martes, 7 de julio de 2015

Honduras: En menos de 15 días asesinan a tres comunicadores sociales

elheraldo.hn
Por Marvin Palacios | Pasos de Animal Grande

Con el reciente asesinato ocurrido el viernes 03 de julio del empresario Joel Aquiles Torres (48), propietario de canal 67 y socio de una compañía de cable en Taulabé, Comayagua, suman tres las muertes violentas de periodistas, comunicadores sociales y trabajadores de la comunicación en menos de 15 días en Honduras.

Informes preliminares establecen que Aquiles Torres murió de múltiples impactos de bala que le propinaron sicarios que se conducían en una motocicleta, cuando la víctima transitaba frente a la gasolinera Puma de la localidad de Taulabé, en el departamento de Comayagua, zona central del país.

El carro Toyota RAV4 en que se conducía el propietario de dicho medio de comunicación, recibió al menos 29 impactos de bala de grueso calibre. El cuerpo del comunicador quedó tendido dentro del automotor.

Se informó  que a unos tres kilómetros de donde se cometió el crimen, los sicarios dejaron abandonada la motocicleta en la que se transportaban.

Entretanto el pasado 23 de junio de este año, el comunicador social y activista de derechos humanos de la comunidad lésbico, gay, transexual e intersexual (LGTBI), Juan Carlos Cruz Andara (51), fue asesinado de varias puñaladas en su casa en el barrio El Porvenir de Puerto Cortés, en la zona norte de Honduras.

Cruz Andara laboraba en el canal Teleport de Puerto Cortés y conducía programas para la promoción turística de este municipio y otras actividades locales.

Cabe señalar que el comunicador había recibido en el mes de febrero una amenaza contra su vida por parte de desconocidos. Cruz Andara presentó la  denuncia en la Policía y continuó laborando normalmente en varios programas e incluso había sido nombrado miembro del comité organizador de la Feria Agostina de Puerto Cortés.

Por otra parte el 25 de junio, dos sujetos desconocidos asesinaron frente a su madre al comunicador social Jacobo Montoya Ramírez de 50 años de edad. El crimen se produjo en el barrio El Cielito de Copán, Ruinas

Según relato de testigos, dos individuos tocaron a la puerta de la vivienda donde residía la víctima y sin mediar palabras le dispararon y dándole persecución lo emboscaron y lo remataron enfrente de su madre.

Montoya Ramírez  trabajaba en radio y televisión en Copán, Ruinas, en el occidente del país.

En abril y mayo otros dos comunicadores fueron asesinados

El 12  de mayo desconocidos asesinaron de varios machetazos a un comunicador social no vidente en el municipio de Sulaco, Yoro. La víctima fue identificada como Franklin Johan Dubón, quien trabajaba como locutor en Radio Sulaco.

Dubón fue interceptado por varios sujetos cuando viajaba de Sulaco hacia la comunidad de Agua Blanca.

Familiares y amigos encontraron muerto al comunicador social a orillas de un río de la zona. Testigos manifestaron que el locutor fue atacado con arma blanca (machete), quien también tenía señales de haber sido golpeado en la cabeza, después fue arrastrado hasta una cuenca, donde abandonaron el cadáver.

El 23 de abril el locutor de Radio Católica, Artemio Deras, fue asesinado de varios disparos mientras se conducía en un vehículo acompañado por el Juez de Paz Jorge Pérez Alemán. El crimen ocurrió en el municipio de Valladolid, departamento de Lempira, en el occidente del país.

De acuerdo con el relato de testigos, el juez había concluido su jornada de trabajo en Valladolid y se dirigía hacia su residencia en Tomalá cuando el comunicador Artemio Deras le pidió que lo llevara.

En una parte del recorrido, desconocidos los atacaron y dispararon contra el vehículo tipo turismo, marca Nissan, sin placas. El abogado murió en el lugar, mientras que Deras fue hospitalizado en el hospital de San Marcos, en Ocotepeque, en donde horas más tarde falleció debido a la gravedad de sus heridas.

Desde el año 2003, el Comité por la Libre expresión (C-LIBRE)  ha registrado el asesinato de 55 personas relacionadas con el periodismo y en éstos hay un alto grado de impunidad, donde más del 92 por ciento de los casos están en completa impunidad, con poca o  ninguna investigación y mucho menos judicializados.

Impunidad galopante por falta de cumplimiento de compromisos internacionales

El Estado de Honduras no ha llevado a la práctica las recomendaciones de los dos Exámenes Periódicos Universales, EPU del 2010 y de mayo de 2015 en relación a la libertad de expresión y en especial con respecto a los crímenes contra periodistas y comunicadores sociales. Es el segundo país más peligroso en América Latina para ejercer el periodismo.

Según la organización Artículo 19  la libertad de expresión en Honduras está bajo riesgo y necesita mayor involucramiento de la comunidad internacional y de la cooperación internacional.

Eso impacto fuertemente en la impunidad, los criminales de comunicadores están tranquilos esperando su próxima víctima, mientras el Ministerio Público y otros funcionarios estatales dicen a los cuatro vientos que los asesinatos nada tienen que ver con el ejercicio de la profesión, sin que sustenten sus argumentos pues no existe ninguna investigación que demuestre ese extremo.

Pen Internacional denunció ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que la impunidad está en un 91 por ciento, solo hay cuatro procesos judiciales a medios y no hay un informe de la Fiscalía de Delitos contra la Vida a través de la Unidad de Crímenes de Alto Impacto. Se ha escondido la información invocando que afectará las investigaciones, pero se ha violentado el derecho a las familias de las víctimas y de la sociedad de conocer la verdad como un derecho humano.

Esta situación ha generado una situación grave de autocensura en la prensa nacional, lo que impacta en la libertad de expresión y el derecho a la información que tiene el pueblo de Honduras.

En el contexto de crisis política que se desenvuelve el país en estos  momentos y en la cobertura de las manifestaciones de las antorchas y la huelga de hambre del Movimiento de los Indignados, las amenazas contra los comunicadores sociales y periodistas se han disparado, eso avizora un panorama sombrío para Honduras.