lunes, 1 de junio de 2015

El Salvador. Un año de gobierno del FMLN

ContraPunto (archivo)
Por ContraPunto

Se trata del segundo gobierno del FMLN, pero el primero liderado por un exdirigente de su partido, Salvador Sánchez Cerén, y aunque las críticas hacia sus políticas públicas ahora son mayores, el rumbo que ha tomado la gestión en su primer año “es el correcto, aunque a veces signifique empezar de cero”, apuntan diputados oficialistas.


Legisladores del FMLN insisten que el rumbo que guía a su segundo gobernante es el correcto en miras “de convertir a El Salvador en un país productivo, seguro y educado”, cuando los índices de criminalidad  y exclusión social siguen en aumento. 

Norma Guevara, jefa de fracción legislativa del FMLN, reitera  que los avances en el plan quinquenal de desarrollo planteado a inicios de 2015 por Sánchez Cerén, “son visibles y hay un horizonte claro para enfrentar los verdaderos problemas del país”

“Nadie ha hecho las cosas que está haciendo el actual gobierno con una visión integral para reducir la criminalidad, el flagelo de la violencia que tiene causas estructurales y el crimen organizado”, apunta la diputada, sin discriminar las bases sentadas por el antecesor en el gobierno, Mauricio Funes.

Aunque en las últimas semanas resultados de diversas casas encuestadoras  han manifestado la inconformidad de la población en el combate a la criminalidad y el crecimiento económico, Guevara reconoce que al gobierno le ha hecho falta “invertir en publicidad como lo han hecho todos los gobiernos anteriores para informar de los verdaderos logros”.

“No es fácil afrontar una campaña de desestabilización que están creando los  grupos de poder pero nuestro deber es informar más los logros”, insiste la legisladora oficialista, mientras menciona la entrega de paquetes escolares y la gratuidad de la educación media.

Y Rolando Mata, también del FMLN, la secunda. El diputado de la comisión financiera de la Asamblea Legislativa,  asegura que “es natural echarle lodo y piedras a un gobierno  que va en la dirección correcta y que en 2009  fue precedido por una gestión en quiebra y con resultados negativos”.

“Si antes se  veía el vaso medio vacío, hoy lo estamos viendo medio lleno, lo que pasa que ellos (la oposición) saben cuáles son la dolencias y que hay acciones que deben hacerse a mediano plazo como la seguridad, el indicador de homicidios ahorita se ha elevado porque es una resistencia del crimen organizado y pandillas al control que empiezan a ejercer los cuerpos públicos en ciertos territorios”, insiste el disputado.

En el tema económico, ambos legisladores coinciden en que los avances no son menos importantes y que las proyecciones en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB)  al 3 por ciento para finales del 2015 aún son posibles, “pese a obstáculos en la aprobación de préstamos destinados a la inversión”

Basta mencionar la reactivación del sector cafetalero,  entre otros aspectos,   para que Guevara haga hincapié  en las políticas que el gobierno incentiva para lograr las metas propuestas para el quinquenio.

“El presidente ha generado espacios y consultas para reactivación de economía como pueden demostrarlo los caficultores que han hecho uso de créditos por montos de 24 millones de dólares, la inversión en apoyo a pequeñas y medianas empresas con fondos no reembolsables y que promueven emprendedurismo”, señala.

En el mismo tema, Mata recuerda que este gobierno ha hecho los esfuerzos suficientes para dar todas las garantías a empresas nacionales e internacionales, “se han modificado y aprobado nuevas leyes de estabilización, la constitución de  sociedades de economía mixta (…) hay muchas ventajas y facilidades; estamos promoviendo la reducción de trámites para inscripción de empresas, no quiere decir que no hay iniciativas”, apunta.

De acuerdo a las proyecciones del Banco Central de Reserva (BCR) y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), se prevé que El Salvador cierre el 2015 con un crecimiento entre el 2.5 y 3 por ciento del PIB “si se hace la inversión proyectada para este periodo”.

 “Por el momento se trata de enfocarnos en seguir asegurando los recursos necesarios para la ejecución del plan de gobierno en los próximos cuatro años,  avanzar en transparencia y combate al contrabando, evasión de impuestos  y recaudar los recursos necesarios para ejecución de proyectos de área social”, sostiene Mata. 

En tanto, Guevara lo respalda y asegura que seis años en el gobierno no han sido en vano “y se traduce en más de un millón de jóvenes que tienen uniformes, salud y educación gratuita y  acceso a más tecnología…”.


Luces y sombras

A un año de que asumiera la presidencia, Salvador Sánchez Cerén se encuentra en el blanco de las críticas y valoraciones que hacen diversos sectores y analistas entorno a su gestión. Entre los temas más cuestionados destaca la seguridad pública y el perfil comunicativo del mandatario.

Durante los últimos meses los índices de muertes violentas se han incrementado, según el Instituto de Medicina Legal (IML), un total de 562 homicidios fueron reportados en todo el territorio salvadoreño hasta el pasado 28 de mayo. Las cifras convierten a este mes en el más violento en lo que va del año.

Para el abogado Julio Valdivieso, este gobierno aún no ha trabajado en coordinar las instituciones que componen el sistema de seguridad pública -Policía, Fiscalía y sistema Judicial- lo que dificulta debilitar las diversas estructuras criminales que operan en el país.

La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Social (FUSADES), en su informe "Año Político" señala que hay una "falta de liderazgo del Órgano ejecutivo y duplicidad de funciones e indeterminación de los actores que tienen a su cargo las tareas de seguridad". El tanque de pensamiento ha señalado también que preocupa una posible militarización de la seguridad pública tras el cambio de operatividad de la PNC y la incorporación de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES).

Ante los ojos de los analistas también es evidente la poca exposición del presidente ante los medios, a diferencia de sus dos antecesores Mauricio Funes y Elías Antonio Saca. No obstante, reconocen que se ha caracterizado por ser mucho menos confrontativo y más abierto al diálogo.

"Estamos evaluando el primer año y el 20 por ciento del recorrido (...) hemos visto un presidente más silencioso, sin embargo, también vemos un gabinete más organizado. A diferencia del de Mauricio Funes, en este hay más trabajo colectivo", apunta Juan José Martel.

Para otros, durante este primer año las circunstancias en la palestra política han obligado al presidente a mantener un perfil bajo. "El rol de Ejecutivo ha estado marcado por las elecciones, la beatificación de Monseñor Romero, el liderazgo de ministros como el de obras públicas, medio ambiente (...) en general el presidente ha tenido un perfil comunicativo bastante bajo, los grandes temas no han sido tema del Ejecutivo, el presidente se ha mantenido entre sombras" indica el exfiscal Felix Garrie Safie.

Otras voces sostienen que uno de los problemas es que este gobierno no ha sido consecuente con el liderado por el exmandatario Mauricio Funes. Para el exfuncionario, Alexander Segovia, uno de los desaciertos es no haber dado seguimiento a algunas políticas que Funes dejó listas para implementar.

"El problema ha sido que en áreas donde pudo haber sacado provecho no lo ha hecho simplemente porque abandonó lo que se hizo antes y claro, ha comenzado de cero, dejamos políticas de apoyo productivo estaban listas para implementarse y de repente dice estas policías ya no, entonces ha comenzado hacer nuevas políticas y eso no es fácil. De manera sensata hubiera retomado lo hecho", señaló.

Según Segovia cada funcionario quiere poner su sello o razones ideológicas y lo que está a la vista es que el gobierno de Sánchez Cerén no ha sacado provecho.

Por otra parte el analista, Kirio Waldo Salgado, sostiene que no se puede dejar en el olvido que el analfabetismo se ha reducido en un 11 por ciento y alrededor de dos millones de personas son beneficiadas con los diversos programas sociales que se implementaron en el gobierno pasado.

Para el jurista, estos logros hacen que la balanza logre un equilibrio y existan elementos positivos que destacar. En este punto también coincide el director del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad José Simeón Cañas (IDHUCA), Luis Monterrosa.

En materia de derechos humanos, según detalla Monterrosa, el gobierno presenta altos y bajos y hay avances importantes en el camino de la igualdad y la reivindicación de las estructuras de supervisión del cumplimiento de los derechos, sin embargo, también hay deudas pendientes que se han arrastrado durante años, concretamente el tema de violencia y seguridad.

Inseguridad

El ministro de Justicia y Seguridad Publica, Benito Lara, manifestó que durante el primer año de gestión del presidente Salvador Sánchez Cerén, por primera vez en décadas se ha logrado consolidar una política de Estado integral para combatir la problemática de seguridad pública.

Según el funcionario este gabinete encontró una política dispersa que se ha arrastrado por décadas caracterizada por ser muy reactiva y no integral. "Cuando no has trazado un rumbo vas haciendo parches únicamente, la política es como la concepción general sobre como atacar el problema, mucha gente dice que no tiene rumbo y yo quiere decir que este país si tiene rumbo", acotó Lara.

Detalló que la política implementada por el actual gobierno pretende ser de Estado e integral que ataque tanto causa como los efectos, con instituciones robustas y vinculada a la población que sea capaz de enfrentar el tema teniendo un sistema penitenciario distinto, una política que de tratamiento a las víctimas de violencia y delincuencia.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, destacó que el gobierno salvadoreño ha realizado tareas para debilitar las estructuras criminales que ningún gobierno había realizado en el pasado, en lo que va de la gestión Sánchez Cerén se han realizado 2.500 movimientos en centros penales.

"Nunca nadie se había atrevido hacer algo así en este país, al igual que los registros permanentes, minuciosos toda esa situación ha generado una reacción, en años anteriores nunca habíamos visto intercambios de disparos, la movilidad de armas tampoco era tarea de años anteriores", dijo el ministro.

De acuerdo a datos revelado por el titular de Seguridad, en seis meses se ha decomisado alrededor de 1.300 armas de todo tipo, y recordó que según estudios en Centroamérica transitan alrededor de cinco millones de armas de forma ilegal. En cuanto a los homicidios el 60 por ciento de los homicidios es producto de la disputa entre pandillas y en 62 municipios del país se concentra el 79 por ciento de muertes violentas.

Otro de los esfuerzos que apuntó durante una entrevista televisiva es la consolidación de fuerzas de seguridad en el territorio, sobre todo en aquellos más vulnerables. "Eso ocasiona malestar en algunos momentos han amenazado a elementos policiales y fuerza armada pero ahí estamos donde hay dificultad", sostuvo.

En torno a otras gestiones, el funcionario señaló que en el pasado se pensaba que para acabar con los altos índices de criminalidad solo bastaba poner al frente a la policía, cuando según Lara, es claro que el problemas es tan complejo que hay que resolver también problemas más estructurales y profundos.

Otra de las labores que según el ministro ya ha iniciado, es el fortalecimiento de las instituciones que componen el sistema de seguridad. "Buscamos ejecutar una política donde las distintas instituciones del Ejecutivo, Judicial, Fiscalía... hagan un esfuerzo común y vayan en el mismo sentido", sentenció Lara y recordó que en el pasado cada funcionario trabajaba bajo su propia visión "dispersión que trae el estado desde hace décadas".

Lara también sumó a la labor del combate a la violencia e inseguridad, la creación del Consejo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (CNSCC), en el que por primera vez en la historia los diversos sectores de la sociedad salvadoreña han consensuado una posición y estrategias para aplacar la ola de violencia.

Pese a los aciertos destacados, durante los últimos meses los índices de muertes violentas se han incrementado, según el Instituto de Medicina Legal (IML), un total de 562 homicidios fueron reportados en todo el territorio salvadoreño hasta el pasado 28 de mayo. Las cifras convierten al mes de mayo en el más violento en lo que va del año.