lunes, 16 de marzo de 2015

Brasil: Oposición derechista marcha para exigir destitución de Dilma

Por Resumen Latinoamericano

Como en el 18F de Argentina, los sectores más recalcitrantes y pro norteamericanos se movilizaron por cientos de miles en las calles de las principales ciudades brasileñas. Sin duda, aprovechan la escalada imperialista en todo el continente para acorralar a un gobierno recientemente elegido por el voto popular. 

Más allá de los errores cometidos por Dilma -concesiones a la derecha nombrando a un ministro de Economía ligado a los intereses de muchos de los que se manifiestan hoy, al igual que una ministra de Agricultura volcada a los agronegocios- es evidente que quienes han salido a manifestarse hoy levantan consignas de contenido fascista, racista y pro-capitalista.

Cientos de miles de brasileños marcharon en Sao Paolo, Brasilia, Río de Janeiro y Belo Horizonte para exigir la destitución de la presidenta, la cual fue reelecta el año pasado con el 51,64 por ciento de los votos.

Dos días después de la marcha en apoyo a Dilma Rousseff y en defensa de Petrobras, la oposición brasileña tomó este domingo las calles de varias ciudades para manifestar en contra de la mandataria.

Unas 580 mil personas marcharon en Sao Paolo (sureste), 50 mil en Brasilia, 15 mil en Río de Janeiro, 24 mil en Belo Horizonte, para rechazar el escándalo de corrupción en la estatal petrolera y pedir la destitución de la presidenta, a la que acusan de saber lo que sucedía en Petrobras en los últimos años.

La cantidad de manifestantes solo representa el 0,5 por ciento de la población, pues Brasil tiene más de 200 millones de habitantes.

"Hoy somos miles y miles de personas que pedimos el 'impeachment' (destitución) de Dilma Rousseff. El Gobierno está en una situación lamentable", dijo Rubens Nunes, asesor jurídico del Movimiento Brasil Libre, uno de los grupos que organizó la protesta en las redes sociales.

De forma paradójica, muchos manifestantes pidieron incluso una intervención militar para derrocar a la mandataria, cuando este 15 marzo se cumplen 30 años del retorno de la democracia a Brasil tras la dictadura militar de 1964 a 1985, apoyada por Estados Unidos.

De acuerdo con las autoridades, el esquema de corrupción en Petrobras movilizó en términos de lavado de dinero y sobrefacturación unos 10 mil millones de reales (tres mil 850 millones de dólares) en obras y contratos de la petrolera.

En diciembre pasado la presidenta Dilma Rousseff pidió castigo para los involucrados en el caso, al tiempo que enfatizó que en su país “no hay intocables”.

Actualmente, más de 30 legisladores del Senado y la Cámara son investigados como presuntos implicados en la trama de corrupción en Petrobras.

Rousseff no será implicada en la investigación de la trama de corrupción por falta de evidencias que constaten su participación, dijo el magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Teori Zavascki.