martes, 20 de enero de 2015

Resistencia de Honduras se pronuncia y se moviliza ante grave situación del país

FNRP
Por FNRP

Ante los continuos desaciertos de los gobierno que dieron continuidad al golpe de estado militar, el país atraviesa momentos cada vez más dramáticos, sin que esta situación pareciera preocuparle al Abog. Juan Orlando Hernández, impuesto en su cargo de Presidente de la República de Honduras, por los mismos sectores que hoy se fortalecen, desarrollando fabulosas fortunas, obligando a las grandes mayorías a sufrir carencia, desamparo y abandono.

El Gobierno no escatima daños al cumplir los deseos de un grupo de familias de la oligarquía, se han creado impuestos a la población por todo lo que antes fueron sus derechos. La crisis que enfrenta Honduras tiene raíces en el Modelo Neoliberal, la fractura democrática no resuelta, la dictadura financiera de los organismos internacionales y el prolongado gobierno nacionalista. La tendencia es al agravamiento de la crisis, sin que esta dé señales de poder cambiar de rumbo en el mediano plazo. El país se mantiene a flote en gran medida por aquellos que fueron expulsados a EEUU por la crisis y la violencia, y que trabajaban interminables jornadas para sostener a sus familias lejanas.

En cinco años, se ha configurado una dictadura política con una asombrosa presencia militar en la sociedad en todo su conjunto, convirtiéndose en un régimen de violencia, represión y exclusión social. Los asesinatos no se detienen y el maquillaje de los informes oficiales y del método de investigación, proporcionan cifras bastante cómodas y útiles para la propaganda del gobierno. A la par crece la industria del sicarito, cobrando cada vez más víctimas sobretodo en la población femenina, en la juventud y hasta en la niñez. La crisis en seguridad está siendo aprovechada para lograr el rango constitucional de la Policía Militar, cuerpo vinculado públicamente a casos flagrantes de violaciones a Derechos Humanos.

En menos de un año del “nuevo” gobierno, se despidieron y suspendieron más de 6,000 trabajadores del Estado, compromiso adquirido en el reciente acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Se han empujado a la pobreza más del 10% de la población y a la miseria a otros 7%, en apenas un lustro. La población campesina no tiene acceso a la tierra y el asesinato de más de 151 dirigentes y líderes campesinos y campesinas está en la total impunidad. El Congreso controlado también por latifundistas, bloquea el debate de la urgente Reforma Agraria.

Los compromisos financieros del Estado asumidos en este periodo destinado el presupuesto nacional al servicio de la deuda externa. Es apenas 5 años de gobierno la Deuda se ha triplicado. En la misma escala y como elemento consustancial de la crisis, los grandes escándalos de corrupción terminan como espectáculos de televisión, sin que caigan la figuras nacionales del crimen, esas que todo el pueblo conoce.

El FMI con ayuda de este gobierno, está obligando al pueblo de Honduras a desposeer sus riquezas naturales, regalándolas al capital extranjero. Los compromisos de reformas al sector energético también incluyen la privatización de importantes empresas del Estado, al cabo de este período de gobierno habrá trasladado todas las empresas rentables a manos privadas. En esto hay que señalar como estafadores del Estado a bancos privados, fundaciones, ongs y empresas que actúan bajo el manto sagrado y maldito de las “Asociaciones Público-Privadas”, como es el caso de COALIANZA.

La salud pública agoniza; los altos niveles de corrupción y la pretensión de aprobar la Ley de Protección Social, nos conduce a la privatización de la salud y al desaparecimiento del Seguro Social (IHSS) y otros institutos de Previsión Social. Los mayores escándalos de corrupción vividos en menos de 5 años -fondos que fueron usados también pagar campañas políticas-, están siendo utilizados mediáticamente para justificar la existencia de un UNICO sistema de salud privada en el país. En el caso del sistema educativo nacional es notoria la carencia de desarrollo en todos sus niveles. A la precariedad de la educación básica se le cubre con la propaganda y a nivel superior, los reclamos de gratuidad y calidad académica hechos por estudiantes son contestados con expulsiones y menor oferta de espacios para la población más desfavorecida.

El asistencialismo politizado ha creado en la población una estructura de activistas de gobierno, que perpetuán la desgracia del pueblo y también la propia. La llamada “Vida Mejor” llegó hace unos años para un reducido grupo de funcionarios políticos, empresarios de la élite económica y para capitalistas extranjeros.

En esta situación la protesta social es la más importante arma del pueblo para hacerse escuchar y defender sus derechos. La Crisis Nacional nos convoca a todos y todas a la calle este martes 27 de enero. Invitamos a todos los sectores organizados y no organizados de la población a hacer sentir su voz contra las terribles injusticias que comenten diariamente los falsos profetas del desarrollo y el bienestar.

¡Resistimos y Venceremos!

Frente Nacional de Resistencia Popular