lunes, 23 de marzo de 2015

El Salvador: Dos hoteles antisindicales que no deberían verse beneficiados ni por FOMILENIO II ni por los turistas

CEAL
Por CEAL

El pasado 19 de Marzo, el recién juramentado director de FOMILENIO II, William Pleitez, convocó a empresarios de la construcción para exponer el Plan de Ejecución del Segundo Compacto aprobado por el gobierno de los Estados Unidos, el cual asciende a 362 millones de dólares, que serán invertidos en la zona marino costera de El Salvador.

Este proyecto esta enfocado en la ampliación de carreteras y todo tipo de inversiones para favorecer diversas actividades en la zona costera, especialmente el turismo.

Sin embargo, en la zona marino costera de Los Cobanos en el departamento de Acajutla, se encuentran dos hoteles que han sido ampliamente reconocidos por su bajo nivel de respeto a los derechos laborales de sus empleados, por el irrespeto al medio ambiente y por la falta de servicios de calidad. Se trata del Hotel y Resort Las Veraneras y del Hotel Decameron Salinitas.

El Hotel Las Veraneras es un complejo de Playa ubicado en Los Cobanos, Acajutla que incluye una lotificación con casas de descansa, un Hotel y un club de Playa que incluye un campo de Golf. Desde que murió su propietario original el conocido empresario Jorge Zedan, su hijo Larry Zedan asumió la administración del mismo, y éste ha venido en franca decadencia.

En el pasado, el Hotel y Resort Las Veraneras fue multado por la destrucción de parte del arrecife de coral para construir un malecón. Asimismo los trabajadores de dicho hotel reportan que son presionados frecuentemente para extraer arena amarilla de la playa, la cual esta compuesta de restos de coral y conchas, lo cual es también es prohibido por encontrarse en la zona protegida de Los Cóbanos.

En Mayo de 2013 el Ministerio de Trabajo, inspeccionó las instalaciones del Hotel Las Veraneras y estableció que éste debía 17 mil dólares a los trabajadores en concepto de horas extras y tiempo de trabajo no pagado. El señor Larry Zedán hizo caso omiso de estas obligaciones y luego que los trabajadores se organizaron en un sindicato, procedió al despido de cerca de 15 fundadores del mismo.

El Ministerio de Trabajo entre 2013 y 2014 procedió a realizar inspecciones en materia de salud e higiene ocupacional, irrespeto a la libertad sindical y a las normas laborales básicas, apropiación de cuotas sindicales de los trabajadores por parte del patrono y tampoco obtuvo respuestas favorables para corregir las infracciones. Actualmente un abultado número de expedientes en trámite de multas, se encuentran el Ministerio de Trabajo en contra de las tres sociedades Las Veraneras S.A. de C.V., Cenprodata S.A. de C.V. y H&R S.A. de C.V. que son con las cuales opera el señor Larry Zedán los negocios de este complejo hotelero.

Por su parte, los propietarios de casas de descanso en la Lotificación Las Veraneras, también se quejan amargamente de los malos servicios, altos precios de estos y de la grave irresponsabilidad de la administración de dicho complejo. Pese a que los propietarios tienen una asociación que les representa llamada ASOVERA, el propietario del complejo, Larry Zedán se ha mostrado en franca rebeldía para acceder a las demandas de mejores servicios, argumentando dificultades financieras y bancarias.

Los clientes del Hotel Las Veraneras también reportan un servicio deficiente, instalaciones con una total falta de mantenimiento, así como precios excesivos en comparación de la mala calidad de la comida y el servicio. Las instalaciones carecen de guardavidas certificados y el deterioro y desinterés de su propietario es evidente en todo. Los trabajadores reportan que Larry Zedan ha intentado vender el hotel pero que ante la cantidad de problemas legales con trabajadores, acreedores, clientes y proveedores que enfrenta, varios potenciales interesados se han retirado.

Definitivamente éste es un hotel que usted no desea visitar.


Decamerón Salinitas, todo incluido, incluso el mal servicio

En Mayo de 2014, el grupo Terranum de Colombia y el fondo de inversiones estadounidenses, Equity International, compraron la cadena hotelera DECAMERON la cual aparte de un hotel de playa en Los Cóbanos, El Salvador, posee otros 26 hoteles en 7 países de la región.

Sin embargo, los problemas laborales reportados en Decameron El Salvador no han mejorado.

En septiembre de 2013 Decameron despidió a más de 100 trabajadoras y trabajadores bajo sospecha de apoyar una organización sindical legalmente constituida. La Secretaria General de dicho sindicato también fue despedida y el Hotel se negó a reinstalarla como forma de corregir la infracción señalada por el Ministerio de Trabajo debido a que los dirigentes sindicales gozan de protección a su estabilidad laboral. Un año y medio después, la empresa sigue demandada en los juzgados de lo laboral y las arbitrariedades denunciadas en aquel momento siguen siendo el pan de cada día.

La grave carga de trabajo a los trabajadores del hotel “Todo incluido” que posee más de 500 habitaciones, se ha visto reflejado en varios accidentes de trabajo, el fallecimiento de un cocinero y un turista así como constantes y sistemáticas quejas debido a la falta de suficiente personal para atender la demanda que en ocasiones se desborda a un nivel que sobrepasa la propia capacidad.

Las quejas de los visitantes son alarmantes, las redes sociales que son usadas por el hotel DECAMERON para promocionarse, están también llenas de reclamos, quejas y denuncias de insatisfechos turistas y clientes que se muestran decepcionados de que las promesas recibidas en la publicidad no son tales.

El mal servicio de estos hoteles esta directamente relacionado con la falta de responsabilidad empresarial y laboral para con sus empleados. Ninguna empresa que tiene niveles tan alarmantes de falta de cumplimiento de las leyes puede brindar un buen servicio a sus clientes y turistas.

La cadena DECAMERON ha mostrado su interés en construir un nuevo hotel en El Salvador, esta vez aprovechando las obras del FOMILENIO II que abrirían una carretera a la Playa El Icacal en La Unión, una zona hasta ahora sin mayor desarrollo turístico y hotelero. 

Falta ver si la empresa esta dispuesta primero a ponerse al día en cuanto a sus obligaciones laborales y a desarrollar buenas prácticas para con sus trabajadoras y trabajadores y para los turistas que les visitan.