viernes, 19 de junio de 2015

Honduras: 14 personas beneficiarias de medidas cautelares ya fueron asesinadas

Por Cofadeh

Con el asesinato de Héctor Orlando Martínez Motiño, presidente del Sitraunah, seccional Choluteca, son 14 las personas beneficiarias de medidas cautelares que fueron asesinadas.

A la comunidad nacional e internacional, nuevamente nos vemos obligadas a informar la situación difícil que viven los empleados y sindicalistas universitarios en Honduras, cuando la noche de ayer 17 de junio de 2015, fue asesinado Héctor Orlando Martínez Motiño, presidente del Sindicato de Trabajadores del Centro Universitario del Litoral Pacífico (CURLP) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) en la ciudad de Choluteca, quien gozaba de la medida cautelar No. MC-253-14 otorgada por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH).

Eso ocurre sesenta y nueve días después de la desaparición forzada del sindicalista, Donatilo Jiménez, ex presidente de este mismo sindicato en el Centro Universitario del Litoral Atlántico (CURLA) en la ciudad de La Ceiba, Atlántida.

Héctor Martínez, catedrático universitario, fue acribillado con 12 impactos de bala por desconocidos que se movilizaban en motocicleta, y que presuntamente, le dieron persecución luego de salir de su centro de trabajo a las 9:00 de la noche, para dirigirse a su residencia en Marcovia, en cuyas cercanías le dieron alcance.

En fecha 31 de enero de 2015, le fueron notificadas medidas cautelares por parte de la  Unidad de Derechos Humanos de la Secretaría de Seguridad, quienes pudieron constatar el ambiente laboral hostil que vivía en el CURLP. 

Martínez denunció en la CIDH que la implementación de estas medidas no le era satisfactoria, que le generaban sospecha y temor, en su Facebook escribió: "A pesar de estas medidas sigo siendo mayormente hostigado, perseguido y amenazado y blanco de atentado contra mi vida, por ello pido a Dios y a ustedes que nos mantengan en oración permanente".

El 09 de julio de 2014, Martínez fue víctima de un atentado en el campus universitario, cuando desconocidos, sabotearon su automóvil mientras permanecía estacionado en el parqueo del centro universitario, a cinco metros de la posta de vigilancia privada. Desconocidos aflojaron cinco tuercas de la llanta trasera de su automóvil, con el cual logró avanzar 8 metros y de inmediato la llanta salió de su eje. Motiño interpuso la denuncia en la Dirección Nacional de Investigación Criminal y detalló que este era el tercer atentado de esa naturaleza que sufría.
Antes de este atentado, el 16 de mayo de 2014, había denunciado los atropellos a los que era objeto por parte de autoridades universitarias, entre hostigamiento, campañas de desprestigio, problemas con incapacidades por razones de salud, y la persecución de que era objeto por parte de desconocidos que se conducían en un vehículo turismo, color blanco, desde el cual le habían tomado fotografías. 

La persecución en la universidad fue tal que las autoridades llegaron a solicitar su movimiento migratorio para confirmar si en realidad fue atendido médicamente fuera de Honduras y solicitar al IHSS, que los médicos se asegurasen que realmente necesitaba incapacidades médicas. En esa oportunidad, el médico que lo atendió en la evaluación médica, ordenó inmediatamente su internamiento para controlar su presión arterial.

En reiteradas ocasiones el Sitraunah ha denunciado que sus miembros y miembras han sido víctimas de vigilancia permanente, hostigamiento y persecución, en las 8 sedes universitarias.

El 04 de Agosto de 2011, denunciaron públicamente que el señor Donatilo Jiménez y tres personas más miembros del Sitraunah, en diferentes seccionales, eran víctimas de amenazas a muerte y que sicarios de la zona atlántica habían sido contratados para atentar contra la vida de  los cuatro sindicalistas. Hoy Donatilo continúa desaparecido.

En esa misma fecha el Sindicato denunció que miembros del personal de Seguridad de la UNAH, que no pertenecían la Empresa de seguridad privada contratada, Bacilides Baca y  Javier Brooks, fueron asesinados en circunstancias poco claras. Y Rafael Arambú Rico supervisor de vigilancia fue víctima de  amenazas  a muerte[1].

El 10 de marzo de 2011, La Directora del Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (CURLA), de ese entonces Magda Hernández, fue víctima de un atentado criminal, según los medios de comunicación dos sujetos en motocicleta le dispararon al rostro, en horas de la mañana a inmediaciones del portón del CURLA[2].