viernes, 26 de junio de 2015

Aje Nicaragua acusada de contaminación ambiental

Pobladores movilizados contra trasnacional que produce y comercializa Big Cola

Por Giorgio Trucchi | Rel-UITA

Desde 2010, pobladores de la Villa Pedro Joaquín Chamorro de Managua, han venido denunciando a la empresa Aje Nicaragua S.A., que produce y distribuye productos de la transnacional peruana Ajegroup (Grupo Aje), por contaminación ambiental. El hecho ya fue ampliamente comprobado y la empresa ha sido sancionada por las autoridades nicaragüenses.

De acuerdo con la información brindada por las más de 35 familias afectadas, la planta de producción de Aje Nicaragua S.A. ha estado vertiendo líquidos contaminantes en un cauce que corre paralelo al muro perimetral de la instalación y que desemboca directamente en el Lago Xolotlán o Managua.

Además, reportan fuertes vibraciones y altos niveles de contaminación acústica por el ruido persistente producido por máquinas y equipos pesados las 24 horas del día, así como olores nocivos a raíz de fugas de gas provenientes de los tanques de alta presión y la acumulación de desechos sólidos que favorecen la proliferación de plagas y enfermedades.

Esta situación, que violenta lo establecido en el permiso ambiental otorgado por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) en 2011, ha sido comprobada en varias ocasiones tanto por las autoridades ambientales municipales y estatales como por la Procuraduría General de la República (PGR).

“Violaron normas ambientales”
Cinco años de pesadillas

“Durante cinco años hemos vivido una pesadilla. Nunca se realizó un análisis ambiental, ni se tomó en cuenta a la comunidad al momento de instalar la planta de producción de Aje Nicaragua a escasos metros de nuestras casas y otorgar el permiso ambiental”, dijo Carolina Espinoza, pobladora de la Villa Pedro Joaquín Chamorro.

“Hemos estado expuestos a vibraciones, gases, proliferación de plagas y a un ruido excesivo y permanente que superaba los 170 dB (decibeles), es decir casi cuatro veces el límite superior deseable señalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ya hay personas que sufrimos de diferentes enfermedades, como zumbido de oídos, dolor de cabeza, trastornos emocionales, insomnios, problemas respiratorios y de la piel”, denunció.

Según ella, existen suficientes elementos que comprueban el desinterés de la empresa por cumplir con las obligaciones establecidas en el permiso ambiental, y su estrategia para dilatar el proceso y desgastar la resistencia de los pobladores.

En septiembre de 2012, la Dirección de Gestión Ambiental de la Alcaldía de Managua comunicó a Aje Nicaragua S.A. que las inspecciones realizadas verificaron la generación de “niveles de ruido fuera de los parámetros permisibles y descarga de aguas residuales que no están contemplados en el permiso del Marena y fuera de los límites establecidos”.

Pese a las multas impuestas por las autoridades, las protestas y denuncias públicas de los pobladores, y a la demanda judicial interpuesta ante el Ministerio Publico en septiembre de 2014, la empresa ha pretendido minimizar lo ocurrido, asegurando que ya acató las disposiciones de las autoridades nicaragüenses.

Aje quiere expandir sus actividades
“No vamos a dejar de luchar”


Ese mismo año, la transnacional peruana productora de la marca Big Cola convocó a una audiencia pública, en la que participaron tanto las autoridades como los pobladores, para dar a conocer la propuesta de instalar una segunda línea de producción y solicitar un nuevo permiso de operación.

“Aún no ha cumplido con el primer permiso ambiental y ya está solicitando otro. Aje Nicaragua S.A nunca ha mostrado real interés por respetar nuestro derecho a vivir en un ambiente saludable, y si hubo algún tipo de mejoría ha sido sólo y exclusivamente por la tenacidad y la lucha de los pobladores”, advirtió Octavio Corea, miembro de la Fundación Nicaragüense Pro Desarrollo Comunitario Integral (Fundeci).

Ante este nuevo peligro y la persistencia de contaminación, los pobladores de la Villa Pedro Joaquín Chamorro están pidiendo a las autoridades más firmeza, beligerancia y contundencia en sus acciones.

“Instamos al Marena, Ministerio de Salud, PGR, Alcaldía de Managua y al Ministerio Público a no seguir admitiendo la violación de nuestros derechos humanos, actuando en beneficio de la ciudadanía afectada por dicha transnacional”, se lee en un reciente comunicado de los pobladores.

Actualmente, los afectados por la transnacional productora de Big Cola están esperando volver a sentarse con las autoridades y la empresa para escuchar una nueva propuesta de solución a los diferentes problemas que están mermando su calidad de vida.

“Nunca vamos a dejar de luchar: Vamos a continuar hasta lograr recuperar nuestras vidas”, aseguró Espinoza.

Grupo Aje y un mundo mejor
“Nunca a costa de nuestra salud”


En su página web oficial, AJE tiene la visión manifiesta que pretende llegar a ser una de las mejores 20 transnacionales en 2020.

Creada en 1988 por la familia Añaños, AJE tiene hoy un amplio portafolio de productos -bebidas gaseosas no alcohólicas, aguas, zumos, bebidas hidratantes y energéticas-, con BIG Cola como su marca más emblemática.

De acuerdo con datos brindados por la misma trasnacional peruana, en 2012 AJE vendió 3.400 millones de litros de bebidas en todo el mundo. Entre 2000 y 2013 tuvo un crecimiento sostenido en volumen de ventas del 22 por ciento.

AJE es actualmente el cuarto mayor productor de bebidas gaseosas (carbonatadas) en el mundo por volumen de ventas y la décima compañía de refrescos (bebidas sin alcohol), generando unos 15.000 empleos entre directos e indirectos.

Tiene presencia en más de 20 países de América Latina, Asia y África, y cuenta con 26 instalaciones de fabricación, 89 líneas de embotellado, 100 centros de distribución, 20 líneas de inyección de resina para la fabricación de botellas de plástico y 10 líneas de compresión de tapones instaladas alrededor del mundo.

Además de creer en “un mundo más grande, donde más personas disfrutan de las cosas buenas de la vida, creciendo y prosperando juntos”, AJE asegura que “el negocio debe ser una fuerza para el bien” y sueña con un “mundo mejor y sin límites”, donde haya prosperidad para todos.

“No sé de qué mundo y prosperidad estarán hablando, porque lo que han pretendido hacer acá es tener grandes ganancias sin invertir nada.

Nosotros estamos a favor de la inversión extranjera y la generación de empleo, pero nunca a costa de la salud de las personas”, concluyó Corea.

Fuente: Rel-UITA