sábado, 31 de enero de 2015

Agresión de espectro completo: el asedio contra Venezuela en enero

Por Misión Verdad

Ya iniciando el año el país está viviendo el asedio integral como en ningún otro principio de año desde 2003, cuando el paro petrolero ya daba anuncios de su propio fracaso. Y después pretenden decir que no hemos resistido.

Toca rastrear este nuevo ciclo integral de arremetidas a los días de diciembre. Y para estudiar la actual acumulación de ataques es necesario recordar ciertas premisas.

1) A diferencia de las acciones tácticas del año pasado, en las que el núcleo operativo funcionaba de adentro hacia afuera, dependiendo los factores internacionales de las acciones de los operadores de "La Salida" para complementar las acciones, ahora es el frente internacional el que lleva la batuta, condicionando las acciones en el frente interno, sobre una logística y un diseño aún más sofisticado y agresivo que las guarimbas de 2014. Las batallas de hoy en día las dirigen los dueños del circo, los payasos no están en primera fila.

2) La estrategia general no ha variado de ninguna manera, y el modelo puede vislumbrarse en otros focos a nivel global. Así varíen radicalmente los contextos y los grados de evolución en tal estrategia en Rusia (y Ucrania), Siria, Argentina, Brasil o Irán, la agresión de espectro completo tiene como punta de lanza la guerra financiera, sanciones del aparato Casa Blanca-Congreso-Pentágono-Wall Street, operaciones psicológicas funcionales para consumo internacional y otras en la generación de confusión interna, el escalamiento en la violencia callejera que se arma progresivamente para desembocar en la guerra civil, y el desmantelamiento de los principales focos de resistencia a nivel global. El precedente libio narra el procedimiento de principio a fin.

En octubre del año pasado, Nikolai Patrushev, jefe del Servicio Federal de Seguridad ruso de 1999 a 2008, la FSB, predecesora de la KGB soviética, denunció que Estados Unidos actualmente desempolvó la "estrategia de los puntos débiles" ideada por Zbigniew Brzezinski contra la Unión Soviética. Brzezinski es actualmente el principal asesor geopolítico de la Administración Obama, es el que realmente baja la línea. La estrategia de los puntos débiles consiste a grandes rasgos en "la política de convertir los problemas potenciales de tu oponente en ciclos a gran escala". Lo mismo, en términos logísticos y metodológicos, se refleja en el contexto venezolano.

3) La estrategia actual, si bien toma en cuenta hechos determinantes en la historia de los distintos contextos, también realiza un análisis incompleto de los factores de resistencia, y los resultados de esta serie de agresiones, desde Libia, no han logrado el nivel de impacto esperado así el daño se haga patente en cualquiera de los escenarios analizables.

En el caso de Venezuela Bolivariana la intoxicación mediática no ha logrado ocultar ni relativizar la evidencia, el estilo y la lógica detrás de cada uno de estos ataques, que en relación a diciembre se multiplicaron a mayores proporciones. Proporciones que destacan en primer lugar la urgencia del asedio, y en segundo la desesperada inoperatividad de los factores políticos convencionales en la oposición.

"Hay una gran operación de provocación contra Venezuela y desde Venezuela de la ultraderecha, utilizando figuras políticas de algunos países vinculados a proyectos de derecha, apoyando a grupos políticos que desconocen el orden constitucional interno, que desconocen las instituciones, que desconocen al Presidente legítimo de esa patria, que promueven un golpe de Estado a un corto plazo", sintetizó el presidente en la Cumbre de la Celac en San José, Costa Rica.

Basta con enumerar todo lo que ha estado en juego para hacerse una idea del cuadro general, ahora que entramos de lleno (como el resto del planeta) a una curva cerrada y peligrosa en el devenir del tiempo histórico en todo el mundo.

1. Las sanciones gringas y la tenaza financiera

La nueva oleada tiene un punto de partida exacto. Y no es otro que las sanciones emitidas por el Congreso de los Estados Unidos, firmadas por Obama. En ellas se destacan los temas de fondo (contra el modelo) y la narrativa que se le iba a imprimir a todo lo que viniera después. La clave criminalizadora y la luz verde en el mismo golpe.

Esto vendría acompañado con la degradación de la deuda por parte de Fitch y luego de Moddy's. Pero estas acciones, por lo visto, apenas eran la base. Los carbones para la parrilla.

A este punto habrá que volver, también, cada vez que se analicen las causas inmediatas de la situación actual.

2. Criminalización, desestimación e intoxicación contra la gira presidencial

La gira que comenzó el 5 de enero entrañaba una agenda centrada en salirle al paso a la tenaza financiera contra Venezuela. Desde un primer momento el periplo presidencial fue objeto de ataques de toda naturaleza: desde la banalización general en cuanto a sus resultados, hasta el permanentemente acoso mediático que magnificaba cualquier punto por donde se pudiera las razones para narrar el presunto descalabro.

Fue, también, el momento propicio para ejecutar el afinque a nivel de distribución de bienes aprovechando la coyuntura habitual de reposición lenta de enero para acelerar el golpe económico. La gira en sí misma fue el propósito central de la aceleración de un plan que bien podía haber esperado para ejecutarse, previa acumulación de factores desestabilizadores, a comienzos de febrero. Para la agenda golpista era necesario mitigar los resultados.

Pero además de los resultados inmediatos del periplo por China, Irán, Arabia Saudita, Catar, Argelia y Rusia, en el mismo vector se buscó también promover la "pérdida de liderazgo" de Venezuela y la Revolución Bolivariana en el escenario internacional. Ambos recursos tributan a la tensión neurótica en el corto plazo, y en el mediano a la desmoralización sostenida contra el chavismo.

3. La Operación Stratfor y el inicio del golpe económico

En la escalada perceptiva, la matriz contra la gira también cumplió con otro propósito inmediato. El estimulado clima de total incertidumbre dio pie a la promoción de un misil psicológico que logró granjearse ciertos tantos a la hora de su resultado. El papel que jugó el presunto "escenario golpista desde las filas del Psuv" de la empresa Stratfor gozó de tal réplica durante las dos primeras semanas de enero que se puede encontrar en él una de las causas que aceleró que en tan pocos días 18 millones de personas hicieran compras para tres meses.

Como se comentó en su momento, y como lo dice el mismo informe, toda la monserga se basaba en "informes ampliamente diseminados no confirmados (...) ninguno de ellos claramente confiable, en el sentido que se está planeando un golpe contra el Presidente".

Un no-escenario desinformativo que tributó en la construcción general de la incertidumbre que junto al resto de matrices que se venían instalando allanaban y encubrían el sabotaje distributivo, la intensificación del malestar en las colas y que tenía como telón de fondo el golpe económico. El golpe económico que no fue.

4. La "reconstrucción de Venezuela" o la narrativa neocon

"A diferencia de las demostraciones dirigidas por los estudiantes de febrero pasado, el inminente colapso económico puede agitar el malestar entre los venezolanos más pobres, que serán especialmente afectados por la pérdida de los programas sociales de gobierno", decía el 12 de enero Roger Noriega, declarado archienemigo de la Revolución Bolivariana, perteneciente a los lobbys neoconservadores, en clara sintonía con el "Informe Stratfor".

Paralelo al "informe" de marras, corrió la narrativa post-colapso. La misma entrañaba el engrandecimiento y el blanqueo de las figuras más retardatarias y más cercanas a los círculos abiertamente neofascistas. El escenario de la "destrucción total" también precisaba de salvadores para la ocasión. Según esta conseja, son María Corina Machado, Leopoldo López y el sector privado los únicos capaces de llevar adelante "la transición".

5. Se desatan las sotanas contra "el modelo"


Otro jugador de peso en la política global también se sumó para atizar la candela, porque la Conferencia Episcopal de Venezuela, en claras resonancias a los días de abril de 2002, decidió que también era el momento de entrar en escena y hacer lo propio. Y no se puede entender a la CEV sin la dirección del Vaticano detrás de la línea establecida. Y el Vaticano es un jugador de peso operativo y simbólico.

En su más reciente "Exhortación pastoral", publicada el 12 de enero, cuando la estrategia de la tensión rugía, la CEV escoge con toda claridad su objetivo: "El mayor problema y la causa de esta crisis general, como hemos señalado en otras ocasiones, es la decisión del Gobierno Nacional y de los otros órganos del Poder Público de imponer un sistema político-económico de corte socialista marxista o comunista".

El comunicado de la CEV fue para el momento, y sigue siendo, la base política de la que se ha valido toda la plataforma mediática de la ultra para legitimar y darle piso moral a todo el entramado narrativo que apunta al Estado fallido. La jerarquía eclesiástica sin empacho alguno ventila todas las tesis anticomunistas de los últimos 70 años.

6. Amagues guarimberos

Fuese en Caracas, Maracaibo o Valencia, precisamente en las zonas que privilegiaron la violencia de 2014, las primeras dos semanas de enero se presenciaron no sólo intentos de calentamiento de corto alcance y de mucha debilidad política. A tal punto se emplearon las tácticas que los únicos "saqueos" registrados en esos días (con la excepción de Guarenas) se dieron en zonas pudientes.

7. La (truncada) violencia postmoderna en las colas

Denunciado por el presidente Maduro en su Memoria y Cuenta de 2014 en la Asamblea Nacional luego de su gira, y analizado por esta tribuna, la construcción de las colas y su exacerbación eran el escenario privilegiado dentro de la agenda golpista.

Las conversaciones telefónicas reveladas durante la rendición de cuentas certificaron la nueva sofisticación de la línea del golpe callejero que debía coronar al golpe económico.

En el centro de la movida, se trataba de mimetizar y ocultar dentro de las colas a agitadores y operadores de la violencia que generaran la suficiente confusión para que los cuerpos de seguridad se volcaran contra los agitadores, para así redireccionar la violencia en un escenario "pueblo contra pueblo".

Parafraseando al protagonista de las conversaciones, el teniente coronel (R) Gámez Bustamante, no es lo mismo un peinillazo a un estudiante carne de cañón que un perdigonazo a una doña en una cola. Se trató de un intento de despliegue de tácticas de guerra urbana en las zonas populares. Lo que había fracasado en la jornada golpista de 2014.

8. La caravana expresidencial o Leopoldo López como recurso

Como si ya en este punto no fuera suficiente, la entrometida aparición de expresidentes cuya sostenida devaluación no la detiene ni la más vigorosa inyección de dólares, la "visita" de Andrés Pastrana, Sebastián Piñera y Felipe Calderón cumple un papel suplente (por la falta de liderazgo interno) y complementario dentro de la estrategia general, como "representaciones" de la democracia según ellos mismos.

El "incidente" Ramo Verde no era más que el centro de su coreografía. El seudo "foro ciudadano" no era más que la excusa inicial para que los expresidentes jugaran el (lamentable) papel que jugaron. La condición servicial no se las brincó un venado. Y por más idiotizada que haya resultado la gira, dentro del esquema de opinión de la agenda cumplió con varios propósitos.

Por ejemplo, el idiotismo de Pastrana provocó una situación enrarecida en las relaciones colombo-venezolanas. Dos oraciones del comunicado que la Cancillería colombiana sacó en "protesta" por "el trato" que el expresidente recibió (al no cumplir los requisitos para visitar a López en la cárcel de Ramo Verde) sintetiza su propósito y su efecto: "Esperamos que el exmandatario pueda coordinar, con las autoridades venezolanas correspondientes, una visita a Leopoldo López (...) Esperamos que Leopoldo López recupere su libertad lo antes posible".

Lo que en el fondo entraña la maniobra de opinión de estos "ex" ahí tiene un primer reflejo. Se trata, además, de países totalmente alineados con la Alianza del Pacífico, y como tales, a total disposición de seguir la línea de Washington al respecto, no importa el costo injerencista de las acciones de tales personajes fallidos.

Para colmo de males, el también harto mal reputado Óscar Arias, expresidente de Costa Rica y operador clave en la legitimación del golpe contra Honduras en 2009, también hizo lo propio. Destacando una vez más dónde es que queda su nueva residencia: el pipote de la historia.

Pero en esa maniobra bien se puede recordar lo que Franco Vielma, en esta misma página, comentó al respecto. "Todas las acciones para hacer 'poco creíble' la vitalidad democrática venezolana y la firmeza de sus instituciones apuntan a la destrucción de los consensos sociales nacidos en Revolución".

9. La DEA contra Diosdado Cabello, la traición activa y el torpedo moral contra el chavismo


A estas alturas no es necesario agregar más a lo que significó la acción intoxicante que tuvo a Diosdado Cabello como objetivo. Los efectos inmediatos no se han hecho esperar. "El ataque a Diosdado encaja perfectamente en el guión de la "destrucción de liderazgos", pero sobre todo en lo que en el libro El arte de la guerra se conoce como la "estrategia del frente interno", la destrucción del enemigo "desde adentro". En la desmoralización de sus bases y la incubación de desapegos entre las bases y la dirigencia", apuntamos en días recientes.

Y ahora presenciamos lo que podría concebirse como la tradición nacional de la infamia que inauguró Raúl Isaías Baduel en 2007: aquellos personajes que en algún momento de la historia jugaron un papel de peso en las jornadas de contragolpe en la primera hora del chavismo en el poder y que a la postre defeccionaron en favor del enemigo.

En este preciso instante se cumple a cabalidad el objetivo de desmoralizar al chavismo hipertrofiando y sobredimensionando el precedente de la traición, acto que se conserva fresco en la memoria reciente con la participación de Edwin Rojas, el jefe de seguridad de Robert Serra que se encargó de ejecutar su asesinato. Van, con mayor presión, por el frente interno.

10. Los pronósticos pre-apocalípticos de la ultra


Ha sido una línea tangencial, fija y permanente en el tiempo. Cada año, el pronóstico del fin del chavismo viene nutrido con una línea de opinión cartelizada, expresión interna y siamesa de la línea neocon. Esta vía, no hay como no imaginárselo, será una constante este año que alcanzará dimensiones de demente catedral.
Navegar en río revuelto

Este ha sido el (muy) dinámico escenario que se ha movido en enero, esta numerosa serie de actos de guerra ya destacan el tono, el sentido y el grado de intensidad que cobrará la estrategia de la tensión para el primer trimestre del año en particular.

Ya a finales de noviembre, con el lanzamiento del último paquete de leyes habilitantes anunciábamos, a propósito de éstas, un tiempo político de cielo encapotado. Y si esto es apenas en enero, cuando la temperatura todavía conserva cierto frescor de finales y principios de año, se hace extremadamente difícil de imaginar que con el calor de febrero lo que aquí se resume en diez actos de guerra busque multiplicarse, en lógica de enjambre, contra todo lo que signifique estabilidad política.

Dentro de este escenario, y amén de las situaciones de enero, así como aquí se han expuesto las acciones de la ultra y sus efectos, el presidente Nicolás Maduro y el pueblo chavista ya probado en las dificultades también han demostrado estar a la altura de lo que puede venir, y prevalecer.

Seguimos yendo contra la muerte. 

Y después, repetimos, pretenden decir que no estamos resistiendo en el medio de la tormenta.