sábado, 11 de julio de 2015

Honduras: De la huelga de hambre de los Tolupanes a la sumisión de la derecha indígena y afrodescendiente

latribuna.hn
Por Ofraneh

Desde el pasado 30 de Junio, 7 indígenas Tolupanes de la Tribu de Locomapa se sumaron a la huelga de hambre de los indignados, frente a la casa presidencial en Tegucigalpa, la que se viene dando como protesta ante la corrupción generalizada en el país, además de la exigencia para la creación de una Comisión Internacional Contra la Impunidad en Honduras (CICIH).

La lucha de la tribu de Locomapa para frenar la minería y la destrucción de su bosque, ha dado lugar al asesinato de 5 Tolupanes en el transcurso de los últimos dos años. El pueblo Tolupan ha padecido de una creciente violencia a manos de políticos, militares y empresarios madereros, quienes han asesinado a casi un centenar de indígenas en las últimas décadas, con el propósito de apoderarse de sus territorios ancestrales.

La valentía y el amor a su territorio que han demostrado la Tribu de Locomapa, contrasta con el servilismo de muchas de la federaciones afiliadas a la CONPAH,  demostrado de forma recurrente a partir del golpe de Estado del año 2009.

El cuestionamiento sobre la condición de indígenas Tolupanes que han formulado algunos supuestos dirigentes indígenas al servicio de la actual administración, bordea con la traición, probada con la reciente adhesión y apoyo al régimen corrupto que viene destruyendo a Honduras.

Al igual que  la mayoría de los hondureños, los Tolupanes y restantes indignados, exigimos la presencia inmediata de una Comisión Internacional Contra la Impunidad, ya que la destrucción del sistema de justicia y el saqueo en Honduras es patético. La violencia estructural tiene al país de rodillas y la narrativa oficial no pasa de paños tibios y complicidad. La guerra no declarada que vivimos en Honduras, ha impregnado al país de un hedor de sangre y corrupción, donde la actual y pasada administración forman parte del problema más que de la solución.

Con la llegada de la Administración Lobo y la creación del denominado Ministerio de las Etnias, la mayoría de los supuestos indígenas radicados en las urbes, pasaron a ser empleados del estado, plegándose a todo un concierto de disparates promovidos por el partido de turno, en nombre de la subasta de Honduras, especialmente de nuestros territorios, donde se encuentras los remanentes de los denominados “recursos naturales” a los que nosotros llamamos bienes comunes.

La antorcha en que se ha convertido el pueblo hondureño, no es más que la esperanza de una patria inclusiva, donde todos los segmentos del país unidos lograremos erradicar las elites que han venido saqueando Honduras y robándonos la ilusión de una existencia con dignidad.

La sabiduría del pueblo Tolupan se manifiesta una vez más en la lucha emprendida por los hermanos en huelga de hambre, acompañantes de un grupo de jóvenes que han despegado de la apatía y conformismo, exigiendo justicia en un país donde más del 90% de los crímenes permanecen en la impunidad.

Todo parece indicar que el pueblo ha despertado y estamos seguros de poder superar la actual farsa de la supuesta democracia establecida por un grupúsculo de poder constituidos en una verdadera mafia, que tanto daño le han causado a Honduras y han sumido a este pueblo en un mar de violencia, inseguridad, hambre, miseria y desencanto.