miércoles, 14 de enero de 2015

Honduras: Permanente el acoso a la comunidad garífuna de Nueva Armenia

Foto G. Trucchi | Rel-UITA
Por Ofraneh

A la medianoche del pasado domingo 11 de enero, un grupo de hombres armados llegaron al territorio ancestral de la comunidad de Nueva Armenia, Atlántida, disparando al aire y quemando las moradas de las compañeras garifunas, que desde hace más de dos años optaron por recuperar las tierras que habían sido apropiadas por la Standard Fruit Company en la década de los años 20 del siglo pasado.


El predio bautizado como África, ha venido siendo cultivado por las mujeres garifunas, las que procedieron a ocupar tierras que han sido retornadas por las Standard a fines del siglo XX, y posteriormente apropiadas por personajes aparentemente asociadas con el crimen organizado, con la protección de la municipalidad de Jutiapa.

La incursión del domingo 11, es la tercera ocasión en que foráneos proceden a incinerar las viviendas y destruir los cultivos, alegando que son enviados por el “propietario” de las tierras en cuestión. El 6 de agosto, miembros de la Policía Preventiva quemaron mas de una docena de casas y arrestaron a sus ocupantes, además de destruir sus cultivos; de nuevo en los primeros días de octubre, un grupo de forajidos acompañados de supuestos miembros dela Policía, procedieron a quemar las casas que no lograron incinerar en la incursión de agosto.

Armenia fue reubicada por la Standart Fruit en los años 20, para así lograr apropiarse de las tierras fértiles del delta del Papaloteca. A raíz de la denominada huelga de los poquiteros y la enorme represión que conllevó, la compañía frutera se deshizo de los pequeños productores de banano y se apropio de sus tierras, quemando en diversas ocasiones los archivos del registro de la propiedad en la ciudad de la Ceiba.

En la actualidad, Nueva Armenia se encuentra ubicada en la margen izquierda del Rio Papaloteca, paraje que periódicamente se inunda, al encontrase la comunidad ubica en un humedal entre el delta del río y la laguna de Cacao, siendo este uno de los lugares de mayor vulnerabilidad en la costa norte de Honduras como consecuencia de los efectos del cambio climático.

La comunidad emprendió el proceso de recuperación de las tierras ancestrales, cuando la compañía frutera las retornó a la municipalidad de Jutiapa, haciendo caso omiso de los reclamos que la población de Nueva Armenia efectuó durante décadas.

Según los miembros de la comunidad, las tierras ancestrales fueron utilizadas como narcopistas, siendo estas reportadas a las autoridades las que hicieron caso omiso de los señalamientos. Las tierras aparecieron registradas a nombre de una supuesta compañía dedicada a la siembra de palma africana. 

Según el testimonio brindado por las garífunas asediadas el pasado domingo, los hechores además de encontrase encapuchados, se movilizaban en caballos, los que hace presumir que son elementos radicados en las inmediaciones de Armenia y al servicio de los “palmeros”. Además de proferir amenazas de muerte, destruyeron todo lo que se encontraba a su paso.

Una vez más, la OFRANEH solicita al Estado de Honduras que intervenga, capture y prosiga a los hechores. Además insistimos en que el Juzgado de la Ceiba reconozca los derechos sobre el territorio ancestral apegándose de esta forma a la jurisprudencia emitida por el Sistema Interamericano de Justicia. El que en múltiples ocasiones ha señalado el derecho que poseen los pueblos indígenas sobre sus tierras ancestrales.