miércoles, 20 de mayo de 2015

El Salvador: Procurador DDHH pide reabrir caso del crimen de Monseñor Romero

VD
Por Miguel Vaquerano | Verdad Digital

El Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, David Morales, pidió este martes a las autoridades de justicia reabrir el caso de monseñor Oscar Arnulfo Romero, asesinado el 24 de Marzo de 1980, para investigar el crimen y deducir responsabilidades.

“Es una obligación de Estado aplicar la justicia a todas las gravísimas violaciones y crímenes de lesa humanidad que tuvieron lugar durante el conflicto armado. La impunidad del caso de Monseñor Romero sigue imperando”, manifestó.

Aseguró que la obligación del sector justicia está vigente en aplicar la ley en el caso de monseñor Romero, ya que este delito no tiene prescripción, por lo que exigió a la Fiscalía y los tribunales de justicia reabrir el caso y llevarlo a sus últimas consecuencias. Es más, recordó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha recomendado al Estado salvadoreño la aplicación de la justicia en este caso.

“Es lo que como Procurador exijo en el caso de Monseñor Romero, desde la perspectiva de derechos humanos… recordemos que se cerró (el caso) con arbitrariedad, abusando e incumpliendo la ley y la Constitución y el proceso judicial interno, pero que muchas investigaciones de seriedad internacional han demostraron las autorías”, agregó.

El obispo mártir fue asesinado un 24 de Marzo de 1980, en plena celebración de la misa, en la Capilla del Hospital de la Divina Providencia. La Comisión de la Verdad, que investigó los crímenes más atroces cometidos durante el conflicto armado, señaló como autor intelectual al fundador del partido Arena, Roberto d´Aubuisson, quien a su vez creó y promovió los escuadrones de la muerte.

Entre otras cosas, el Procurador dijo que el acto de beatificación del próximo sábado es uno de los hechos más trascendentales del pueblo salvadoreño. Afirmó que Monseñor Romero es símbolo de firmeza para denunciar las injusticias sociales y contundencia para defender a las víctimas de los abusos de poder.

“Es una de las alegrías más grande que el pueblo salvadoreño pueda recibir el próximo acto de beatificación, recordemos que monseñor Romero es un símbolo de unidad, es llamado a la paz, es sensibilidad por quienes más necesitan, por las personas excluidas. Monseñor Romero es una memoria histórica importante, es un legado humanista que debemos retomar”, expresó.