lunes, 13 de abril de 2015

El Salvador: Costos y beneficios económicos de la delincuencia

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Por Rigoberto Palma | Verdad Digital

El problema de la delincuencia no es principalmente económico, sino humano. Sin embargo, vale la pena decir algo sobre el costo económico de ese acarrea, sobre quiénes lo pagan y sobre quiénes se lucran.

¿Quiénes pagan los costos de la delincuencia?

1.    Las personas asaltadas en las calles o en sus casas. Cualquiera puede ser la víctima, pero son más vulnerables las personas pobres y de capas medias. Es muy difícil asaltar a un rico o a un millonario.

2.    Las personas atacadas física y mentalmente, que son principalmente las escasos recursos y las de sectores medios. Si esas personas son atendidas en un centro de salud privado tienen que pagar dinero. También deben comprar medicinas y pagar un tratamiento médico, en caso de que lo necesiten.

3.    Las familias de las personas asesinadas, que deben cubrir con todos los gastos de la vela y el entierro. Y es raro escuchar que un delincuente mató a un millonario.

4.    Los dueños y las dueñas de las micros, pequeñas y medianas empresas que sufren extorsiones. Ningún gran empresario, y mucho menos un oligarca, paga renta.

5.    Las capas medias que viven en colonias encerradas y tienen que pagar seguridad. Algunos hogares pagan incluso por el uso de cámaras de videos. La mayoría de hogares de capas medias no tenían ese costo hace algunos años. Para los ricos ese gasto no es un problema, pues tienen con qué pagarlo. Ellos siempre han vivido encerrados y solo ven la violencia en los medios de prensa.

6.    El Estado, que debe invertir cientos de millones de dólares, principalmente en salud, seguridad y alimentación para los centros penales.

¿Y quiénes se benefician de la delincuencia?

1.    Los traficantes de droga y de armas, que no son microempresarios, sino grandes millonarios. Ellos canalizan sus productos ilegales hacia las pandillas, que los consumen o los venden en el mercado. Algunos también les venden armas a al crimen organizado.

2.    Las empresas de seguridad privada, que se expanden bajo el estímulo de la llamada “industria del miedo”.

3.    Las empresas que le venden medicinas y equipo médico al ministerio de salud.

4.    Las empresas que les venden todo tipo de mercancías al Ministerio de Justicia y Seguridad.

5.    Las empresas que les venden alimentos a los centros penales.

Aunque es difícil determinar el costo anual de la delincuencia, no es exagerado decir que supera los 300 millones de dólares. Ese costo afecta sensiblemente a quienes lo pagan y les genera altas ganancias a los grandes empresarios que lo cobran. Y es muy probable que algunos de ellos estén metidos en varios negocios a la vez. 

Ya se sabe que los oligarcas se ramifican.