de la Campaña Alto al Riesgo declararon a la minería como otro acto de corrupción en Honduras, mientras que la Organización Fraternal Negra Hondureña, Ofraneh, relacionó en un comunicado la corrupción generalizada con el Congreso Internacional de Minería.

Las comunidades en resistencia a estos megaproyectos sufren represión frecuentemente. Durante el Congreso se vio un claro ejemplo con la huelga de hambre que los indígenas tolupanes realizaban desde el 30 de junio en la capital del país:
  • La lucha de la tribu de Locomapa para frenar la minería y la destrucción de su bosque, ha dado lugar al asesinato de 5 Tolupanes en el transcurso de los últimos dos años. El pueblo Tolupan ha padecido de una creciente violencia a manos de políticos, militares y empresarios madereros, quienes han asesinado a casi un centenar de indígenas en las últimas décadas, con el propósito de apoderarse de sus territorios ancestrales.

Espacios como Defensores en Linea se hicieron eco de los reclamos destacando, junto con la Coalición Nacional de Redes y Organizaciones Ambientales (CONROA), que hay gran “oposición de las comunidades, entre ellas muchos municipios que han declarado sus territorios libres de actividad minera y de represamientos hidroeléctricos”, por eso mientras para el gobierno 2015 es el año de minería, para las organizaciones sociales hondureñas es el año de la indignación ciudadana.