domingo, 5 de abril de 2015

Presidente de Ecuador reitera denuncia sobre pretendida restauración conservadora en Latinoamérica

Presidencia Ecuador
Por Andes

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, reiteró su denuncia de una pretendida “restauración conservadora”, alertada por él en 2013, contra los gobiernos de izquierda en la región latinoamericana, y dijo que en el caso de su país, ello ha ocurrido desde el primer día de su gobierno.

“Hay una arremetida, no solo contra Ecuador, Brasil, Argentina, Bolivia, Venezuela”, señaló en un conversatorio de prensa desde la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas, donde recorrió áreas afectadas por intensas lluvias con saldo de 11 muertos a causa de un deslave sobre la carretera que une a la región sierra y costa.

El mandatario se cuestionó la “coincidencia” en que solo los gobiernos de izquierda sean blancos de protestas y campañas mediáticas nacionales e internacionales, y señaló que ello se debe a que esas fuerzas de derecha actúan de una manera más articulada, “en forma más descarada, con mejor financiamiento y estrategias en redes” (sociales).

“Y sentimos esa arremetida, porque están desesperados. Hemos ido demasiado lejos, se les está yendo de las manos para siempre la región”, aseveró.

Correa describió que en Ecuador han cambiado cosas, especialmente en la estructura de poderes, y los grupos de poder saben que están perdiendo espacios.

“¿Qué gobierno aguantaba dos titulares de El Universo? (diario nacional). Nosotros hemos aguantado como 200 y a toda la prensa junta, aseveró, tras lo cual expuso que en su país se ha producido un "cambio histórico" en la estructura del poder y ahora manda el pueblo ecuatoriano.

“Y, por supuesto, frente a un cambio verdadero desde el primer día hemos recibido conspiración, desestabilización”, apuntó al señalar que no han podido botar (sacar) a su gobierno porque no pueden, aunque lo hayan intentado –“y casi lo logran”- el 30 de septiembre de 2010. “Pero el pueblo salió a las calles a defender a su gobierno”, acotó.

Señaló, además, que parte de esa arremetida es la movilización permanente contra Brasil y Argentina, y en Ecuador también.

Sin embargo, consideró que la derecha está en su derecho democrático de realizar sus reuniones y opinó que ello permite clarificar el panorama político y “que la gente sepa dónde estamos cada uno”.

“No hay intento desestabilizador”, dijo al respecto y agregó que, por el contrario, les agradece porque clarifica el panorama político: “se trata de continuar con nuestra Revolución o volver a lo de siempre”.

Respecto a la marcha del pasado día 19 de marzo, organizada desde la dirigencia de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), señaló que esta ya había sido anunciada mucho antes que las salvaguardias aplicadas por el gobierno para proteger la producción nacional ante una coyuntura económica internacional adversa y agregó que “cualquier cosa” sirve de pretexto para convocatorias como estas.

“Si a alguien protege las salvaguardias, es a los obreros y agricultores, porque protege la producción nacional, y supuestamente los obreros y campesinos son los que salen a marchar”, añadió.

El presidente manifestó que el objetivo ahora es vencer a Correa en 2017, pero ellos (los opositores) saben que van a ser vencidos "y por eso están más desesperados, agresivos y violentos que nunca”.